Carta personal del CEO al equipo de Codere

9 de abril de 2020

Estimados:

Ha pasado otro par de semanas más de tensión e incertidumbre sobre el final de esta pandemia. Imposible no sentir tristeza ante los datos y las duras historias cercanas con las que convivimos estos días. Si algo está trasluciendo esta crisis, es la increíble interconexión de nuestro mundo actual y la necesidad de respuestas y actuaciones también cada vez más coordinadas y globales.

Un par de semanas más también de comportamiento ejemplar por parte de los miembros de Codere y de agradecimiento por su trabajo, flexibilidad, compresión y actitud colaborativa, imprescindible para hacer frente a esta compleja e inusitada situación.

Con la totalidad de nuestra operación presencial cerrada, y nuestro negocio online resentido con la suspensión de eventos deportivos, nuestra compañía, como ya se ha informado, se ha visto en la necesidad de tomar medidas ineludibles para su sostenibilidad. Es de máxima importancia ahora reforzar nuestras reservas financieras y dosificar su uso el mayor tiempo posible, pues no tenemos aún más que dispares especulaciones en cuanto al horizonte temporal de las medidas de confinamiento y cómo se articulará la reapertura de la actividad. Por lo que debemos estar preparados para la continuidad de escenarios de gran dificultad y navegar la incertidumbre manteniendo una visión de largo plazo.

Tener como principal objetivo la sostenibilidad del grupo, conlleva considerar a las personas que lo formamos. No sabemos cómo va a ser el mundo después del COVID, con otros patrones quizá de relación entre las personas, de los trabajadores con sus empresas, de los hábitos de ocio y entretenimiento, etc… Estamos tratando de imaginarnos cómo será ese mundo y entender cómo adaptaremos nuestras operaciones y toda la compañía, mientras nos enfocamos en la supervivencia hasta que podamos reabrir nuestras operaciones.

Las dificultades no terminarán a partir de la reapertura, ya que posiblemente tendremos que operar con restricciones (ya sea de capacidad de aforo, horarios de funcionamiento o medidas de higiene, sólo por mencionar algunas), hasta tanto la pandemia deje de representar un riesgo, ya sea porque la humanidad descubre un tratamiento eficaz, o porque se descubre, produce y distribuye en forma masiva una vacuna. Hasta que eso ocurra, tendremos que “danzar” con un escenario complejo que exigirá un esfuerzo de todos.

La compañía ha negociado con sus proveedores, requiriéndoles flexibilidad en los pagos; ha solicitado las pertinentes reducciones o diferimientos en el abono de impuestos a las distintas administraciones; así como periodos de gracia, descuentos y aplazamientos en el pago de sus arrendamientos. Además, estamos buscando financiación adicional en el mercado para mejorar nuestra posición de caja y resiliencia. E implementando todas las medidas a nuestro alcance para procurar la sostenibilidad.

Ello ha requerido también acometer medidas que son especialmente lastimosas, como es la reducción de costos laborales en todas las unidades de negocio. Procurando siempre el cuidado de nuestros colaboradores y sus familias, la compañía se ha visto en la necesidad de prescindir de manera temporal de parte de su equipo de colaboradores de manera total o parcial durante esta crisis sanitaria. Hemos tratado de minimizar el impacto de estas medidas, una vez conocidas las estipulaciones de las autoridades de cada uno de nuestros mercados, evitando despidos y otorgando complementos que suavicen esta solución temporal.

Se dan, en todo caso, circunstancias particulares de extrema dificultad. Para ello se ha habilitado una red de contacto, mediante la que cualquier colaborador que requiera ayuda del grupo, puede solicitarla para que juntos busquemos la mejor de las soluciones viables. Igualmente, invito a que resuelvan con sus PBPs o responsables locales de Personas, cualquier duda que pueda surgirles sobre las medidas implementadas en este periodo.

Nuestro equipo directivo está trabajando arduamente por mantener el grupo en la mejor situación posible. Los primeros niveles de la compañía han tenido además un gesto que quiero agradecer, de reducir o aplazar de manera voluntaria parte de su retribución, a pesar de estar trabajando en forma más intensa, si cabe, que antes de la crisis. Algo que supone una ayuda más en la superación de esta situación y que valoro además como otro ejemplo del esfuerzo de nuestros equipos por el bien común. Ejemplo que también ha sido acompañado por los miembros de nuestro Consejo, aplicando una medida equivalente para sus retribuciones.

Contarles también que hemos comenzado conversaciones con las autoridades locales de algunas de nuestras geografías para aportar soluciones al combate de la pandemia. Por ejemplo, hemos ofrecido el uso de activos de la compañía, como es el caso de Centro Citibanamex en México (el centro de convenciones más grande de Latinoamérica), en el que trabajaremos junto con nuestro socio local, CIE, para que se convierta en un hospital temporal de enfermos por coronavirus.

Quiero enfatizar mi reconocimiento a los equipos gestores a la hora de implementar las medidas preventivas necesarias, la proactividad de los equipos para vencer las dificultades en esta etapa y la comprensión por parte de los que temporalmente han tenido que apartarse de su posición por la naturaleza de su labor.

Nuestra compañía se ha enfrentado a lo largo de su historia a muchos desafíos. Aceptar estos retos, es parte de nuestra esencia. Este es quizá el más difícil al que el grupo se ha enfrentado en sus cuarenta años, pero aprovechemos también esta crisis para reforzar una vez más nuestros valores y la solidez de nuestra organización.

Les quiero transmitir además una reflexión más de índole personal. En momentos como el actual, es bueno mirar la realidad con perspectiva. Como les decía en mi última nota, todo pasa, y evidentemente esto también pasará. Podemos pensar en cómo habrá sido la experiencia de la humanidad siglos atrás con la peste, o lo que habrán vivido nuestros abuelos o bisabuelos sólo un siglo atrás con la gripe española. Por no mencionar los tiempos de las guerras mundiales, o guerras civiles y guerrilla en los países donde operamos. Puesto en perspectiva, la humanidad ha atravesado situaciones mucho más complejas, y ha seguido adelante.

A quienes por las circunstancias estén con más tiempo disponible, los invito aprovechar estos tiempos para plantearse cómo mejorar, o adquirir una nueva habilidad. A quienes estén gestionando la crisis y por lo tanto más ocupados que nunca antes, los invito a reflexionar y aprender sobre esta crisis tan especial que estamos viviendo. Y a todos los invito a reflexionar sobre cómo ser mejores personas. En ese sentido, me permito sugerirles ver este corto video que es un ejemplo conmovedor de cómo ponerle el pecho a la adversidad, y que ésta nos haga crecer.

Por último, y en nombre de todos los que formamos Codere, quisiera transmitir nuestras condolencias a la familia, seres queridos y compañeros de Héctor Sánchez Pineda, colaborador del equipo de Personas México, que ha fallecido como consecuencia de esta pandemia.

Mis mejores deseos de salud para todos vosotros y vuestros seres queridos. Y felices pascuas en esta rara Semana Santa.

Vicente Di Loreto, director general de Grupo Codere

(9 de abril de 2020)