Palabras de nuestro CEO, Vicente Di Loreto, en nuestro brindis navideño:

23 de diciembre de 2020

Estimados:

Estamos comenzando unas navidades muy distintas a lo que estamos acostumbrados, como hemos hecho a lo largo de todo este año, adaptándonos a las circunstancias. El mundo estará celebrando estas fiestas con toques de queda y limitaciones a las reuniones familiares y, una vez más, la vida pide adaptarnos. La propuesta que nos ha hecho Álvaro de Ansorena con el equipo de Personas, de tener este encuentro virtual y este brindis navideño en forma digital, es una buena muestra de ello. Así que celebraremos estas navidades en Codere con el mismo espíritu de siempre, pero con una nueva forma.

Aunque la idea de hoy es de celebración, y no de repasar un año tan complicado para todos, la realidad es que en 2020 hemos tenido que dar todos lo mejor de nosotros mismos para poder mantener la compañía a flote. Han sido meses de enorme incertidumbre y presión. Para muchos de nuestros colaboradores, un año en el que se ha requerido mucha paciencia y resiliencia, porque en muchos casos les tocó quedarse en casa esperando a que pudiéramos reabrir nuestras operaciones y volver a la normalidad.

Un año que, más que nunca, requirió seguir aferrándonos a nuestros valores -los que nos distinguen y nos hacen una compañía única-; continuar trabajando en equipo; e innovar de forma permanente para adaptarnos. Obviamente, el valor de la eficiencia ha sido muy relevante en este periodo; seguir poniendo al cliente en el centro y comunicándonos con nuestros ellos a pesar de las circunstancias, pues en definitiva, son nuestra razón de ser; y continuar haciéndolo todo con transparencia e integridad, obviamente.

Como todos saben, el cierre varios meses de nuestras operaciones retail -pudiendo operar solo el negocio online también con limitaciones por la falta de eventos deportivos durante mucho tiempo-, ha tenido un impacto tremendo en nuestros ingresos y en nuestro cashflow, y hemos tenido que tomar múltiples medidas para poder sobrevivir como compañía. A la vez, hemos tratado de aliviar el impacto que ello pudiera tener sobre nuestros colaboradores y sus familias.

Un par de ejemplos de las medidas mitigantes que hemos implementado, han sido por un lado la aportación de complementos salariales más allá de las dotaciones oficiales en los distintos países, y la dotación de un fondo de ayuda económica que ha permitido apoyar a varios miles de colaboradores. Un fondo al cual muchos de vosotros han contribuido con sus propias aportaciones y por lo cual estoy enormemente agradecido.

A su vez, hemos hecho lo posible para colaborar externamente en los distintos mercados donde operamos, con nuestras contribuciones sociales, que han tenido distintos formatos. Un par de ejemplos son las donaciones de comida, o las prestaciones de nuestros espacios para funciones públicas. El caso más destacable y renombrado ha sido la puesta a disposición de nuestro centro de convenciones Citibanamex, en el Distrito Federal de México, que se convirtió en un hospital temporal que sigue operando todavía y que ha atendido a miles de pacientes y ayudado a las autoridades de Ciudad de México, complementando las instalaciones hospitalarias locales.

A su vez, hemos hecho enormes esfuerzos para mantenernos conectados a pesar de la distancia y de estar trabajando desde casa, con muchos medios de trabajo remoto para todos aquellos que lo requirieron, e implementado nuevos canales de comunicación, como Codere en positivo y Espacio positivo; plataformas de contacto, encuentro, información y formación, que han tenido una enorme participación de todos nuestros colaboradores.

A pesar de la pandemia hemos seguido trabajando en múltiples proyectos. Para destacar algunos, hemos impulsado fuertemente el negocio online, revisando nuevamente su posicionamiento para adaptarnos a las oportunidades que han surgido por la pandemia, con el desarrollo de un nuevo Plan de negocios. Además, hemos implementado iniciativas de multicanalidad, hemos comenzado a operar en Italia y hemos dado pasos relevantes para obtener una licencia en Argentina, donde estamos próximos a iniciar operaciones.

Otros avances han sido el Plan director de proyectos de IT -para dar un salto tecnológico según las condiciones de cashflow lo permitan- o el plan de transformación de las direcciones de Personas y de Finanzas. Hemos invertido además mucho tiempo y pensamiento a nivel de equipo directivo en desarrollar un Plan de impulso de RSC, para dar respuesta a las expectativas de nuestros públicos, tanto externos como internos -pues involucra a nuestros colaboradores-.

Obviamente, ha sido un hito más que relevante la refinanciación que hemos alcanzado en el segundo semestre del año, que nos ha permitido extender el plazo de vencimiento de nuestra deuda y obtener fondos adicionales para poder contrarrestar el impacto de la pandemia.

Así que estamos cerrando un año muy complicado con la actividad presencial reanudada en la mayoría de nuestros mercados. Hemos ido reabriendo en todas nuestras unidades de negocio excepto un tercio de las salas de México. Pero en algunos casos, tras las aperturas hemos tenido que volver a cerrar o estamos operando con enormes restricciones de horario, aforo y demás; como es el caso de Italia -donde esperamos volver a operar a partir de enero-, o del DF en México, donde nuevamente cerraron las salas. Es por tanto un entorno muy volátil, muy incierto, en el que estamos haciendo lo mejor que podemos.

Esperamos que con la vacuna podamos volver a una normalidad en el futuro próximo. Falta todavía, y esto va a requerir seguir dando lo mejor de nosotros y tomando medidas de austeridad y eficiencia, lamentablemente. La buena noticia es que por lo menos hemos empezado a ver la luz al final del túnel y las vacunaciones están avanzando en los países desarrollados a un ritmo muy fuerte.

No quiero despedirme sin recordar a los compañeros que han sido víctimas de esta pandemia; imagino que estas fiestas deben de ser muy duras para sus familias. Y quiero dar un especial agradecimiento a todos vosotros por vuestro apoyo, sin el cual no sería posible sostener a la compañía. También por seguir comprometidos con nuestros valores, que son la garantía de mantener el rumbo en estos tiempos tan difíciles.

Sin más, cierro deseándoles una muy Feliz Navidad y un 2021 que espero y confío que sea mejor que éste que estamos cerrando. Les deseo a todos lo mejor.

Vicente Di Loreto, director general de Grupo Codere

(23 de diciembre de 2020)