#SomosResponsables


Bullying, la otra pandemia

El confinamiento domiciliario y la incertidumbre que ha generado la pandemia, han destrozado el delicado equilibrio mental de muchos niños y adolescentes. Lamentablemente, el acoso escolar o bullying es un fenómeno que crece, extendiéndose ahora con mayor rapidez por medio de las redes sociales (ciberbullying).

Aumentan los casos denunciados, si bien muchas víctimas siguen sin hacerlo público por miedo, vergüenza o desconfianza en que las cosas puedan mejorar.

Según un estudio recientemente publicado por la Fundación Mutua Madrileña, la pandemia y la consecuente necesidad de utilizar más internet, favorecieron el uso de las redes sociales, que muchos vieron como canal idóneo para hacer bullying a sus compañeros, e incluso a sus profesores.

Esta encuesta refleja que uno de cada cuatro adolescentes conoce a alguien en su clase que puede haber sufrido ciberacoso durante el último año. Además, más del 20% de los encuestados aseguraban que podían haber participado en casos concretos de bullying, sin ser conscientes de ello; mientras que el 15,2% afirmó la existencia de casos en su clase. Las agresiones en grupo son cada vez mayores y han pasado del 43,7% en 2019 al 72,4% en 2021.

WhatsApp, Instagram, TikTok o los videojuegos, son plataformas perfectas para que unos cuantos descarguen su odio y elijan víctimas a las que molestar, increpar, insultar o amenazar.

Igual de escalofriantes son las conclusiones del informe del Centro de Estudios e Investigación de la Fundación ANAR, en base a las peticiones de ayuda recibidas durante el 2020, que desvelan que los menores con ideaciones suicidas se multiplicaron por tres, los que sufrieron ansiedad lo hicieron por cuatro y se duplicaron los casos de depresiones clínicas diagnosticadas.

Estemos atentos a señales como cambios de conducta en nuestros hijos, tendencia al aislamiento, lesiones, tristeza y otro tipo de signos de alerta. Igualmente, si muestran signos de poca empatía, violencia o manías persecutorias. Entre todos, también podemos luchar contra esta otra pandemia.


Premio a la esperanza

El Siena International Photo Awards (SIPA), uno de los concursos de fotografía más prestigiosos del mundo, este año ha puesto en el mapa la localidad ourensana de Celanova, en Galicia (España), de apenas 6.000 habitantes.

En su edición 2021, el concurso estrenaba la categoría Covid-19. Su ganador –el fotógrafo gallego Brais Lorenzo Couto–, posaba la lente en una instantánea conmovedora, que bajo el título “Cumpleaños”, muestra a un grupo de trabajadores de la residencia San Carlos felicitando el 98 aniversario de Elena Pérez, dos semanas después de recuperarse de coronavirus.

Para este fotoperiodista local, colaborador de la Agencia EFE y del periódico Faro de Vigo, la historia de Elena Pérez retrata, como ninguna otra imagen, ese hilo de esperanza que acompañó nuestras peores pesadillas con la primera ola de coronavirus.

Couto significa la grandeza del detalle y plasma en una imagen la cara más admirable de la pandemia, esa que retrata la ‘ESPERANZA’ (en mayúsculas), con una sonrisa y unas velas. Una foto que se tomó en Galicia, pero podría haberse localizado en cualquier lugar del mundo, donde en medio de la incertidumbre se sucedieron episodios entrañables.

En mayo, la protagonista de esta fotografía para el recuerdo celebró sus 99 años y, a día de hoy, sigue representando la superación, especialmente de su generación, la más castigada en la pandemia; y el reconocimiento para todos los sanitarios que lo hicieron posible.

Accede AQUÍ para conocer el resto de imágenes de la categoría Covid-19 del Siena International Photo Awards (SIPA), que permiten visibilizar lo que han significado estos duros meses de pandemia.


¡NO a la violencia contra las mujeres!

Las cifras son el mejor indicador para dimensionar lo que representa la lacra social de la violencia de género. Según la Agencia Mundial de Salud, alcanza a casi 736 millones de mujeres en todo el mundo.

Algunos aspectos de esta realidad se ‘normalizan’, por contexto social o arraigo cultural. A veces, el problema simplemente se obvia por ‘indiferencia’, o porque nos resulta una realidad lejana. Evidencias sin duda de la necesidad de elevar la conciencia social.

Las cifras de 2020 de la ONU ponen de manifiesto también lo lejos que estamos de erradicar la violencia de género en el mundo que conocemos:

  • En 2020, el 35% de las mujeres experimentó algún tipo de violencia física o sexual.
  • 14 de los 25 países con mayor índice de feminicidios están en América Latina o el Caribe.
  • Cerca de 137 mujeres son asesinadas al día por miembros de su propia familia.
  • El número de llamadas a programas de auxilio, por motivo de violencia de género se ha quintuplicado en algunos países durante la pandemia. Sin embargo, aún menos del 40% por ciento de las mujeres que experimentan violencia busca algún tipo de ayuda.
  • En 2020, cerca de 50 países habían desarrollado planes específicos de prevención de violencia contra las mujeres durante la pandemia, y 121 países habían adoptado medidas para fortalecer sus servicios de atención a la mujer maltratada.

La fecha que marcó en las agendas la lucha contra la violencia de género

Cada 25 de noviembre el mundo conmemora el Día Internacional para la eliminación de la violencia contra la mujer, fecha declarada por la Organización de las Naciones Unidas en memoria de las hermanas Mirabal, que fueron asesinadas en 1960 por luchar contra la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo en República Dominicana.

Desde 1981, la fecha de su muerte se convirtió en un día señalado en Latinoamérica para marcar la lucha de las mujeres contra la violencia, realizándose el primer encuentro feminista de Latinoamérica y el Caribe, en Bogotá (Colombia). En dicho encuentro, las mujeres denunciaron los abusos de género que sufren en el nivel doméstico, así como la violación y el acoso sexual por parte de los estados, incluyendo la tortura y la prisión por razones políticas. En 1999 la ONU, lo declaró día internacional.

El primer paso para frenar la violencia de género es ‘tomar conciencia’

Codere, como empresa global en la que conviven cerca de 11.000 empleados, un 40% de ellos mujeres de entre 30-40 años, no vive a espaldas de esta problemática.

Por ello, desde la avenida de RSC de empleados de Integración, pondrá próximamente en marcha la campaña de sensibilización “La violencia nunca es amor”, una ambiciosa apuesta para poder llegar a públicos internos y externos de la compañía con objeto de sacudir conciencias contra la violencia de género.

La compañía ya se ha activado ante esta problemática, especialmente en Italia donde, desde 2015, se apoya la causa con campañas como “Innamòrati di Te”, en las que Codere pone en marcha iniciativas “por y para” las mujeres, creando conciencia a través de encuentros temáticos de reflexión en las salas, charlas y talleres, amplificando la dimensión humana de los derechos de las mujeres en sus distintas expresiones.

Precisamente, el pasado 22 de octubre, Codere Italia presentaba una nueva edición de este encuentro, esta vez de forma telemática, recordándonos cómo, nuevamente las mujeres, han sido tristemente las protagonistas de la violencia de género durante la pandemia, refrendando las conclusiones de la ONU al respecto que apuntan que los confinamientos durante la pandemia han intensificado la violencia en el hogar, desarrollado otra pandemia a la sombra de violencia hacia las mujeres y las niñas.

Para Imma Romano, directora de Relaciones Institucionales de Codere Italia, “el nuevo marco de la RSC de la compañía supone una plataforma perfecta desde la cual poder canalizar y acercar este tipo de problemáticas sociales a los colaboradores y clientes del grupo trasladando, al mismo tiempo, los valores como empresa comprometida socialmente con los entornos en los que desarrolla su actividad y con el respeto hacia la igualdad y diversidad de género para una integración verdadera y madura”.

Además, comenta Imma, “con esta campaña queremos sensibilizar a empleados y clientes sobre la prevención de la violencia de género y desarrollar una cultura interna de respeto hacia a las mujeres”.

Las próximas semanas la compañía, pondrá en marcha diferentes acciones de gran impacto con empleados y en las propias salas, que nos permitirán acercarnos a esta realidad y recordarnos –más que nunca– que “la violencia nunca es amor”.

Accede AQUÍ al vídeo presentación de la campaña “Innamòrati di Te 2021”.


El juego, una diversión normal

El 80,9% de la población española adulta (28,2 millones de personas) ha jugado durante 2020, y lo ha hecho de forma racional, para pasar un rato entretenido e interactuar socialmente. La cifra ha disminuido un 4% con la pandemia, regresando a los niveles registrados en 2013.

Esta tasa corrobora que jugar es normal y que los clientes y usuarios lo consideran como una afición más en su vida, comparando el coste de juego al de una entrada para acudir a un espectáculo, o a practicar cualquier otro hobby, si bien practican el juego con menos frecuencia.

Así se desprende del XII Informe juego y sociedad, un estudio desarrollado con la independencia y rigor de la Universidad Carlos III de Madrid, que Codere impulsa ahora a través de Cejuego -la patronal que representa al sector privado en España- para fomentar el debate y desarrollo del sector sobre datos objetivos.

Alejandro Landaluce, director general de CEJUEGO, explicó durante la presentación de este informe que “nuestro sector aporta 700 millones de euros al Estado, en forma de cotizaciones sociales e impuestos. Además, aporta casi 1.200 millones de euros anuales a las comunidades autónomas, lo que nos convierte en una pieza clave del sostenimiento del estado de bienestar. Aunque la Covid-19 significó un duro golpe para nuestro país, las más de 5.000 empresas que componen el juego privado en España, siguen dando trabajo directo a más de 47.000 personas y casi 50.000 empleos del sector hostelería son sostenidos en plantilla gracias a la actividad de nuestras máquinas. En resumen, somos un sector generador de riqueza, empleo, crecimiento y oportunidades para España, sin olvidar lo más importante: somos generadores de entretenimiento, ilusión y diversión”.

Datos sobre el juego problemático

El juego problemático a comienzos de 2021 alcanza el 0.25% de la población entre 18 y 75 años. Esta tasa sitúa a España entre los dos países con menor índice de juego problemático de Europa, con Dinamarca. Esta información coincide y se consolida con datos e informes publicados en los últimos cuatro años, tanto por el Ministerio de Sanidad como por el Gobierno Vasco, y otros foros relacionados con el juego responsable.

Además, según los datos registrados por las administraciones sanitarias, el número de personas diagnosticadas en España por trastorno de juego problemático se sitúa por debajo de 7.000.

Analizando en profundidad el origen del juego problemático, como afirma el Doctor en Sociología, José Antonio Gómez Yáñez, autor del estudio, “los datos corroboran la idea de que el trastorno de juego forma parte de un cuadro de patología múltiple y multicausal. La raíz del trastorno no se encuentra en la oferta de juego, sino que forma parte de un cuadro complejo que afecta a personas proclives a este tipo de comportamientos”.

Por su parte, Alejandro Landaluce explicó: “somos testigos del rumbo que ha tomado la opinión pública y mediática acerca de nuestro sector. Se nos acusa de causar un problema de salud pública y se criminaliza a miles de empresas y a sus trabajadores. Sin embargo, durante los últimos 15 años y gracias a los esfuerzos de todos, España ha mantenido la relación más sana con el juego de entre todos los países del mundo”.

Los rascas de la ONCE, el producto más consumido entre los jóvenes

Los rascas de la ONCE siguen siendo el producto más demandado por el público joven. En concreto, más del 50% de los jugadores de los rascas de la ONCE son menores de 35 años. En 2020, un 9.4% de la población entre 18 y 75 años ha participado en este tipo de juego.

La Lotería de Navidad es elegida por personas mayores de 35 años, con problemas económicos que creen que, gastando una pequeña cantidad, obtendrán un gran premio que les resuelva la vida. Este perfil coincide con los jugadores de la Lotería del Niño, quienes buscan una segunda oportunidad tras fracasar en Navidad.

“El juego público cuenta con siete veces más clientes que los juegos gestionados por operadores privados. De todos los tipos de juego, el privado y presencial es aquel que protege más a sus consumidores. ¿Por qué no se comparan los datos objetivos de uno y otro a la hora de dimensionar la realidad del juego y estudiar su mejor desarrollo?”, reflexionó Landaluce en este sentido.

Perfiles de jugador

Una edición más, los resultados del estudio avalan que existen diferentes tipos de juego para diferentes tipos de personas y que es raro que existan conexiones entre unos juegos y otros, siendo lo habitual que en un cliente elija uno o dos tipos de juego, nunca todos. A pesar de que en 2020 haya habido menor número de jugadores, el perfil no ha variado y existe una enorme estabilidad.

El mayor número de clientes de casino son hombres, menores de 55 años, de clase alta/media alta que acuden de vez en cuando. Por su parte, el cliente de bingos es un hombre mayor de 45 años que acude a las salas con el objetivo de socializar, con estatus medio/alto.

En el caso de los salones de juego, no suelen atraer a personas mayores de 35 años, y el estatus es medio/alto, con personas aficionadas a los deportes. En cuanto a los terminales de juego, los clientes muestran una elevada tasa de olvido, pues no se declaran como jugadores habituales, sino que echan unas monedas en las máquinas con las monedas sobrantes de su consumición.

Juego online

El juego online se ha mantenido estable durante este año de pandemia, alcanzando la cifra de 1.5 millones de usuarios. Este tipo de juego, que va alcanzando su madurez y cuenta con una dinámica propia, no ha sufrido un incremento en el número de clientes, como manejaban las expectativas habituales en algunos discursos públicos en relación con él. Actualmente, 300.000 personas en España juegan con carácter estable, lo que supone un 0.9% de la población entre 18 y 75 años. La intensificación de la inversión publicitaria por parte de este tipo de empresas de juego no se ha traducido, por tanto, en un aumento de la base de clientes, sino que se ha estabilizado.

Si quieres conocer con mayor detalle el Informe juego y sociedad 2021, haz clic aquí.

El sector del juego y el sindicato CCOO firman una alianza por la protección del empleo en el sector

A la luz de los resultados de los datos que se reflejan en este y otros informes, que muestran la riqueza que genera el sector y devuelven a su dimensión real el impacto negativo de la actividad, los agentes sociales se movilizan para pedir políticas públicas que tengan en cuenta la realidad de esta actividad. Señalan que la politización del debate está provocando que, en ocasiones, en lugar de tomar medidas eficaces para abordar el problema del juego problemático se estén poniendo en marcha decisiones sobre realidades no contrastadas empíricamente cuya consecuencia principal sea el cierre de negocios y establecimientos y la pérdida de puestos de trabajo.

Así, este miércoles 27 de octubre, las principales asociaciones de la industria del juego privado junto con Comisiones Obreras han firmado un acuerdo en favor de la protección del empleo en las empresas del sector, especialmente castigado por la pandemia y las consecuentes medidas de prevención.

En el territorio nacional, la industria da empleo a 260.000 personas. El negocio del juego supone un 0,38% del PIB, 326 millones de euros en cotizaciones sociales, y genera unos impuestos de 1.789, en base a las cifras del último año.


Cuando conversar es la mejor terapia

La situación inusitada que llevamos meses viviendo supone un enorme desafío para nuestra capacidad de adaptación y equilibrio emocional, por la incertidumbre y el miedo que acarrea, su impacto sobre nuestros hábitos, salud, economía, etc…

Una coyuntura tan anómala sostenida en el tiempo, nos afecta emocionalmente a todos, siendo habituales desajustes psicológicos como la inquietud, el temor, los cambios de humor, la irritabilidad, el insomnio, la apatía y otras respuestas disfuncionales o desadaptativas que pueden pueden llegar a hacerse crónicas y afectar a nuestros hábitos de consumo, conduciéndonos a adoptar patrones problemáticos.

Para conocer los efectos de la incertidumbre en nuestros comportamientos y sobre el juego responsable, Codere Argentina ha iniciado el programa “Ciclo de charlas”, de la mano de la licenciada Débora Blanca, psicóloga especializada en juego problemático y otras adicciones comportamentales, conferenciante, autora de varios libros, asesora de nuestro programa de juego responsable y coordinadora del equipo de psicólogos presentes en las salas de Argentina.

Tal y como manifiesta Débora Blanca, “esta iniciativa de Codere está pensada para ofrecer un espacio de reflexión no solamente para el público externo, sino también para los colaboradores de la compañía, que igualmente sufren el impacto de esta pandemia a nivel personal y familiar. La idea es brindar algunos planteamientos que puedan servir como disparadores para pensar y repensar nuestra realidad cotidiana y nuestros patrones de consumo”.

En palabras de Federico Quintero, gerente de Relaciones Institucionales de Codere Argentina, “todos nos hemos sentido sobrepasados por esta pandemia, y en algunos casos creíamos no disponer de las herramientas adecuadas para enfrentarnos a una situación tan desconocida, que ha impactado en nuestra vida a todos los niveles, afectando de forma directa a nuestras emociones. Con estas charlas queremos crear un espacio abierto para la reflexión sobre lo perdido, las incertidumbres y las esperanzas, y formar parte de una conversación que nos ayude a clarificar nuestros pensamientos y nuestra relación con los distintos hábitos de consumo, para que estos no se conviertan en problemáticos”.

La primera fase de esta acción se prolongará hasta finales de año. En este periodo, está previsto que se realicen cuatro charlas de aproximadamente diez minutos de duración, en las que se reflexione de forma conjunta sobre el éxito adaptativo y el impacto psicológico disfuncional.

Además, a cierre de 2021, se realizará un contenido más amplio, a modo de resumen, para ofrecer una visión global sobre las reflexiones compartidas en las distintas charlas.

Ya puedes ver las dos primeras charlas de este programa: “La pandemia: vida e incertidumbres” en la que Débora habla sobre el trauma que ha provocado la pandemia, entendiendo como trauma todo aquello que se genera de manera disruptiva y a lo que no estamos preparados para hacer frente y responder, como ha sucedido con esta crisis sanitaria.

En la segunda, llamada “Dolores y quitapenas”, comparte que el ser humano se angustia, tiene miedos, siente dolores, etc… lo que nos hace desconfiados, vulnerables e inseguros. Cuando el individuo siente aflicción, busca la forma de anestesiarla a través de la religión, el arte… pero a veces con los llamados ‘quitapenas’, que se emplean para mitigar el malestar. Son sustancias o comportamientos que nos otorgan adrenalina y placer, e incluso logran bloquear por un tiempo una emoción desagradable. Comportamientos como el estar muchas horas frente a pantallas, que produce un efecto autohipnótico, o el juego problemático. Sin embargo, los quitapenas, a corto o medio plazo, fracasan, y el dolor que pretendían evitar, vuelve a aparecer.

Como continuación a estas dos charlas, se presentarán las denominadas “Cuando el juego no es juego…¿qué es?”, y “¿Qué hacemos con el aburrimiento?”, en las que se profundiza sobre el lugar que ocupa el juego en nuestra vida, y sobre cómo gestionar los momentos de ocio y los distintos estímulos.

Dada la relevancia de esta iniciativa, está previsto que en un futuro próximo se haga extensiva a Colombia, Panamá y Uruguay, países en los que se está impulsando la realización de un programa de Juego Responsable tan exhaustivo y especializado como el que abandera Argentina.

De igual modo, el equipo de Relaciones Institucionales argentino trabaja en el diseño de charlas específicas sobre las conductas problemáticas de juego en el ámbito online. Para ello, contará con la voz autorizada de un psicólogo experto en conductas asociadas con las apuestas deportivas

Si quieres conocer los contenidos de las charlas celebradas hasta ahora, puedes hacerlo accediendo aquí.


El valor de la diferencia

Igualdad, inclusión y diversidad son pilares fundamentales para el crecimiento de nuestro grupo. Una apuesta constante en nuestra trayectoria, que reforzamos ahora con las distintas acciones previstas en el Plan de igualdad de la compañía.

Nuestra plantilla, distribuida en diez países y formada por 10.998 colaboradores de 43 nacionalidades, muestra que la diversidad es parte inherente de nuestra cultura corporativa y uno de los ejes fundamentales de nuestra estrategia de crecimiento.

En Codere, queremos consolidar este compromiso, implementando acciones que aseguren la mejor experiencia laboral posible para todos los trabajadores, con independencia de su edad, sexo, raza, cultura, creencias u orientación sexual. Fomentamos para ello una cultura que incentive el trabajo en equipo, generando valor en la unión de las diferencias e incorporando colectivos con discapacidades o en riesgo de exclusión social.

Esta idea es mucho más que una declaración de principios y se materializa en acciones concretas y tangibles en diferentes áreas. Entre ellas, el impulso de la integración de personas con discapacidad, que viven con especial preocupación las consecuencias de la COVID-19, tal y como refleja un reciente estudio que señala que el 70% de los encuestados teme estancarse en su inclusión laboral durante la próxima década

Para mejorar esta expectativa, Codere quiere reclutar y ofrecer un entorno de trabajo adecuado a estas personas. Para ello, nuestra compañía desarrolla programas de formación, sensibilización e integración laboral de estos perfiles, a través de acuerdos con diversas asociaciones en cada uno de los países en los que operamos, como es el caso de Incluyeme.com -un portal de empleo enfocado en el reclutamiento de personas con discapacidad-, que comienzan a utilizarse en septiembre de 2021 en Argentina y México, para extenderse a Colombia, Panamá y Uruguay. O la plataforma Disjob, un modelo de trabajo muy similar que se utiliza en España y Corporativo.

Además, para ofrecer una adecuada formación a los equipos de PBPs del grupo, estos han participado en diversos talleres de capacitación sobre reclutamiento de personas con discapacidad, ofrecidos tanto por las asociaciones con las que colaboramos, como en talleres a nivel interno.

De igual modo, de cara a los procesos de reclutamiento, se ha diseñado un documento de guía de mejores prácticas para la publicación de ofertas de empleo, en el que se fomenta la inclusión, diversidad e igualdad, junto con un decálogo de publicación de ofertas con lenguaje inclusivo, ya operativo en todo el grupo.

En Codere sabemos que una cultura de inclusión, donde todos se sientan seguros y valorados, fomenta un mayor bienestar, calidad de vida y compromiso de los empleados. En palabras de Álvaro de Ansorena, director corporativo de Personas, “la inclusión en el lugar de trabajo mejora la experiencia de los empleados y aumenta el rendimiento del equipo. El liderazgo inclusivo fortalece la resiliencia de las organizaciones y sus equipos”.

Experiencias personales, experiencias especiales

Muestra de este compromiso, y de las oportunidades de enriquecimiento y valor añadido que aporta construir equipos diversos de trabajo, son las experiencias de los equipos de Colombia y Panamá.

En el caso de Colombia, conocemos el testimonio de Edgar Naranjo y Silvestre Cabezas, auxiliares de CCTV; y Anderson Hurtado, jefe de Seguridad y Protección del juego en vivo de Crown Casinos. Comparten haber llegado a Codere gracias a los acuerdos de colaboración con las fundaciones Querido soldado y Matamoros, dedicadas a la integración laboral de soldados y policías víctimas del conflicto armado que precisan incorporarse al mundo laboral civil. Su bagaje profesional previo, y las consecuencias derivadas de su compromiso por la protección de su país, han forjado personalidades responsables, organizadas y resilientes, que contribuyen a afrontar nuevos retos con optimismo y alegría, y no permitir que nada ni nadie les impida alcanzar sus metas.

Sin experiencia específica en el puesto, nos explican que, gracias a la constante formación aportada por la compañía, a día de hoy trabajan de forma plenamente resolutiva.

En opinión de Silvestre, “es una fortaleza de la compañía el confiar en el personal que tiene alguna condición de discapacidad para ejercer una labor”. Algo que comparte Edgar: “Codere realiza un gran esfuerzo por ser una de las mejores compañías de juego, reinventándose ante las adversidades, dando oportunidades a todos los empleados y desarrollando programas de inclusión a personas con distintas discapacidades, explorando el trabajo virtual en distintas funciones para evitar desplazamientos”.

Por su parte, Anderson destaca “la confianza dada a cada uno de nosotros para desempeñar cargos esenciales de la compañía, además de los lugares donde laboramos, los cuales cuentan con facilidades para la movilidad de cada uno de nosotros.

Es una actitud muy positiva en la que se puede avanzar con la integración de un porcentaje más alto de personas con habilidades diferentes. De acuerdo a mi experiencia, el grado de responsabilidad y compromiso adquirido por estos colaboradores es muy alto, debido a las pocas oportunidades brindadas en otros lugares”, concluye.

Por su parte, el equipo de Panamá se ve reforzado por la incorporación de personas como Lidia Marina Pimentel y Diomedes Nieto, quienes trabajan respectivamente en gestión de llamadas de clientes de Crown Casinos y auxiliar de cocina.

En el caso de Diomedes, sordo de nacimiento, su discapacidad no supone ningún impedimento para prestar apoyo en sala o para ejercer su función en la cocin

“Codere es una compañía muy humanitaria y solidaria con los colaboradores con circunstancias especiales y personas con discapacidad como yo, a las que no se discrimina. Eso es una fortaleza, aunque como empresa aún nos queda incentivar algo más a los compañeros a ser más tolerantes y solidarios con los colaboradores con discapacidad”, afirma Lidia, quien se incorporó hace 17 años en Codere como anfitriona en el bar y, tras una complicación en su enfermedad de diabetes que conllevó amputar su pierna derecha, trabaja atendiendo las llamadas relacionadas con las promociones del casino, ofreciendo un trato idóneo al cliente, basado en el respeto y en proporcionar siempre la información que solicita.


Salud y bienestar

Todos conocemos la famosa ‘Pirámide de Maslow’. No hay crecimiento sin que previamente se hayan cubierto las necesidades más básicas, de salud y seguridad.

A veces, tan pendientes de crecer la cúspide de esa jerarquía, se nos olvida cuidar sus cimientos, sin los cuales el desarrollo no es sostenible.

Por eso, en Codere queremos recordar la importancia de la salud y el bienestar, y ponemos en marcha una campaña de wellness con la que vamos a refrescar esas rutinas tan básicas y manidas, como tantas veces pasadas por alto.

Este programa compartirá una visión holística del cuidado, para que todos los colaboradores de Codere despertemos la conciencia sobre un estilo de vida saludable, la práctica de deporte y una adecuada alimentación, entre otros aspectos.

El sedentarismo, estrés y desequilibrio añadido que ha supuesto la pandemia, hacen que la observación de nuestra salud tome más relevancia si cabe. Si somos capaces de cuidar cuerpo y mente, lograremos estar más motivados, reduciremos la ansiedad y ganaremos en concentración, resolutividad y efectividad.

En palabras de Jorge Barreras, director de RSE de Personas, “nuestro compromiso con los empleados nos ha impulsado a promover su bienestar a través de un completo programa que incluye la parte física, psicológica y emocional. Buscamos un bienestar íntegro que motive a las personas con talento a elegirnos porque valoran el conjunto de beneficios que le aportamos, no solo salariales, sino también relacionados con políticas de conciliación, acciones de bienestar y, en definitiva, lograr que sean felices en el trabajo”.

Este programa cuenta con diferentes categorías de contenidos:

Salud

  1. Promoción de la alimentación saludable.
  2. Consejos sobre el consumo de agua.
  3. Importancia de realización de chequeos médicos.
  4. Cuidado del corazón.
  5. Donación de sangre: cuando la ayuda es para los demás.

Bienestar

  1. Sueño
  2. Práctica de ejercicio
  3. Mindfulness

Pausas activas

Salud mental

  1. Ansiedad
  2. Estrés

Impacto positivo para todos

Tal y como demuestra la experiencia, implantar un programa de bienestar contribuye a mejorar en varios niveles:

  • Incrementa la productividad. Si un empleado no se encuentra bien, ya sea a nivel físico o emocional, trabajará con menos eficiencia que uno sano. Existe una relación directa entre el nivel de bienestar y la productividad general.
  • Aumenta la calidad de vida del empleado. Además de mejorar en cuestiones de salud, refuerza vínculos sociales, porque muchas de las medidas están ideadas para practicar en grupo.
  • Potencia la creatividad. Realizar ejercicio físico con regularidad no solo implica prevenir enfermedades, sino que ayuda a nuestro sistema cardíaco a funcionar mejor, y esto nos ayuda a pensar con mayor claridad.
  • Reduce costes: promoviendo una vida saludable se reducen consecuencias perjudiciales para la empresa, como son las bajas por enfermedad, absentismo o elevada rotación de personal.
  • Mejora la imagen de la compañía: preocuparse por el bienestar de los empleados es acogido de forma muy favorable por cualquier empleado, actual o potencial, y se genera un intangible de gran valor.

Cuidemos nuestra salud y bienestar, y potenciemos así el rendimiento, productividad y motivación personales y de nuestra organización.

Codere, haciendo entre todos tu mejor compañía.


Así dice el planeta “¡Basta!”

Como siempre recordamos en Codere en Positivo, la pérdida del equilibrio entre animales, plantas, virus, bacterias y demás seres vivos que formamos parte del ecosistema, deteriora la conservación de nuestro hábitat.

Los efectos del cambio climático son evidentes a lo largo y ancho del globo. La Organización Meteorológica Mundial (WMO por sus siglas en inglés), indica en un informe que los desastres climáticos (inundaciones, olas de calor, incendios forestales, etc…) se han multiplicado por cinco en los últimos 50 años, con un coste ambiental incalculable, que económicamente supera los 3,64 billones de dólares.

Las proyecciones de este informe, indican que en amplias zonas de Asia y América del Norte las temperaturas seguirán subiendo y las lluvias serán más intensas en los próximos 20 años. En cambio, en la cuenca del Mediterráneo, sur de África, Australia y en determinadas áreas del continente americano, las sequías aumentarán vertiginosamente, como ya hemos visto este verano con olas de calor históricas en Canadá, India o EEUU, en las que se declaró "calor extremo severo", con temperaturas entre los 40º y los 54º (Celsius).

Imágenes del desastre

Estos meses pasados los telediarios ponían imágenes a estas consecuencias, mostrando las catastróficas inundaciones que en Europa occidental dejaron bajo el agua numerosas poblaciones de Alemania, Bélgica y Países Bajos, con un terrible saldo, de más de 120 muertos y cientos de desaparecidos. Al igual que en Japón, cuando en el mes de julio las lluvias torrenciales desencadenaron un potente alud de lodo, arrasando más de 130 edificios. La tormenta Elsa también arrasó con sus tornados poblaciones enteras al norte de Florida y el suroeste de Georgia.

En España, se siguen sufriendo los bautizados como “incendios de sexta generación”, que combinan peligrosamente la acción humana y las condiciones orográficas y de cambio climático, que lamentablemente han arrasado una extensión natural equivalente a 9.000 campos de futbol, en la sierra de Málaga.

Estos son solo algunos ejemplos de los desastres que vendrán. El planeta ya no sabe cómo decirnos “¡Basta!” y se revela, con efectos devastadores, de nuestras décadas de despreocupación por el medio ambiente.

Los expertos apuntan que la deforestación, la explotación intensiva agrícola y ganadera y el cambio climático serán los causantes de la ruptura de nuestros ecosistemas en el futuro, con graves efectos sobre la población. Pero nunca es tarde para empezar escucharlo y tratar de darle respuesta. Sumando responsabilidad, aún podemos frenar el cambio climático.


¿Y cuando no hay agua?

Desde el inicio de la pandemia, las autoridades sanitarias se preocupaban por hacer llegar a la población la necesidad de una higiene regular de manos para frenar el avance del virus.

Pero, ¿qué ocurre con los millones de personas del mundo que no tienen acceso a servicios de agua potable, saneamiento e higiene? A no ser que cambiemos, y mucho, miles de millones de personas se verán privados del acceso al agua antes de 2030.

Aunque no hace falta hacer una estimación a futuro para saber que las cosas no van bien. Según un reciente estudio publicado de manera conjunta por la OMS y UNICEF, a lo largo de esta pandemia tres de cada diez personas no han podido lavarse las manos con agua y jabón en su casa; alrededor de una de cada cuatro no ha tenido una fuente de agua potable segura en su hogar, y casi la mitad de la población mundial no ha tenido acceso a servicios de saneamiento seguros.

Ante este escenario, solo hay una plegaria: las inversiones en agua, saneamiento e higiene deben ser prioridades a nivel mundial si queremos acabar con esta pandemia.

Algunas cifras que revela este informe de cara a 2030:

  • El 81% de la población mundial tendrá acceso a agua potable salubre en su hogar, que se traduce en 1.600 millones de personas que no la tendrán.
  • Un 67% dispondrá de servicios de saneamiento adecuados, frente a los 2.800 millones de personas que carecerán de ellos.
  • Solo el 78% tendrá instalaciones básicas para lavarse las manos, mientras que 1.900 millones de personas no podrán hacerlo.

Por si todo esto no fuera ya especialmente duro, el informe señala que estas profundas desigualdades afectarán con mayor dureza a los niños y a las familias vulnerables.

Aún no es tarde para lograr el acceso universal a fuentes de agua potable gestionadas de forma segura. Para ello, tendrá que multiplicarse por diez el índice de progreso de los países menos adelantados. Es el momento de acelerar los esfuerzos para atender las necesidades más básicas de los niños y sus familias, proteger su salud y bienestar y contribuir a luchar contra la expansión de enfermedades contagiosas, como el coronavirus. Una misión de todos; organismos internacionales, gobiernos, sociedad civil y sector privado.


Responsables con el planeta

Desde que se declaró la pandemia, uno de los principales beneficiados ha sido el planeta. Pero solo de forma temporal, pues si en un principio las restricciones de movilidad y el descenso de producción y consumo lograron una brusca caída de la contaminación y pudimos ver aguas más limpias, el cielo más claro e incluso algún que otro animal salvaje transitando por el paisaje urbano… con la vuelta a la normalidad, aquello se convierte en un espejismo y los índices de contaminación vuelven también a sus niveles habituales.

En 2015 la ONU aprobó 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible como parte de la Agenda 2030. Un llamamiento universal a la acción para poner fin a la pobreza, proteger el planeta y mejorar las vidas y perspectivas de las personas en todo el mundo. Pero aunque en los últimos años se han producido avances, se hace necesario acelerar el ritmo de la colaboración, para huir del deterioro.

Para ello, los inquilinos del planeta debemos tomar conciencia de cambiar nuestros hábitos y saber que, con pequeños gestos cotidianos, podemos contribuir a luchar contra el cambio climático y mejorar la sostenibilidad del medio. Así que te proponemos estas sencillas rutinas a incorporar en tu día a día:

Consumo eléctrico:

  • Potenciar el uso de la luz natural en lugar de la artificial.
  • Desconectar de la red los electrodomésticos que no se estén usando, como televisión, cargador de móvil, batería de portátil, etc.
  • Usar conectores con múltiples enchufes, y mejor con interruptor de encendido y apagado, para eliminar el consumo de energía fantasma.
  • Renovar los aparatos eléctricos por electrodomésticos eficientes que tengan etiqueta energética A, y llevar los antiguos a un punto limpio.
  • Utilizar bombillas de bajo consumo o fluorescentes.
  • Lavadora y lavavajillas, en programas económicos, con agua fría y siempre llenos.
  • Utilizar la luz solo en los espacios donde sea necesario y haya alguien.
  • Descongelar alimentos a temperatura ambiente.

Climatización:

  • En verano, tender dentro de casa para refrescar el ambiente.
  • En invierno, la calefacción entre 19ºC y 23ºC durante el día, y 15ºC por la noche.
  • El aire acondicionado, a 22ºC como mínimo.
  • Bajar la persiana por la noche para evitar perder la temperatura.
  • Utilizar doble acristalamiento para mejorar el aislamiento térmico.

Consumo de agua:

  • Reparar las instalaciones defectuosas que originan pérdidas o fugas de agua.
  • Cerrar bien el grifo del agua después de utilizarla.
  • Abrir el grifo de la ducha una vez dentro de ella y dejarlo abierto solo cuando se necesita.
  • Siempre ducha frente a baño.
  • Instalar difusores en los grifos o cabezales de ducha para ahorrar hasta más de un 60% de agua.
  • Lavar verduras y frutas dentro de un recipiente en lugar de hacerlo bajo el grifo.
  • No dejar nunca el grifo abierto mientras se hace otra actividad que no requiera agua, al lavarnos los dientes, la cara, durante el afeitado…
  • Reducir la capacidad de la cisterna colocando botellas llenas para ahorrar hasta cuatro litros en cada uso.
  • Instalar un pulsor de doble descarga en la cisterna, con una opción con menos agua y otra con más cantidad.
  • Regar las plantas por la noche. Así aprovechan más el agua que no se evapora.
  • Lavar el coche con cubo y bayeta para evitar despilfarros.

Mascarillas y medio ambiente

Cada mes se desechan 129.000 millones de mascarillas en el planeta, la mayoría fabricadas con microfibras de plástico. Si no actuamos con rapidez y responsabilidad, esto se convertirá en la nueva amenaza medioambiental. Los gobiernos no han velado por establecer una directriz oficial sobre el reciclaje de las mascarillas, por lo que es muy probable que se eliminen como residuos sólidos, y se trata de productos de plástico que no pueden biodegradarse de forma sencilla, sino que se fragmentan en partículas de plástico muy pequeñas (micro y nano), que se extienden por los ecosistemas liberando sustancias químicas y biológicas nocivas, como el bisfenol A, metales pesados y microorganismos patógenos, que tienen un impacto adverso para el medio.

Y es que la producción de mascarillas desechables es de una escala similar a la de las botellas de plástico, que se estima en 43.000 millones al mes, con la diferencia de que aproximadamente se reciclan un 25% de las botellas, mientras que las mascarillas no se pueden reciclar, pues es anecdótico el número de contenedores de reciclaje que se han ubicado para este fin.

Así que, si no dispones de un contenedor específico cerca para desechar tu mascarilla usada, tírala a la basura, pero nunca, jamás, la arrojes al suelo.

Pon en marcha estos pequeños gestos hoy, para poder tener un mañana.


Apuesta al ‘cero’ plásticos

Desde el 3 de julio, la Unión Europea prohíbe la venta de productos plásticos de un solo uso como pajitas, bastoncillos y vasos o platos de plástico. Esta directiva, que también se aplicará a los productos que estén en stock, es sin duda una buena excusa para seguir avanzando en sostenibilidad, pues fomenta un consumo responsable. La alternativa son productos similares pero fabricados de papel, cartón o fibras naturales.

Aunque en España el proyecto de ley está en tramitación parlamentaria, y se prevé que entraría en vigor en enero de 2023, las marcas "deberán cumplir" ya con especificaciones de marcado. Baleares ha sido la comunidad española pionera en poner en marcha esta legislación sostenible, desde el pasado mes de marzo.

En Latinoamérica, la toma de iniciativas contra el plástico va un paso por delante con importantes campañas en algunos países como “Chao Plástico”. Sin embargo, el reto de conseguir un consumo responsable y hacer un correcto reciclado sigue siendo una batalla que solo ganaremos con educación en sostenibilidad.

El Covid dispara la ‘contaminación plástica’

Desde 2020 el uso de plásticos se ha disparado con miles de millones de mascarillas, guantes, desechos médicos y packaging de comida para llevar. Su aumento ha sido tal, que los sistemas de reciclaje en algunos países han colapsado. De no tomarse medidas, más del 70% de este plástico terminará tirado en océanos y vertederos, y hasta un 12% será quemado, causando contaminación y enfermedades en las zonas más vulnerables del planeta.

Precisamente, un estudio de las Naciones Unidas ha constatado que la contaminación por plásticos afecta de manera desproporcionada a las comunidades marginadas o que viven en las proximidades de los centros producción y desechos de plástico, lo que ha dado lugar a lo que se conoce como “injusticia ambiental”.

Los pequeños gestos también suman

Debemos ser conscientes de que los recursos de la naturaleza no son inagotables y debemos cuidarlos. El pasado día 8 de junio se celebraba el Día Internacional de los Océanos, una fecha que nos recuerda que esta gran masa de agua -que cubre más del 70% de la tierra-, produce al menos el 50% del oxígeno del planeta y absorbe anualmente cerca del 25% del CO2 -que se agrega a la atmósfera debido a la actividad humana-, reduciendo el impacto de este gas con efecto de invernadero en el clima. En la actualidad, la actividad humana acaba llenando los océanos con alrededor de ocho millones de toneladas de plásticos anualmente.

Por ello cualquier pequeño gesto suma. Codere aporta su granito de arena continuando con su iniciativa “Cero plásticos”, eliminando el uso de agua embotellada de las oficinas. Para ello, en algunas unidades de negocio, se utilizan dispensadoras de agua y se promueve el uso de botellas de cristal. La compañía seguirá desarrollando planes que nos permitirán luchar contra la contaminación plástica del planeta.

Ahora que en algunos de los países de la compañía ya se disfrutan de las vacaciones de verano, es un buen momento para revisar qué hacemos nosotros para proteger el medio ambiente y analizar cómo podemos cambiar nuestras conductas de consumo para sumar en la lucha contra los plásticos. Aquí te damos unas ideas para un consumo responsable estas vacaciones, ¿te unes?:

  • No utilices botellas de agua de plástico, utiliza envases reusables o cantimploras.
  • Elimina totalmente el uso de pajitas o usa las de metal.
  • Haz la compra con bolsas reutilizables.
  • Reducir el uso de las bolsas conocidas oxodegradables u oxobiodegradables ya que no son 100% biodegradables y lo único que hacen rápido es fragmentarse, dando lugar a microplásticos, por lo que continúan contaminando aunque no se vean.
  • Sustituye la compra de productos envueltos en plástico o con bandejas de poliestireno por los envasados con cartón o vidrio.
  • Siempre que sea posible, compra a granel para evitar los envoltorios innecesarios.
  • Elimina los chicles y, por supuesto, no los tires al mar o al suelo.
  • Evita los utensilios de cocina que están hechos de plástico y elige acero inoxidable o madera.
  • Cambia las pinzas con las que tiendes la ropa por otras de madera.
  • Utiliza cerillas y no mecheros, ya que estos no son biodegradables y permanecen en la naturaleza durante años.
  • Cambia la forma de conservar la comida y sustituye los tuppers de plástico por los de vidrio y evitar el uso del film transparente.

Súmate al reto responsable de #ceroplásticos


Juego, a la ciencia y no al azar

Desde hace años, la comunidad científica pide un cambio de abordaje sobre el trastorno del juego y que se regule el sector en base a la evidencia científica, no a una restricción ciega de la oferta que, según los estudios realizados, no es la solución, sino que lo son la prevención y un enfoque individual del problema.

Sobre esta creencia trabaja la Fundación de Patología Dual, quien lidera iniciativas de investigación, formación y concienciación para cambiar el paradigma sobre adicciones a sustancias y problemas comportamentales, como el trastorno por juego.

Desde hace pocos años, el juego ha suscitado una gran atención social, mediática y de las administraciones. Acabar con la actividad, se ha convertido en contenido imprescindible de la hoja de ruta para ciertas voces, que tratan el juego de manera sesgada y errónea. Por esta razón, los trabajos realizados por la Fundación de Patología Dual se antojan necesarios, dado que sitúan el foco en el verdadero origen del problema, basándose en la ciencia y no en la creencia, y avalan que el trastorno por juego está asociado con otros diagnósticos psiquiátricos, como son el trastorno por déficit de atención, hiperactividad, depresión, trastorno bipolar, trastorno por uso de sustancias, y síntomas que incluyen mayor impulsividad, distorsión cognitiva o psicosis, entre otros. Es a esta afección clínica a la que los investigadores han llamado trastorno por juego dual.

De este modo, se defiende que el abordaje del trastorno por juego, que se trata de un problema mental, debe realizarse apoyándose en la neurociencia clínica y la psiquiatría de precisión (personalizada), y ser abordado de forma integral, multidisciplinar y con la participación coordinada de distintas instituciones, integrándose en el Sistema Nacional de Salud y siendo tratado por profesionales sanitarios con conocimientos específicos en la materia.

A finales del año 2020, la revista científica Frontiers publicó los resultados de una exhaustiva investigación en la que se determinaba que no es suficiente con que exista una estimulación repetitiva del sistema de recompensa cerebral para desarrollar adicción, sino que es necesaria la existencia de una vulnerabilidad basada en factores genéticos neurobiológicos que sustenten rasgos de personalidad y trastornos mentales para desarrollar una conducta adictiva.

En la actualidad, los trastornos del juego se equiparan con otros causados por sustancias (droga o alcohol), cuando deberían ser clasificados en la categoría de adicciones comportamentales, y huir de conceptualizaciones moralistas y restrictivas, sin atender al adecuado abordaje de este trastorno mental desde una perspectiva científica que se centre en la prevención, información y el tratamiento. Lejos de estigmatizar la adicción al juego como un vicio, la comunidad científica considera que se trata de un trastorno del cerebro de carácter crónico, influenciado por factores sociales, y que es tratable. Según el estudio NESARC, el 96% de las personas con trastornos del juego presenta otro trastorno mental, y el 64% presenta tres o más con rasgos muy específicos asociados a la impulsividad.

Más datos, menos mitos

El pasado 11 de mayo se realizó una jornada virtual interautonómica organizada por la Fundación de Patología Dual, con el objetivo de dar a conocer, a través de las ponencias de diversos médicos, el trastorno del juego desde una perspectiva científica centrada en la prevención, información y tratamiento. Este enfoque puede ser de gran relevancia para la definición de futuras regulaciones, y que éstas sean más eficientes y pensadas para las personas afectadas por el trastorno, no por ninguna otra motivación.

Como resultados más significativos, cabe destacar:

  • El juego, desde la perspectiva de la psiquiatría evolutiva, es inherente al ser humano y ha de ser considerado como una actividad lúdica más.
  • El juego solo se convierte en trastorno mental con características adictivas si la persona presenta vulnerabilidad previa. No se manifiesta como un trastorno por juego, sino que se acompaña de otros trastornos mentales. A esta condición clínica se la conoce como patología dual.
  • La comunidad científica corrobora que el 10% de las personas expuestas a situaciones potencialmente adictivas, terminará desarrollando una adicción.
  • Atendiendo los datos notificados por las comunidades autónomas en 2017, se atendieron 180.256 personas con trastornos adictivos, de las cuales 5.040 (2,2%) se debían a adicción al juego. Si extrapolamos el dato al 100% de la población, representaría un 4% del número total de casos atendidos en España por trastornos adictivos. Estos datos son similares a los estudios epidemiológicos internacionales.
  • El trastorno por juego no depende del tipo, frecuencia o cantidad, sino de la vulnerabilidad de cada persona, determinada por factores genéticos y medioambientales. Las evidencias científicas avalan que no es adicto quien quiere, sino quien presenta vulnerabilidad para tener una adicción y otro trastorno mental.
  • Los factores sociales ponen a las personas en contacto con la posibilidad de jugar, pero son los factores individuales los que posibilitan desarrollar un trastorno del juego.
  • Este trastorno no se define por el tiempo dedicado, sino por el impacto que pueda causar en otras áreas de la vida de la persona, a la vez que tiene repercusión conductual.

Las políticas y medidas legales que quieren atajar este problema reduciendo la oferta, se equivocan. Lo esencial es prevenir, concienciar, formar, educar, y tratar adecuadamente al individuo que presente un trastorno por juego.

Protección a los menores: prevención, formación y educación

Diversos estudios evidencian que el trastorno por juego es entre dos y cuatro veces mayor en los jóvenes de 12 y 17 años respecto a los adultos. Esto se debe a que los adolescentes son más vulnerables a desarrollar un trastorno o problema a cualquier tipo de juego (videojuegos, juego por entretenimiento, juego por dinero), porque su cerebro está en proceso de neurodesarrollo y tiene menor capacidad de control: a menor edad, menor control de impulsos.

Esto refrenda la convicción de las empresas del sector que, como Codere, establecen medidas que protejan a este colectivo, como son impedir su acceso a nuestra oferta comercial, con una tolerancia cero a su participación. Los estudios muestran sin embargo que proximidad de los locales a los centros educativos no influye en la adicción del menor, como tampoco lo hace que exista un bar próximo para que genere un problema de alcoholemia.

La Fundación de Patologías Duales aboga por la información y sensibilización de los más jóvenes en lugar de imponer medidas restrictivas y moralistas. Con la convicción de que la adicción es algo que no se elige y tampoco influye para desarrollar una conducta problemática la oportunidad de tenerlo al alcance, ni es relevante el tipo, frecuencia o cantidad, sino de la vulnerabilidad de la propia persona, determinada por factores genéticos y medioambientales que, en el caso de los más jóvenes, se traduce principalmente en el uso y abuso de nuevas tecnologías (videojuegos, internet, redes sociales, móvil…), que cada vez preocupan más a la comunidad médica y educativa, y que desde el confinamiento están alcanzando cotas relevantes.

Al igual que la comunidad científica, en Codere apostamos por implementar las mejores prácticas de juego responsable y ofrecer visibilidad sobre lo que hacemos y somos; una industria altamente regulada, responsable, que atiende las necesidades de entretenimiento de sus clientes, y que colabora con equipos multidisciplinares con el objetivo de causar el menor impacto negativo en las comunidades en las que opera.


Citibanamex, sumando en la historia de México

Codere ya forma parte de la cara más amable de la historia reciente de Ciudad de México. La que frente al enemigo común que nos sorprendió a todos a comienzos de 2020, demostró su coraje y solidaridad encarándolo en la unión de gobierno, empresas e instituciones.

Desde el inicio de la pandemia, nuestra compañía se integró en la iniciativa “Sumamos por México”, una alianza de empresas y fundaciones que hizo posible la creación de la Unidad Temporal Covid-19 en nuestro Centro Citibanamex, uno de los enclaves de exposiciones y convenciones más modernos y grandes de Latinoamérica, de la mano de la Secretaría de Salud de CDMX, el Instituto Nacional de Nutrición y la UNAM y con el respaldo económico de las fundaciones Carlos Slim, Telmex Telcel e Inbursa, que aportaron 1.098 millones de pesos (45,41M€) destinados a la reconversión, equipamiento y operación del centro, a fin de contribuir decididamente a la recuperación de la salud en los momentos más desafiantes de la pandemia.

Y es que, como muestran los resultados de cierre de este proyecto, la suma de voluntades, multiplica los resultados.

En palabras de Rodrigo González Calvillo, regional manager de Codere México, "no existen palabras para describir el orgullo que sentimos de haber formado parte de esta iniciativa, que no solo ha servido para mejorar la salud de miles de personas, sino que ha contribuido a mitigar el deterioro económico sufrido en nuestro país y, en particular, en Ciudad de México. Este ha sido sin duda el proyecto más solidario en el que hemos participado, que marca un antes y un después en la historia de nuestro país, pero también en las historias personales de todos los que, de algún modo u otro, hemos estado implicados. Nuestra contribución nos valida como una de las empresas más comprometidas con la sociedad mexicana".

La ciudad de México despide con emoción la unidad temporal

Tras 413 días de operaciones, el 10 de junio sonaba la campana que anunciaba el alta del último paciente atendido en esta la Unidad Temporal Covid-19 y, con ella, el cierre de las puertas de nuestro centro de convenciones para este fin, donde siempre quedará un pedazo del corazón de los más de 3000 profesionales, 9.088 pacientes y demás personas implicadas en la actividad del centro durante la pandemia.

El acto de clausura contó con la presencia de destacadas personalidades, como Claudia Sheinbaum Pardo, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, quien reconoció la solidaridad de los habitantes de CDMX y la labor de los profesionales de la salud en la Unidad Temporal que se consolidó como un modelo referente de atención hospitalaria temprana. «Hoy llegamos al cierre de esta gran experiencia del Citibanamex en nuestra Ciudad. Nos deja muchísimas enseñanzas. Una de ellas es dentro de las propias instituciones sanitarias, la necesidad del vínculo entre la investigación y la salud», afirmó.

Por su parte, Carlos Slim Domit, presidente del Consejo de Administración de Grupo Carso, aseguró que “la Unidad Temporal Covid-19 no es sólo un centro de salud, sino que es un centro de esperanza para superar las adversidades, recuperar la salud y la vida, innovar en beneficio de los demás, hacer las cosas mejor y trabajar todos como equipo por el bien de la sociedad”.

Ahora, con las puertas cerradas, los instrumentos y equipos médicos empleados, se donarán a dieciocho hospitales del Gobierno de la Ciudad de México, que dispondrán de ventiladores, monitores de signos vitales, electro cardiógrafos, ultrasonido pulmonar y camas hospitalarias, entre otros, con un valor aproximado de 800 millones de pesos (33,1 M€).

Además, en el acto de clausura se descubrió una placa que honrará el esfuerzo desplegado por los profesionales de la salud y recordará a todos cómo el Centro Citibanamex fue reconvertido en la Unidad Temporal covid-19, sumando esperanzas, esfuerzos y voluntades de los que nos sentimos muy orgullosos de formar parte.

Nuestra contribución a la sociedad mexicana, en un momento en el que el mundo estaba conmocionado por la aparición de una enfermedad implacable, es un ejemplo reciente del ejercicio de responsabilidad social corporativa de Codere, pilar de nuestra gestión empresarial.

Esta pandemia nos ha desafiado y, lejos de acobardarnos, hemos hecho un ejercicio de resiliencia y trabajo en equipo, uniendo fuerzas para reponernos con celeridad y aprender a buscar el lado positivo de cada situación, por adversa que sea para, juntos, vencer cualquier desafío.

Gracias a todos los colaboradores que han contribuido a hacer realidad este gran proyecto. Ya forman parte de la eternidad, y gozan de la gratitud de miles de familias que les llevarán, por siempre, en el corazón.

Te invitamos a ver este vídeo como parte del agradecimiento a todos los profesionales de la salud y empresas que han sido y son parte de «Sumamos por México».


Un año en un informe

La transparencia es uno de los ejes que rigen nuestro compromiso y actuación con los grupos de interés de la compañía. No sólo porque así lo exige el hecho de ser la única compañía española del sector cotizada en bolsa, sino porque constituye uno de los valores esenciales de nuestra cultura el dotar a nuestros públicos de información completa, veraz y relevante sobre la organización.

Un ejercicio de transparencia integral

El discurso público actual sobre la industria en algunos mercados, parece exigirnos a las compañías del sector un ejercicio de transparencia aún más profundo sobre nuestra actividad, que arroje luz sobre algunos mitos que la opacan.

En Codere trabajamos en devolver a la industria la dignidad que le corresponde como actividad de entretenimiento responsable y generadora de empleo y riqueza, y lo hacemos mediante la implementación de las mejores prácticas de juego responsable y la difusión de datos e información objetiva que trasladen un fiel reflejo de la realidad.

De esta manera, nuestro Informe Integrado (también denominado EINF o Estado de información no financiera) recoge nuestra estrategia, compromiso y actividad a lo largo de cada año, para contribuir con este objetivo de reporte transparente.

Un informe auditado externamente y elaborado bajo estrictos estándares en reporting empresarial. Asimismo, un trabajo colaborativo de las distintas áreas y países, para trasladar la imagen más fiel y global de nuestra compañía.

Una pandemia que marca un año

La edición recién publicada de nuestro Informe integrado, recoge nuestra actividad a lo largo de 2020, un año marcado sin duda por el impacto de la crisis sanitaria que ha puesto a prueba nuestra capacidad de adaptación y fortaleza.

Desde marzo, los cierres de la operación presencial provocaron una significativa erosión en los ingresos de la compañía y de su flujo de caja, ante lo que nuestro grupo reaccionó rápidamente con la adopción de una serie medidas para la seguridad de las casi 11.000 personas que conforman el grupo Codere. Por ello la agilidad en poner en marcha un Protocolo de prevención adaptado a las normativas locales, el impulso del teletrabajo y el refuerzo de los mecanismos de ciberseguridad, se acompañaron con la intensificación de los canales de formación online y comunicación interna, como puntos de encuentro para motivar y avanzar en los proyectos del grupo.

Asimismo, la evolución de la pandemia y las reaperturas progresivas de la actividad presencial, impulsaron la implantación de un Protocolo de retorno seguro para clientes y empleados y una constante adaptación de la estructura de la compañía a las cambiantes necesidades que las reaperturas graduales iban haciendo surgir.

Paralelamente, la compañía aprobó un Plan de contingencia con el objetivo de preservar su liquidez y hacer frente a las eventuales interrupciones de las operaciones del negocio, mientras se trabajó con intensidad para concluir exitosamente una operación de refinanciación que permitió al grupo extender el plazo de vencimiento de su deuda y obtener fondos adicionales para afrontar el impacto de la pandemia, poniendo de manifiesto el apoyo de los bonistas al proyecto de Codere.

El EINF también recoge el compromiso de la compañía con la sociedad en este periodo de dificultades, con la puesta en marcha de distintas campañas de donación, siendo la más significativa la cesión del centro de convenciones Citibanamex de México para la articulación de un hospital temporal para pacientes con coronavirus o activando otras medidas solidarias como los complementos salariales, –adicionales a los subsidios oficiales–, o la creación del Fondo de ayuda económica para los colaboradores en situación de mayor vulnerabilidad.

Nuestro EINF también recoge en sus páginas el avance del proceso de transformación del modelo de negocio de Grupo Codere, hacia una estructura más simple y global, con la adaptación de las áreas de Personas, Finanzas y Digitalización y Tecnología de la Información, desarrollando los proyectos One Finance, One People y el Plan director de proyectos de IT.

Sin duda, otro de los grandes ejes sobre el que se articula este reporte integrado de 2020 es el Plan de RSC y juego responsable, para nuestra contribución al desarrollo de una oferta de entretenimiento mediante el juego que brinde la mejor experiencia al usuario, pero con las mayores garantías.

A nivel operativo, 2020 ha supuesto un nuevo impulso al negocio online, con la evolución de nuestra plataforma de juego, el incremento de nuestra actividad de marketing y nuestra apuesta con ampliar la huella digital de Codere en aquellas regiones que han ido regulando esta actividad, paralelamente al desarrollo de la oferta omnicanal del grupo.

Todos y cada uno de estos retos del año han sido posibles gracias a los férreos valores que distinguen a nuestro grupo, nuestro ADN, y que forman parte de nuestra cultura, que hemos tratado de impulsar especialmente en un año tan complicado que requiere una actuación sustentada en los principios que hemos detectado como esencia y necesidad de nuestro liderazgo.

Os animamos a consultar este informe en el que encontrareis más detalle sobre la actividad de Codere en 2020. Asimismo, tenéis acceso directo al repositorio de informes anuales anteriores a través de este ENLACE.


Diversidad por bandera

Durante esta pandemia, todos hemos vivido en carne propia lo que supone vivir aislados, lejos de los demás. Ahora, a las puertas de la ‘nueva normalidad’, rompemos cualquier barrera que nos impida seguir caminando juntos. La diversidad es parte de nuestro ADN.

Nuestra compañía es un ejemplo claro de que no existen fronteras, ya que entre los 11.000 empleados que la formamos, convivimos más de 43 nacionalidades distintas, enriqueciendo al grupo con una visión abierta al mundo. Esto no solo es una realidad, sino un compromiso manifiesto en nuestras políticas de responsabilidad e inclusión.

El plan de RSC de Personas de la compañía tiene una serie prioridades marcadas y cuyos ejes pivotan sobre: Diversidad e Igualdad, Inclusión, Conciliación y bienestar, Integración y Sostenibilidad.

Pese a que Codere no ha tenido nunca un problema en relación a los temas de inclusión, sobre este eje de trabajo, la compañía no solo contempla la óptima integración de personas con capacidades diferentes (intelectuales, motoras…), sino que prepara y sensibiliza sobre la plena integración de personas del colectivo LGTBI. Para ello se ha creado un grupo de trabajo específico cuyo fin es explorar las necesidades o posibles cuestiones que puedan generarse en las distintas unidades de negocio, creando puentes de colaboración con entidades afines y orientando iniciativas en temas de sensibilización.

Avanzamos así convencidos de que la pluralidad y la diversidad son sinónimo de enriquecimiento personal y profesional. Así lo defiende también nuestro Código de Ética e Integridad, aceptado por todos, en respeto a la intimidad personal de cada colaborador y contra la discriminación u acoso… Construyamos, juntos, sobre nuestros valores.


Cuidar el planeta para prevenir otras pandemias

Los expertos apuntan que la mejor vacuna para el futuro es proteger la naturaleza, la biodiversidad y frenar el cambio climático. Según el informe “Pérdida de naturaleza y pandemias” de la organización WWF España, la pérdida de biodiversidad facilita la transmisión y propagación de patógenos procedentes de especies animales, como podría ser el caso de la Covid-19.

Para que exista un equilibrio entre los animales, plantas, virus, bacterias y demás seres vivos que formamos parte de un ecosistema, hace falta que los hábitats se encuentren bien conservados y en equilibrio.

En la actualidad, las principales amenazas que fomentan la pérdida de este equilibrio son la deforestación, el tráfico de especies, la explotación intensiva agrícola y ganadera y el cambio climático.

Sembrar hoy, para recoger mañana

El confinamiento y la paralización de actividad en algunos sectores altamente contaminantes han permitido alcanzar los niveles de contaminación más bajos de los últimos 30 años. Sin embargo, esta caída en las emisiones es algo coyuntural y no supone una respuesta duradera al desafío global del cambio climático. Lo verdaderamente preocupante es saber qué ocurrirá cuando las cosas vuelvan gradualmente a la normalidad y el planeta funcione de nuevo ‘a pleno rendimiento’.

Muchos analistas comparten el temor común de que en esta vuelta a la normalidad se imponga la “visión miope” de apostar por redoblar el crecimiento “a toda costa”, incluyendo la degradación del entorno, dando la espalda a la descarbonización de la economía o fomentando la desregulación ambiental.

Sin embargo el momento excepcional que vivimos supone la oportunidad perfecta de cambiar los patrones de comportamiento que pueden frenar la destrucción de biodiversidad. Para ello es fundamental que el plan de recuperación post-Covid no solo tenga en cuenta la recuperación económica y sanitaria, sino también la emergencia climática, ambiental y social. Para Fernando Valladares investigador del CSIC, “una economía que no tenga en cuenta la preservación del equilibrio natural será totalmente vulnerable ante estos golpes en el futuro”, por tanto, no repitamos patrones erróneos.

En esta línea, la Fundación Global Nature destaca que “mantener los ecosistemas es el mejor seguro de vida que podemos contratar para evitar nuevas pandemias” y proponen seguir trabajando en acciones como el teletrabajo, la peatonalización de las zonas del centro, el fomento del uso de la bicicleta o medios de transporte ecológicos, el impulso de la fabricación nacional, o el fomento del comercio local y de proximidad, entre otros.

El futuro está en nuestras manos y juntos debemos asumir el compromiso de no poner en riesgo nuestro mañana.


España, retos en juego

Nunca antes en España el juego privado había estado tan en el punto de mira. Cada día, el sector se enfrenta a los mitos que distintas voces públicas se encargan de alimentar, a pesar de que no los sustentan ni los propios datos de la Administración y de que nuestra actividad es ya una de las más reguladas en el país.

La evidencia es clara: las cantidades jugadas son inferiores a las previas a la crisis de 2008, tenemos una de las tasas de juego problemático más bajas de Europa -que permanece invariable desde hace años-, las inspecciones policiales avalan la ausencia de menores en nuestros locales y nuestra actividad genera 47.047 empleos directos, aporta 1.289 millones anuales a las arcas públicas del país y supone un 0,8%del PIB.

Al desafío institucional de dignificar nuestra actividad a la luz de sus datos y lograr que el discurso populista no perjudique la sostenibilidad de la industria, se enfrenta Luis Miguel Cabeza de Vaca, director de Relaciones Institucionales de Codere España.

Licenciado en Ciencias Físicas, está vinculado al sector desde el año 84 y forma parte de nuestra compañía desde el 2000, cuando se incorporó para impulsar la expansión de Codere en México, Chile y Panamá. Fue en 2008 cuando se hizo cargo del reto nada sencillo de asumir la Dirección de Relaciones Institucionales en España, un país en el que la regulación del juego público y el online es estatal y la del juego privado presencial corresponde a cada una de las 17 comunidades autónomas del país.

¿Cuáles son los actuales retos del sector en España?

En 2007 el volumen de juego era casi un 30% superior al actual, pero era un juego reducido al ámbito presencial. A partir ese año empezó a incrementarse el volumen de juego online. Facturaba casi 1000M€ pero no estaba autorizado, así que las empresas de presencial solicitamos su regulación. En 2011 se aprobó la ley del juego online, con el hándicap de que no incluyó el correspondiente reglamento de la publicidad.

Esto, con la aparición de las apuestas deportivas, hizo que cambiase la imagen del sector. A la participación de un público más joven se sumó que ante la falta de regulación a la publicidad, las empresas impulsaron de forma ilimitada su presencia en medios, aumentando la alarma social a pesar de que en realidad existe menos juego, sólo que hay ahora una distinta composición de oferta y demanda.

¿Cuáles son los principales mitos establecidos en cuanto al sector?

La ausencia de reglamentación en materia de publicidad ha alimentado la sensación de que el país está sumido en una timba permanente. Sin embargo, los datos dicen lo contrario: el índice de juego problemático sigue siendo un 0,3% entre las personas que juegan, y se mantiene invariable en los últimos años. No solo lo decimos nosotros, sino también la propia Dirección General de Ordenación del Juego.

En estos momentos, el principal problema del sector es la falta de credibilidad. Tenemos que trasladar a la sociedad que los mitos de los que se hablan, como que se ha incrementado la ludopatía o que los menores entran en los locales de juego -algo que las inspecciones de la Policía Nacional indican que no es así-, no son más que un discurso populista impulsado desde determinados partidos políticos, y amparado por algunos medios.

Otro de los mitos que existen es que los locales de juego se instalan cerca de los barrios pobres. Esto es radicalmente falso, como demuestran absolutamente todos los estudios. Los locales de juego están distribuidos homogéneamente por todos los barrios de las ciudades, ubicándose en las zonas más pobladas, de mayor transito y por tanto más comerciales de estos.

Lo que ha ocurrido, fundamentalmente en Madrid, es que ha habido un incremento de locales en algunas calles porque hasta ahora no ha existido una planificación que impusiera distancias entre los locales de juego, sino que bastaba con cumplir una serie de requisitos para la instalación de un local, con lo que es normal que estos se agrupasen en calles comerciales, con rentas de alquiler que permiten un margen de negocio. Nuestra compañía está en cualquier caso de acuerdo con una planificación que ordene el desarrollo del sector, pero que no afecte a las inversiones ya realizadas por las operadoras de juego, ya que esto atenta a la seguridad jurídica constitucionalmente garantizada.

Otro mito es en relación a las distancias respecto a los colegios. En el reciente congreso de Patología Dual -un evento al margen al sector del juego donde se reúnen personas que estudian diversas patologías-, uno de los expertos fue preguntado por la influencia de las distancias sobre el acceso de los menores al juego. Él manifestó con gran claridad que no existe ningún tipo de impacto. Además, incidió en el aspecto que no existe una patología única y exclusiva del juego, sino que existen personas con problemas que se manifiestan a través de diversas patologías, que puede ser un caso de juego problemático, de compras compulsivas, de abuso de internet o de páginas de sexo. Incluso suelen entremezclarse.

Los estudios de España sí avalan, por cierto, que de todas las patologías de comportamiento, sin sustancia, la que muestra menores índices de comportamiento problemático es la del juego. La propia Unión Europea realiza un informe anual que revela que España está entre los tres países con menor índice de juego problemático de toda Europa.

¿Cuáles son las principales normativas que distancian la laxa regulación del sector público y la exhaustiva regulación aplicada al juego privado?

Esta es otra de las paradojas. Se establece una diferencia regulatoria entre juego privado y público cuando realmente solo difieren en la naturaleza del operador y en que el juego privado es una alternativa de entretenimiento, mientras que el usuario del público, por los altos premios ofertados, busca un premio que le resuelva la vida.

La Quiniela de SELAE es el origen de las apuestas deportivas. Sin embargo, la Quiniela se presenta como la apuesta que puede hacerte millonario, mientras que en las apuestas deportivas con cantidades jugadas medias en torno a los 4 euros, los premios a los que optas jamás te solucionarán la existencia.

Hay un dato curioso, y seguramente poco conocido, que es que durante las épocas duras de crisis, como 2008 y siguientes, o en la pandemia, el juego público cae mucho menos que el privado, y el motivo es evidente. Uno no deja de jugar un Euromillón, que le cuesta dos euros y medio, porque le pueden tocar 100 millones de euros. Sin embargo, uno sí deja de ir a un bingo o a un salón de juego porque sabe que allí no se hará millonario. Con esos dos euros y medio que se gasta, su recompensa va a ser entretenerse un rato, pero nada más.

De hecho, el Rasca de la ONCE es el único juego que durante los últimos años ha crecido, y se vende en la puerta de los colegios sin ningún tipo de cortapisas, amparado en la idea de que la ONCE destina a fines sociales sus ingresos. Cuando su promoción se basa en la esperanza de resolverte la vida, lo cual no es una oferta responsable de juego, por más que lleve el sello del Estado.

Otra incongruencia es que el juego privado aporta anualmente 1200M€ a los presupuestos generales del Estado, que se diluyen y nadie sabe dónde van. Si nos permitiesen constituir la Fundación del Juego, y que esos 1200M€ fuesen distribuidos desde esa fundación, nuestra fama sería muy diferente.

La gran diferencia son las reglas para unos y otros, cuando juego es juego, ya sea público o privado.

¿Qué principales acciones encabeza Codere desde el ámbito institucional para mitigar estos asuntos?

Relaciones Institucionales es el punto de contacto entre la empresa y los distintos interlocutores institucionales. Trabajamos para conseguir que se modifiquen ciertas normas y trabajamos por dar luz al sector, dignificarlo a la luz de sus datos y lograr un desarrollo sostenible, que garantice la mayor protección del usuario pero a su vez permita el normal desarrollo de una actividad de entretenimiento que cumple con alta responsabilidad la exhaustiva regulación que se le aplica.

Si los datos nos avalan, ¿por qué nos cuesta tanto lograr credibilidad?

Nos cuesta mucho tener credibilidad porque nuestro sector siempre ha sido visto con prejuicios y en los últimos años, se ha fomentado una campaña de desprestigio por parte de un partido político determinante en la esfera pública durante los últimos años, sin atender a ningún criterio objetivo.

Nos cuesta mucho posicionar la realidad en la sociedad, y eso es en lo que trabajamos, no solo desde Codere, sino desde otras empresas y asociaciones sectoriales.

Codere forma parte de Cejuego y Jdigital. ¿Por qué trabajar de forma asociativa?

Se trata de un problema de reputación sectorial, por lo que la respuesta debe ser igualmente sectorial, en asociación.

Ser una de las empresas líderes del mercado en España te obliga a encabezar la acción responsable y la colaboración para un desarrollo normativo sostenible, dado que da la oportunidad de hacer llegar a las administraciones una voz sensata y conocedora respecto a las propuestas que se realizan.

No solo estamos en estas asociaciones. También participamos en otras a nivel autonómico, pues hay criterios específicos que requieren atención territorial.

Uno de los problemas que tenemos en España, esencial en la necesidad de una labor de Relaciones Institucionales, es que en juego presencial tenemos 17 normas administrativas distintas, una por comunidad autónoma, a las que se une la del Estado a través de la Dirección General de Ordenación del Juego.

Nuestro principal objetivo, y ojalá algún día lo logremos, es que exista una legislación común para el territorio y que afecte de igual forma a cualquier tipo de juego, sin distinciones ni incongruencias y que permita el ejercicio de nuestra actividad de manera sostenible.

Otro de nuestros compromisos es fomentar y liderar la responsabilidad y la transparencia, a nivel de empresa y sectorial, para que nuestro hacer intachable colabore al aval social que ahora más que nunca necesitamos.


Por la igualdad real

La igualdad es el principio por el que los individuos, sin exclusión, alcanzan en la vida pública o privada la práctica realización de derechos, obligaciones, oportunidades y resultados, sin distinciones por razón de sexo, orientación sexual, religión, raza, etc… de forma que la diversidad en estos aspectos conviva sin perjuicio de nadie.

La desigualdad más comúnmente extendida es la que se da de hecho entre hombres y mujeres, aunque mucho se ha avanzado en este aspecto desde que comenzó a finales del SXIX el primer movimiento feminista, en el que muchas mujeres reclamaron su derecho al voto, y actualmente el principio de igualdad se encuentra garantizado mediante distintas declaraciones de organismos internaciones, como la ONU, y políticas nacionales, pues casi todos los países incluyen el principio de igualdad como un derecho fundamental de las personas.

Sin embargo, aún queda camino por hacer, sobre todo porque es habitual que la igualdad formal no se corresponda a una igualdad real, de manera que aunque las políticas y el discurso público lo permitan, continúe siendo más complicado para las mujeres, por ejemplo, acceder a puestos de responsabilidad dentro de las organizaciones por razones como la maternidad, tener mayor carga de tareas dentro del hogar o estereotipos de autoridad, conformándose lo que se denomina un “techo de cristal”. De la misma forma, sigue existiendo de forma extendida discriminación salarial, ya que en casi todos los países las mujeres cobran una media inferior que los hombres. En España, como conjunto del país, un 24% menos; en México un 14%, y supera el 20% en Argentina, por poner algunos ejemplos. Esta diferencia recibe el nombre de brecha salarial.

Los conflictos de conciliación de la vida personal y laboral constituyen una barrera añadida, pues en muchos casos las mujeres siguen teniendo atribuidas mayores tareas domésticas y de cuidado a la familia. Así, en España el 75% de las reducciones de jornada son solicitadas por mujeres.

“Esta situación conlleva la pérdida de talento en las empresas, y su superación responde a una modernización de la gestión de los recursos humanos y una adaptación cultural ineludible, que haga presente la igualdad plena y activa en el acceso, participación y permanencia de la mujer en los procesos organizacionales, para generar valor y dar además respuesta a la creciente demanda de responsabilidad de la sociedad sobre las compañías.

La Ley para la Igualdad de Género en España obliga a las empresas a adoptar planes en este sentido, pero el compromiso de Codere con la igualdad, la diversidad y la conciliación va más allá del requerimiento legal, con el desarrollo de planes integrales y de alcance global -y no solo en la unidad española- para dar solución a estos aspectos esenciales”, explica Álvaro de Ansorena, director corporativo de Personas.

Y es que, para hacer efectiva la igualdad, son a veces necesarias medidas de discriminación positiva en algunos ámbitos, enfocadas a prevenir, suprimir o compensar la discriminación sufrida por un colectivo que ha estado históricamente discriminado, para otorgarle ventajas sobre el que tradicionalmente ha recibido más privilegios. Este tipo de medidas, en cualquier caso, son soluciones temporales hasta lograr equilibrar la situación de partida, dado que si se prolongan demasiado en el tiempo pueden terminar ocasionando situaciones de discriminación hacia el otro colectivo.

“Las empresas que incorporan la igualdad de oportunidades de manera transversal, además de reflejar un avance, tienen un equipo de trabajo motivado; una plantilla implicada y comprometida con la empresa, que resulta en una mayor eficiencia de la organización. Contar con colaboradores que se sientan valorados y perciban tolerancia cero frente a ciertas actitudes, como el acoso o la discriminación, genera un espacio de confianza y mayor desarrollo. Y es eso lo que queremos conseguir con los planes que en este sentido estamos ahora poniendo en marcha en Codere, que implican una actuación integral, desde el proceso de selección y contratación -en el que seguiremos una metodología ciega en cuanto a sexo o edad-, al de clasificación y promoción profesional o retribuciones. En paralelo, estamos impulsando la formación global sobre esta materia, que ya está en marcha en España y Corporativo, y optimizando nuestros mecanismos de prevención del acoso. Todo esto, estamos convencidos de que redundará en un mejor ambiente de trabajo, las relaciones laborales, la calidad de vida y la salud; así como en el rendimiento de nuestra empresa”, añade Álvaro de Ansorena

La igualdad es por lo tanto un imperativo social y una convicción por parte de nuestro grupo, que entiende la generación de valor en la diversidad y es por ello que siempre ha tenido una plantilla muy equilibrada entre hombres y mujeres, y muy rica en cuanto a nacionalidades, culturas, religiones, etc…

“El reto que tiene ahora la compañía es conseguir que las mujeres tengan una progresión de carrera hacia puestos directivos más acelerada y significativa. Para ello, estamos impulsando políticas y mecanismos de fomento a su crecimiento, diseñadas y tuteladas por el área de Personas y aprobadas por los órganos directivos de la compañía. Para poder tener información sólida y comparable, y poder además medir nuestros avances, hemos homogeneizado nuestras métricas y diagnosticado la situación en todas las unidades de negocio. Una vez podamos hacer un análisis profundo, se aplicarán las medidas oportunas para ir avanzando hacia la igualdad real en nuestra empresa, en nuestra vocación y compromiso de responsabilidad”, concluye Álvaro de Ansorena.


Fondo de ayuda. Juntos, más fuertes

Si para algo ha servido la pandemia, esto es para reforzar nuestros valores y materializar con más nitidez que nunca nuestra creencia de que unidos, somos más fuertes.

Han pasado más de trece meses desde que el coronavirus detonase la crisis más profunda y global conocida por cualquiera de nosotros, impactando y obligándonos a adaptar en tiempo récord cada estructura. Por desgracia, uno de los sectores que han sufrido con mayor dureza las restricciones de los distintos gobiernos ha sido el juego privado. Fuimos los primeros en cerrar y somos los últimos en abrir o abandonar las severas limitaciones impuestas para frenar el avance del virus.

Esta grave situación obligó a nuestra empresa a implementar un severo plan de contingencia y tomar decisiones necesarias pero dolorosas respecto a la dedicación de algunos de nuestros colaboradores, cuyas funciones quedaban afectadas durante la pandemia. Pero la compañía, bajo la consigna de trabajar como grupo y no dejar a nadie atrás, desarrolló en paralelo iniciativas de ayuda, para paliar las consecuencias que esta situación podría suponer en los hogares de muchos empleados. Nació así el Fondo económico de ayuda solidaria covid, de apoyo a los casos más vulnerables durante la crisis sanitaria. Y, para que todos lo conociésemos, se activaron todos los canales de comunicación interna, tanto formales como informales, corporativos o locales.

Tras un año funcionando, y ahora que poco a poco retomamos la actividad, es el momento de hacer balance y conocer de qué forma este programa, liderado por la Dirección Corporativa de Personas y con el trabajo incansable de los equipos locales del área, ha servido para mitigar el impacto de la crisis:

¨Este es un programa con el que nos hubiera gustado no tener excesiva repercusión, pues eso hubiese supuesto que gozábamos de capacidad para hacer frente a la crisis sin impacto en nuestra economía doméstica. Por desgracia, la situación económica previa en varios de nuestros mercados, junto a la desprotección social de algunos gobiernos que han puesto en marcha medidas de ayuda extraordinarias, ha obligado a más de mil empleados a solicitar apoyo a la compañía”, afirma Joaquín Guijarro, director del centro de especialidad global ADN Codere, y uno de los responsables de esta iniciativa.

Añade que “como empresa, nuestro deber y compromiso es hacer lo posible por atender situaciones excepcionales, y no está en nuestra hoja de ruta dejar a nadie atrás. Han sido meses de trabajo muy intenso, en los que la empatía ha cobrado más peso que nunca. Ninguna de las solicitudes que se recibían eran sencillas, pues siempre acarreaban una situación personal o familiar compleja, y tuvimos que trabajar de forma ágil y muy coordinada con todos los países del grupo”.

Este proyecto, que hemos tenido en marcha durante doce meses “ha marcado a nivel personal a todos los equipos implicados”, explica Joaquín, que agradece además “a todas las personas que han participado, en particular al equipo de People Business Partner de cada unidad, su compromiso y buena actitud para que todo se resolviera de forma satisfactoria”.

Y es precisamente la colaboración y trabajo de equipos eficientes, lo que más ha ayudado a atender todas las peticiones. Frente al elevado número de solicitudes que se recibieron, en especial durante los primeros meses, Personas no dio su brazo a torcer y, sin mirar el reloj, realizaba un reporte diario de peticiones y estado de tramitación, en constante feedback con el country manager responsable de cada país, para lograr un tiempo de respuesta extremadamente corto.

Tal y como nos cuenta Felipe Orta, director de Centro de Especialidad Local del área de Personas de México, una de las principales beneficiarias del programa, “en nuestro país, el Gobierno no proporcionó apoyo económico a las personas que perdieron su trabajo a causa de esta pandemia, así que urgía implantar un plan propio que cubriera las necesidades de los empleados que se vieran más afectados por el cierre de nuestras salas. A través de todos los canales de comunicación de la empresa, informamos a los colaboradores, y los PBPs se ocuparon de ofrecer una atención personalizada a quienes nos contactaban para conocer mejor su solicitud y ofrecer la mejor respuesta”.

“La situación cambió radicalmente en apenas un momento, y tuvimos la capacidad de adaptarnos para no quedarnos fuera de juego. La nueva normalidad nos ha exigido adaptación constante a los cambios y apertura hacia nuevos modelos de trabajo, mostrar adaptabilidad ante las restricciones operativas, sin olvidar a nuestros clientes y lograr que se sintieran seguros en nuestras instalaciones, con todos los procesos internos coordinados y el mejor equipo humano que nunca decayó, ni en los momentos más complicados. Este periodo nos ha demostrado que unidos somos más fuertes”, afirma Felipe.

Por su lado, Solange Ripoll, directora del Centro de Especialidad Local del área de Personas de Argentina, afirma que “todas las consultas y solicitudes se canalizaron a través de una cuenta creada ex profeso para este fin, con un responsable local para atender personalmente todos los casos. Para nosotros era esencial que los empleados supieran que podían disponer de una persona de referencia, y que todas sus dudas serían atendidas de forma personalizada, acompañándoles e informándoles en todas las etapas del proceso. Las peticiones que se recibieron no siempre eran económicas. En ocasiones también era para poder lograr medicamentos o agilizar procesos médicos y también fueron resueltas”.

Además, nos explica que “como equipo de trabajo, la lección más importante que hemos extraído es la necesidad de ponernos en el lugar de los demás y valorar mucho más la salud o el cuidado de la familia que otros aspectos a los que prestamos más atención o dedicamos más esfuerzo. Somos conscientes de que algunos casos no fueron resueltos, ya que en éstos, al valorar la criticidad con el propio empleado, se daba cuenta que su situación no era tan delicada como la de otros compañeros, que necesitaban realmente la ayuda, y ellos mismos reconocían que era mejor centrar los esfuerzos en otras personas, lo cual es igualmente una muestra de generosidad”.

Las muestras de agradecimiento por parte de los beneficiarios durante la vigencia del programa han sido múltiples y constantes. Cientos de colaboradores han escrito a los distintos responsables del programa a manifestar gratitud por el apoyo recibido y manifestar su orgullo de pertenencia a este grupo. Y es que, para los que buscamos en las crisis una oportunidad, esta lo ha sido para crecer nuestra capacidad para ayudarnos, formar un equipo unido y dar lo mejor de nosotros en beneficio en todos.


Tolerancia cero al acoso y la discriminación

Codere sigue avanzando en su objetivo de lograr un ambiente de trabajo libre de discriminación, que garantice un entorno seguro y respetuoso con los derechos de los trabajadores. Para ello, la compañía ha lanzado su Protocolo para prevenir, atender y erradicar la violencia laboral, que actualiza el existente en el grupo desde 2013, con objeto de adaptarse más adecuadamente a la actual realidad social y empresarial.

Este nuevo marco normativo fue aprobado el pasado 15 de marzo por el Comité de Ética, Antifraude y Cumplimiento Penal corporativo.

Para Maria Belén Rodríguez, responsable corporativa de Cumplimiento “esta revisión actualizada del protocolo, en línea con los principios de nuestro Código de ética e integridad, da una cobertura más integral en la protección al trabajador, profundizando en el seguimiento de cualquier tipo de acoso laboral, hostigamiento y acoso sexual y, sobre todo, en el acompañamiento a la víctima y el impulso de medidas preventivas”.

Un paso más en el respeto a la diversidad y las normas

Codere ha defendido desde sus comienzos la diversidad, lo que se refleja en una plantilla constituida por 43 nacionalidades distintas, o en el hecho de que la diversidad es uno de los pilares fundamentales del Plan de RSC de empleados, entendiendo la compañía que los equipos variados e integrados impulsan el crecimiento y la creación de valor.

Asimismo, la organización, a través de sus valores y cultura, refuerza día a día la ética empresarial y la transparencia, tal como se recoge en el Código de ética e integridad, entre otros instrumentos internos, que redundan en el objetivo de erradicar cualquier manifestación de violencia, acoso, abuso de autoridad en el trabajo o cualesquiera otras conductas que generen un entorno intimidatorio u ofensivo para los derechos personales de sus profesionales.

Pero además, la compañía hace una constante revisión de su marco preventivo del acoso y la discriminación, con objeto de impulsar las coberturas más garantistas para sus colaboradores. Por ello, no solo analiza y adapta sus medidas al específico ejercicio de sus actividades de entretenimiento en los países, sino que se adecúa escrupulosamente al entorno regulatorio internacional sobre esta materia.

De ahí que la compañía se adapte a los lineamientos de las directrices de la OIT (Organización Internacional del Trabajo), especialmente en su compromiso en la “tolerancia cero frente a la violencia y el acoso”, facilitando la prevención, e impulsando la igualdad de género y la resolución efectiva de los casos y denuncias.

Paralelamente a este seguimiento normativo, necesidades específicas surgidas en algunas unidades de negocio del grupo requerían de nuevas coberturas y políticas internas más proteccionistas para cubrir cualquier indefinición o vacío que pudiera suponer una brecha, por pequeña que esta fuera, en la protección al empleado.

Por ello el Protocolo para prevenir, atender y erradicar la violencia laboral resulta el marco corporativo idóneo para reunir y hacer efectivas estas medidas de protección y corregir cualquier desorden desde la propia organización.

Articulación del nuevo protocolo

Aunque Codere no cuenta con muchas denuncias en tema de acoso laboral, sexual u hostigamiento -en 2020 la compañía reportó un total de 14 denuncias por mobbing y acoso y dos relacionadas con abuso de autoridad-, da un paso más en la protección de sus trabajadores con este nuevo protocolo, reforzando procesos de denuncia transparentes y de respecto a la confidencialidad, en línea con el Código de ética e integridad del grupo, dando así al denunciante las mayores garantías y ayudando a erradicar cualquier práctica en la organización contraria a nuestros principios o a los lineamientos de la OIT o regulatorios antes mencionados.

Esta acción se articula a través de los Comités de Ética, Antifraude y Cumplimiento Penal Corporativo y Locales, que establecerán los protocolos de investigación y seguimiento de las denuncias, y los Comités de Atención y Seguimiento (integrados por hasta tres miembros, entre los que habrá dos representantes de la Dirección de la empresa y un representante de los trabajadores en cada unidad de negocio), que harán una labor de sensibilización y trabajarán dando apoyo y asesoría al colaborador, asegurando la confidencialidad y facilidad en el proceso.

Miguel Angel Serrano Ortiz, subdirector de Relaciones Laborales de Codere México, insiste en la importancia de la actuación coordinada de estos comités, cuyo carácter multidisciplinario “permitirá tomar decisiones colegiadas y ponderadas que actúen conforme a la rectitud y el derecho”. En su opinión, “esta cercanía de los comités de atención y seguimiento al empleado, supondrán un soporte fundamental en el proceso de denuncia, ofreciendo atención de primer contacto, acompañando y asesorando a la víctima durante todo el proceso”.

Uno de los principales avances en esta política, que está ya vigente, será el refuerzo en sensibilización y prevención interna. En este contexto, están previstas una serie de actuaciones de formación específica y adopción de medidas que fortalezcan el ambiente laboral, que la compañía pondrá en marcha próximamente.

El Proyecto de protocolo para prevenir, atender y erradicar la violencia laboral ya está aprobado por Grupo Codere y vigente en todos los países, que desarrollarán algunas adaptaciones a la legislación local y terminarán de crear sus equipos y conformar sus respectivos comités. Para garantizar la eficacia del protocolo, las resoluciones y medidas establecidas en mismo, serán obligatorias para todos los centros de trabajo del grupo.

Accede aquí al Proyecto de protocolo para prevenir, atender y erradicar la violencia laboral


Mister Underdog, 100% sostenible

Codere continúa sumando granitos de arena a la sostenibilidad medioambiental y la lucha contra el cambio climático. La compañía repoblará un bosque en la Reserva Natural Valle de Iruelas, en la Sierra de Gredos de Ávila, España, para compensar la huella de carbono generada en la realización de Mister Underdog, nuestro programa sobre futbol a través de Youtube. Se convierte así nuestro espacio audiovisual en el primero de la plataforma de videos en ser completamente sostenible.

Pequeños pasos que abren un camino

El protocolo aplicado para esta medición se ha basado en la identificación de las principales fuentes de impacto ambiental, la cuantificación de sus emisiones, la restitución de este impacto y la identificación de acciones que lo minimicen.

La producción de los 19 programas realizados entre noviembre de 2020 y febrero de 2021 en los teatros Luchana de Madrid, han sido medidos y analizados por Creast Network, compañía autorizada por Naciones Unidas dentro del programa Climate Neutral Now, que han considerado el impacto del transporte, la movilidad de las personas, el consumo energético y de materias primas, entre otras variables. La huella de carbono ha sido certificada por los ingenieros de GreeMko.

La compañía compensará ahora la totalidad de estas emisiones con la plantación de un bosque compuesto por 85 árboles, que absorberá el total de 15 toneladas de CO2 generadas. Esta compensación está certificada por Bosques Sostenibles, empresa registrada en el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO).

La plantación cumple los requisitos del Registro de huella de carbono, compensación y proyectos de absorción de dióxido de carbono (MITECO) y permitirá regenerar un área incendiada en 2009 que afectó a 4.200 hectáreas.

Apuesta por el largo plazo

Para el responsable de contenidos de Marketing de Codere, Juan Manuel Calero, “este ejercicio nos ha permitido reflexionar sobre el impacto medioambiental que genera cualquier actividad empresarial. Ser conscientes de ello y poder aportar nuestro granito de arena, nos ayudara a impulsar una conciencia ecológica y desarrollarla en el futuro”.

El objetivo es seguir reduciendo y compensando progresivamente la huella de carbono que generan los programas Mister Underdog, contribuyendo a hacer de este, un mundo más sostenible, y alcanzar las metas de neutralidad climática global (netzero) para 2050

Codere, una compañía comprometida con el medio ambiente

Según recoge el Informe integrado de Codere 2020, elaborado de acuerdo a los estándares de Global Reporting Initiative (GRI)-, la actividad de la compañía no genera una incidencia significativa en el medio. No obstante, Codere implementa diversas iniciativas para mitigar su impacto ambiental, sumándose a las principales políticas nacionales e internacionales en la lucha contra el cambio climático y la carbonización de la economía.

Las principales afectaciones del grupo se traducen en el consumo de energía y agua, la producción de emisiones de gases de efecto invernadero y la generación de ciertos tipos de residuos. La reciente situación de cierre de salas por motivo del Covid, ha impactado positivamente en la caída de emisiones, en torno a un 41% respecto al año anterior*.

Sin duda Codere debe seguir avanzando en sus políticas sostenibles con el impulso de medidas y planes de eficiencia y fomentando la concienciación sobre el cambio climático. De nuevo, la suma de pequeños esfuerzos consigue grandes resultados.

*datos publicados en el Informe Integrado Codere 2020.


La responsabilidad empieza en casa

La responsabilidad social es uno de los ejes principales de la gestión de nuestro grupo, y nuestra labor no se reduce al ámbito externo, sino que prioriza las inquietudes y necesidades de los colaboradores de la organización.

El Plan de RSC recientemente aprobado incluye de esta manera un programa de acción interna, basado en los valores de la organización, que afectará al conjunto de miembros de Codere y que se articula sobre cinco pilares fundamentales:

Para conocer con mayor profundidad sobre el desarrollo de este programa, hablamos con Álvaro de Ansorena, director corporativo de Personas, y con Jorge Alfredo Barreras, director corporativo de RSC de Empleados, que lidera los distintos equipos conformados en el área de Personas para cada una de las avenidas

¿Por qué la compañía ha creído conveniente articular un plan de RSC con y para empleados?

AdA – En la compañía somos plenamente conscientes de la importancia que tiene el retornar a la sociedad parte de lo que generamos. También de que el éxito pasa por el compromiso de las personas y que para impulsarlo, debemos desarrollar un entorno en el que sus expectativas, motivaciones, necesidades, deseo y valores, se expresen a través de su trabajo en el grupo.

JAB- En ese sentido, el ejercicio de la RSC en la vertiente de empleados, tiene muchas utilidades. Una, la de mostrar a la sociedad un rol más comprometido con el entorno en todos los sentidos por parte de la empresa, pero también constituir un ambiente de trabajo donde los empleados y potenciales empleados pueden desempeñar su labor de una manera más completa y con mayor satisfacción y motivación. Queremos ser y que se nos vea como una empresa responsable, diversa e inclusiva.

¿Qué salto supone el hecho de tener nuestras acciones responsables aunadas en este plan?

AdA- Es importante destacar que la compañía siempre ha tenido una acción de responsabilidad social con los empleados, que ha multiplicado iniciativas, compromisos e inversiones. Desde temas como proveer a los colaboradores con apoyos de medicina social o seguros, a medidas implementadas para que aquellos empleados con horarios complicados se viesen lo menos afectados posible en su seguridad o conciliación. El cambio es la visión más concreta que hoy tenemos de las necesidades de nuestra gente, gracias a un estudio que se realizó, y alinear esto con nuestros valores y cultura.

JAB- Ahora estructuramos un plan explícito de avenidas y proyectos, en torno a esas grandes necesidades que se han identificado y dentro de nuestra estrategia global del área de Personas, para favorecer un nuevo entorno de gestión de personas en la compañía más generador de compromiso y satisfacción.

¿Qué principales actividades engloba?

AdA- Tenemos muchas iniciativas en marcha, que están estructuradas con base en los cinco ejes permanentes del área de RSC, para las que tenemos acciones iniciales para este ejercicio pero que iremos impulsando también en ejercicios futuros. Dentro de cada eje hay muchos proyectos que estamos ya implementando. En diversidad e igualdad, estamos completando los planes de igualdad de género en España, de la igualdad retributiva y de la visibilidad entre hombres y mujeres.

JAB- A partir de 2021 en España el plan de igualdad es de carácter obligatorio pero nuestra misión u objetivo es replicar ese plan de igualdad en todas las operaciones. Estamos haciendo un estudio de diversidad de género, nacionalidad y generacional en el grupo, para tener un mapa de situación y desarrollar diversas iniciativas de mejora.

AdA – En cuanto al eje de inclusión, estamos trabajando en la inserción de personas con diferencias sensoriales y motoras, con el desarrollo de una política para la discriminación positiva de estas personas para ciertos puestos.

JAB- También estamos trabajando en el conocimiento de la problemática y la integración sana en el grupo del colectivo LGBTI. Además, acabamos de publicar un protocolo de prevención e intervención ante el acoso y el hostigamiento laboral, que tiene por objetivo erradicar cualquier comportamiento vejatorio, discriminatorio o excluyente.

AdA- En el área de conciliación y bienestar, vamos a promulgar una Política de trabajo remoto para todo el grupo, que se va a implantar en cuanto haya remitido la pandemia y las medidas de alejamiento social ya no estén vigentes. También vamos a identificar mecanismos que nos permitan la mejor conciliación de los colectivos que no puedan trabajar en remoto por la naturaleza de su función.

En cuanto a integración, se está avanzando en la implementación del llamado Modelo Gerencial, que debe permitir la expresión de nuestros valores en el proceso de dirección de equipos y de personas de todo el grupo, fijando los estándares de comportamiento de los managers en cuanto a la dirección de personas y equipos y creando un conjunto de expectativas de los colaboradores sobre què pueden esperar del trato y gestión de sus jefes hacia ellos.

Se está trabajando en la mejora de los planes de onboarding de nuevos empleados. Se ha diseñado además nueva propuesta de valor para empleados que debe permitirnos mejorar nuestra marca de empleador y mejorar nuestro posicionamiento frente a potenciales candidatos y empleados. Y, cuando volvamos a la normalidad, vamos a estar retomando nuestro proyecto de ‘Ideas WOW’ como mecanismo de integración y participación.

JAB- Al mismo tiempo, estamos trabajando sobre un calendario Codere de celebración de hitos clave de la vida de la empresa que sirvan para integrar unas operaciones con otras, y tenemos un proyecto abierto que es la celebración de la semana Codere, también de cara a conocernos mejor, pues en nuestro grupo convivimos alrededor de 50 nacionalidades distintas.

AdA- En sostenibilidad, se está trabajando en el proyecto ‘EcoReto’ para eliminar las botellas de plástico en los entornos de trabajo, y estamos desarrollando diferentes campañas de análisis y racionalización de consumos de energía, ahorro de papel y cartón y otros insumos nocivos para el ambiente.

Adicionalmente a estas avenidas permanentes, este año estamos trabajando en seis proyectos concretos, que se lanzan ahora: el desarrollo de una Política de Prevención de Riesgos Laborales para todo el grupo, el diseño e implementación del modelo de líder Codere, que especificará cómo queremos que sean nuestros líderes futuros; el desarrollo de nuestra capacitación en juego responsable, y un plan de feedback permanente para el empleado. Hemos hecho además una campaña intensiva de información sobre el uso de nuestro canal de denuncias y estamos dando a conocer el nuevo Código ético y política disciplinaria asociada.

Con todo ello, queremos hacer de nuestro grupo un entorno más amable, más cercano y vinculante para todas las personas que trabajamos en él, en el que se expresen de forma claramente visible los valores de Codere, en especial los de respeto, orientación a la excelencia y sensibilidad con nuestro entorno.

Animamos así a todas las personas que colaboran en Codere a enviar a Jorge Barreras y a Álvaro de Ansorena sus sugerencias de mejora y posibles iniciativas para mejorar todavía más en estos aspectos.


La pandemia que también ataca a la sostenibilidad

En el año 2015, los líderes mundiales se unieron para acordar la manera de acabar con la pobreza, proteger el planeta y garantizar la prosperidad para todos a través de la implicación de gobiernos, empresas y sociedad civil. De aquella reunión nació la Agenda 2030, con diecisiete objetivos de desarrollo sostenible (ODS):

  1. Acabar con la pobreza
  2. Hambre cero
  3. Salud y bienestar
  4. Educación de calidad
  5. Igualdad de género
  6. Agua limpia y saneamiento
  7. Energía asequible y no contaminante
  8. Trabajo decente y crecimiento económico
  9. Industria, innovación e infraestructura
  10. Reducción de las desigualdades
  11. Ciudades y comunidades sostenibles
  12. Producción y consumo responsables
  13. Acción por el clima
  14. Vida submarina
  15. Vida de ecosistemas terrestres
  16. Paz, justicia e instituciones solidarias
  17. Alianzas para lograr los objetivos

Esta pandemia ha provocado cierto retroceso en algunas de estas áreas, dejando aún más de relieve las vulnerabilidades de nuestro sistema. En el caso de igualdad de género, un dato muy alarmante es que las mujeres constituyen el 88% de la industria de servicios; la más afectada entre los países del G7 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido). En relación a los derechos humanos, la población infantil se ha visto especialmente afectada por la reducción de los servicios de atención y protección a la infancia –que incluye el cierre de colegios-, y se ha incrementado la exposición de los más pequeños a la violencia, explotación y abuso.

En el lado contrario, el de las áreas que con la crisis sanitaria salen reforzadas, se sitúan medioambiente y finanzas sostenibles. El análisis de Morningstar revela cómo 24 de los 26 fondos del índice ASG (los que se declaran sostenibles y responsables en su política de inversión), produjeron mayores rendimientos que durante el primer trimestre de 2020. Esto mismo asegura el estudio de HSBC, que afirma que las acciones de las empresas que dan prioridad a aspectos relacionados con sostenibilidad han superado en un 7% a las de sus competidores durante el periodo de pandemia.

De este modo, se demuestra que las finanzas sostenibles han pasado de ser una tendencia minoritaria a suponer un seguro de supervivencia. Una de las áreas en las que más se trabaja es medioambiente, que recibe apoyos incluso en situaciones tan complejas como la que estamos atravesando (merece la pena destacar el compromiso de más de 200 entidades del Pacto Mundial de las Naciones Unidas para reducir las emisiones). De hecho, el potencial del mercado global de inversiones responsables está valorado en más de 30 billones de dólares, con una creación de empleo ligada a las energías renovadas estimada en 24 millones para 2030.

Para apoyar las ODS y garantizar un mundo mejor, más sostenible e igualitario, no hace falta ser una gran corporación. Cada uno de nosotros podemos contribuir aportando nuestro grano de arena. Porque la suma de muchos pequeños granos, forma una montaña inmensa de colaboración.


La pandemia dispara la desigualdad de género

Esta crisis ha acuciado y puesto de relieve un problema con el que siempre hemos coexistido; la desigualdad entre hombres y mujeres. Desde el inicio de la pandemia, cuando nos vimos obligados a confinarnos en nuestras casas y rediseñarlas para dar espacio a nuestra oficina, centro de ocio, deporte y colegio de nuestros hijos, la escena se repite en muchos hogares; la mujer asume todas las responsabilidades. Un paso atrás como sociedad para el aprobado de una de nuestras asignaturas pendientes.

A raíz de esta pandemia, se han realizado multitud de estudios acerca de su impacto en la vida laboral de las mujeres, y los resultados son demoledores: los datos avalan que ellas son un 24% más vulnerables a perder su trabajo y a que sus ingresos decrezcan, debido en gran parte a que su presencia en los sectores económicos más golpeados, es muy superior a la de hombres.

En un estudio realizado por la consultora Deloitte a 400 mujeres que trabajan en nueve países diferentes, a las que se les preguntó cómo y en qué medida la pandemia había cambiado su vida cotidiana y cómo afectarían estos cambios a sus carreras, se concluyó que para el 82% la crisis sanitaria había afectado de forma negativa y alterado su equilibrio entre trabajo y vida, lo que impactaba en su salud física y mental. Las encuestadas aseguraban hacer malabares para atender las tareas adicionales de cuidado por el cierre de escuelas, mientras trabajan a tiempo completo. Además, el 70% cuestionaba sus perspectivas profesionales en el corto y medio plazo.

Pero es que el confinamiento ha traído consigo además un incremento del maltrato en el hogar. Desafortunadamente, muchos países han visto cómo se han disparado estos casos… México ha registrado un aumento del 60% en las llamadas de violencia de género. Y en Colombia la línea 155, que sirve para orientar y asesorar a mujeres víctimas de violencia machista, recibió un 91% más de llamadas que hace un año.

La experiencia demuestra que cuando una mujer lidera un gobierno, la tendencia es que se invierta más en protección social y existan mayores avances contra la pobreza o el cambio climático, pero no representan ni una cuarta parte de los miembros de los ejecutivos.

Ante esta difícil situación, se antoja prioritario trazar la senda de la igualdad y establecer medidas de apoyo e inclusión a mujeres y niñas. La ONU, consciente de las graves consecuencias que esta pandemia ha acarreado para ellas, propone implantar a nivel internacional una serie de medidas que ayuden a mitigar, hasta hacer desaparecer, estas injusticias:

  1. Velar por la igualdad de representación, adoptando medidas especiales.
  2. Invertir en economía del cuidado y protección social, y redefinir el PIB para que el trabajo en el hogar sea visible y se contabilice.
  3. Eliminar las barreras a la inclusión plena, con acceso al mercado, facilidades de crédito, derecho a la propiedad e inversiones específicas para las mujeres.
  4. Derogar cualquier ley discriminatoria, desde el mundo laboral, hasta cualquier otro derecho, con especial protección frente a la violencia.
  5. Definir y aprobar un plan global de respuesta de emergencia para la violencia contra mujeres y niñas, con políticas que erradiquen comportamientos vergonzosos.
  6. Cambiar la mentalidad y propiciar medidas que sensibilicen y conciencien a la opinión pública.

El mundo está teniendo que adaptarse a gran velocidad. No dejemos que el nuevo orden suponga un retroceso en cuanto a igualdad y que la próxima “normalidad” integre la desigualdad.

Construyamos el futuro sobre cimientos responsables.


¡Imaginación al poder! Excusas que pasan límites

Las vacaciones han vuelto a servir, de nuevo en Semana Santa, para hacer uso de la picaresca. Al menos en España, desde que el Gobierno decretara los cierres perimetrales que prohíben salir estos días del lugar de residencia, muchos han sido los que han hecho oídos sordos y han buscado excusas para saltarse los límites, añadiendo otra gota a la temida cuarta ola.

A pesar de la gravedad de este comportamiento egoísta e irresponsable, hay un espacio para la sonrisa. La policía de Chipiona, en Cádiz, ha hecho un ranking de las excusas más curiosas que han tenido que escuchar para justificar por qué estaban saltándose la norma. No ha servido para quitar la multa, pero al menos sí para relajar la tensión del momento. Aquí van algunas:

  • Soy productor de Maluma, y vengo a buscar nuevas localizaciones para su próximo videoclip.
  • Tengo un gato en la casa de la playa y vengo a ver qué tal está. Es que desde verano no lo veo.
  • Empiezo a trabajar aquí, pero no puedo enseñarle nada porque no tengo contrato y me pagarán en negro.
  • Mi novia vive aquí y desde hace días la echo de menos.
  • Venga, va… Me habéis pillado. Haced lo que tengáis que hacer.

Por desgracia, hay personas que van más allá, y son capaces de inventar que tienen una cita médica en otra comunidad, o de mostrar certificados médicos o justificantes de trabajo falsos. Además, las federaciones deportivas admiten estar desbordadas por el creciente número de solicitudes de inscripción, pues hay quien cree que así podrá saltarse los cierres perimetrales.

Tras más de un año de anormalidad, no hay nada que nos haga pensar que la guerra está ganada. Son muchas las batallas que aún quedan por lidiar y, como no nos cansamos de decir, no es el momento de bajar la guardia.

Hay que seguir actuando con responsabilidad, y esto supone realizar sacrificios. ¿A quién no le gustaría estar en la playa, en la montaña, haciendo turismo por el mundo, rodeado de amigos, de familiares, realizando actividades al aire libre? Pero sigue sin ser el momento.

Que el egoísmo no sea nuestra seña de identidad. Escribamos la historia con responsabilidad.


La imagen de nuestra responsabilidad

Nuestro compromiso por la responsabilidad tiene ahora una nueva imagen. Un logotipo que integra y cristaliza nuestras acciones por las garantías del usuario, la protección de los colectivos vulnerables y la sostenibilidad de nuestra industria.

Este recurso gráfico acompañará las distintas iniciativas de nuestro programa de RSC en las distintas unidades de negocio, mostrando nuestra clara apuesta por el juego responsable con este check que simboliza la tarea cumplida y la mejora continua.


Firma por la responsabilidad

Y ahora, para hacer patente nuestro compromiso con la responsabilidad y recordarlo de forma constante, te proponemos incluir el nuevo logo de RSC en tu firma de correo profesional.

De esta forma, entre todos podemos reforzar nuestra labor por el juego responsable, con unos sencillos pasos:

  • En Outlook, entra en Archivo --> Opciones --> Correo --> Firmas
  • Una vez en el cuadro de edición, copia y pega la imagen que encontrarás en el Word adjunto AQUÍ.
  • Adapta nombre y cargo… y acepta.

Porque si no es responsable, no es juego


Fuera de juego

El juego en Italia siempre ha estado sometido a enormes paradojas. A pesar del reconocimiento de su legalidad, las elevadas cargas impositivas y el discurso público erosionan y destruyen paulatinamente la industria. Durante la pandemia, a esta situación se le añade que el cierre de las salas legales está disparando la actividad ilegal.

Nuestra compañía no se detiene sin embargo en su trabajo por el juego responsable, con un plan integral de medidas que tiene como uno de sus objetivos fundamentales el impulso de un marco regulatorio garante para clientes, sociedad y operadores.

Con este fin, Codere Italia celebró el pasado 26 de febrero una nueva edición de En nombre de la legalidad, el taller itinerante que nació hace diez años en esta unidad de negocio para fomentar el debate sobre los principales problemas a los que se enfrenta la industria.

Este encuentro resulta una oportunidad esencial para compartir con las autoridades una imagen objetiva de la realidad del juego, adecuar así su percepción a los datos y favorecer un marco legal que dé respuesta a las auténticas circunstancias. A lo largo de esta década se ha celebrado ya en todas las ciudades del país en las que la compañía está presente, este año en modalidad online a causa de la pandemia.

La foto del juego legal en Italia refleja cómo en el año 2000 el Estado implementó diversas políticas para la legalidad de la industria y la protección del jugador. La misma autoridad que tiene en marcha desde hace años mecanismos de destrucción de la industria, en forma de discursos públicos no basados en datos, desproporcionadas cargas impositivas o medidas tan extremas como la prohibición total de la publicidad del juego, en cualquier medio, horario o canal –incluso en el interior de las salas-.

Sumamos a la imagen la obligatoriedad de abrir y cerrar los locales varias veces al día, o de mantener ciertas distancias respecto a lugares considerados “sensibles”, como escuelas, hospitales, iglesias e incluso cementerios, a pesar de existir datos aportados por el Instituto Nacional de Salud que niegan la eficiencia de este tipo de medidas.

Pero si todas estas restricciones desproporcionadas no fueran suficientes para dañar una actividad totalmente legal, sumamos este año las acarreadas por la pandemia, que han impactado a la industria legal y beneficiado aún más al juego ilegal, que con las salas cerradas durante diez meses, ha crecido de manera exponencial.

Como consecuencia de la obligación de tener las operaciones paralizadas (sin que esté en la agenda política la apertura progresiva de la actividad en función de la evolución favorable de los contagios en las distintas regiones), se ha producido una pérdida de ingresos para el Estado superior a cuatro mil millones de euros.

Sobre estos contrasentidos giró el taller celebrado el pasado 26 de febrero, en el que participaron personas destacadas de diversas instituciones públicas, junto con Marco Zega, director de Finanzas y Relaciones Institucionales de Codere Italia.

Entre las aportaciones más destacadas, señalar las realizadas por Domenico Faggiani, coordinador nacional de problemas de juego público, quien defendió de manera rotunda la necesidad de iniciar un proceso de reorganización del juego para formular un verdadero Código del juego. Esta consideración fue refrendada por Ricardo Pedrizzi, senador y presidente de la Comisión de Hacienda y Tesoro 2001-2006, quien además puso de relieve su preocupación por el elevado riesgo de perder miles de puestos de trabajo directos.

Otro de los problemas existentes de manera histórica, y que se ha visto agravado en los últimos años, es la guerra ideológica existente entre diversos grupos de la prensa y partidos políticos, que generan mayor desinformación y suspicacias en la opinión pública.

Además, desde septiembre de 2017, no existe debate institucional sobre el juego y, como reconoce Pierpaolo Baretta, sindicalista, político y ex subsecretario del Ministerio de Economía y Finanzas, esto solo contribuye a no poder reorganizar el sector, condición que urge desde hace muchos años.

Como consecuencia de estas adversidades, Marco Zega, director de Finanzas y Relaciones Institucionales de Codere Italia, instó a los asistentes, haciéndolo extensivo a las instituciones y autoridades políticas, a replantearse las medidas relativas a seguridad social e impuestos, para no colapsar el sector y hacer inviable su sostenibilidad.

En nombre de la legalidad continuará su labor institucional durante los próximos meses, para contribuir a dar a conocer e impregnar en la sociedad el mensaje fundamental de que Sin reglas, no hay juego seguro.


Argentina, premio a la RSC

La responsabilidad tiene premio, y muestra de ello es el reconocimiento que la industria del juego de la región latinoamericana ha otorgado a Codere Argentina y su programa “Cuando el juego no es juego”, galardonando nuestro trabajo de promoción del juego responsable, la lucha contra la actividad clandestina y la prevención de la financiación del terrorismo.

La feria SAGSE, especializada en juegos de azar y entretenimiento, reúne a los principales protagonistas de la industria para celebrar un encuentro que destaca lo mejor del año en América Latina. Este año, la celebración tuvo lugar el pasado 24 de febrero en el Hipódromo de Palermo.

Bernardo Chena, regional manager de Codere LATAM, recogió esta distinción reconociendo que “este premio refleja el compromiso de Grupo Codere con el juego responsable, y a su vez con la decisión corporativa de aportar valor a la comunidad a través de distintos programas de responsabilidad social en los mercados en los que opera la compañía".

Cuando el juego no es juego, un programa socialmente responsable

El programa “Cuando el juego no es juego” es otra manifestación más del compromiso global de Codere con la práctica responsable de nuestra actividad, y se basa en la convicción de que el juego ha de ser una opción de entretenimiento, en base a una elección racional, en la que se tomen en consideración la situación y circunstancias personales del jugador. Esto implica tomar una decisión informada y consciente, con el único objetivo de obtener a cambio entretenimiento y distracción; y que el valor de lo jugado no exceda, jamás, lo que la persona se puede permitir.

Juan Bautista Ordoñez, country manager de Codere en Argentina, explica que Codere comenzó a pensar en este programa en 2018 cuando identificamos “una ausencia y necesidad de información de lo que se denomina juego problemático”, por lo que “diseñamos un plan que fue el primero para empresas de juego, que consistió en la implementación de profesionales expertos en adicciones presentes en las salas”. Ese esfuerzo permitió un abordaje profesional para aquellos jugadores que pudieran necesitar una ayuda o información respecto del juego problemático.

En 2019 este programa se consolidó y amplió, con la formación de todos los colaboradores del país, para que fuesen así capaces de informar al cliente y detectar conductas de riesgo sobre las bases del juego responsable y con el asesoramiento de orientadores, que son profesionales de la salud expertos en comportamientos problemáticos de juego, que se localizaron en nuestras salas en la provincia de Buenos Aires para impulsar con el mayor rigor esta labor.

Este programa se articula sobre tres pilares fundamentales:

  • Promoción y difusión del concepto de juego responsable.
  • Capacitación al personal de sala, que es instruido por psicólogos especializados.
  • Orientación de la mano de profesionales de la salud especializados en juego problemático y que están presentes en la sala, disponibles para ofrecer asesoramiento a clientes, familiares o amigos.

Día internacional del juego responsable, una ocasión para reforzar nuestro compromiso

El 17 de febrero, con ocasión del Día internacional del juego responsable, Codere llevó a cabo diversas iniciativas en los países en los que opera, para recordar de manera vehemente y decidida que en el juego siempre hay líneas que no deben cruzarse, y que si no es responsable, no es juego.

Por su parte, Codere Argentina realizó diversas campañas de concienciación y sensibilización a los clientes, siguiendo con estricto rigor las normas de higiene y protección impuestas por la crisis sanitaria.

Este año, debido a las restricciones sanitarias por la pandemia, se brindó una charla virtual sobre la temática a cargo de Débora Blanca, psicóloga especializada y asesora principal del programa de juego responsable en Argentina, en la que se reflexionó sobre el juego problemático y el aislamiento.

A su vez, tanto en las salas como en las redes sociales de la empresa, se implementó una campaña de comunicación con consejos y recomendaciones para jugar responsablemente, con muy buena repercusión entre nuestros clientes y en la comunidad de general.

Responsables con clientes y empleados

El mes de marzo de 2020 supuso un punto de inflexión en nuestra historia, con el inicio de la pandemia y la implementación global de medidas restrictivas que, en el caso de Argentina, supusieron el cierre durante nueve meses de nuestras trece salas, que no pudieron volver a abrir hasta mediados de diciembre, aunque tan solo al 50% de su aforo habitual.

Un regreso muy esperado para nuestros clientes y empleados, para el que el equipo se preparó intensamente, con el objetivo de poder garantizar un regreso seguro a la actividad.

La compañía actuó así para tener todo a punto para que cuando abriésemos de nuevo nuestras puertas, pudiésemos hacerlo con las mayores garantías de protección y el mejor servicio.

Para ello, se implementaron una serie de medidas para adecuar nuestras instalaciones a la nueva normativa de salubridad que implicaron el rediseño de algunos locales para garantizar la seguridad de colaboradores y clientes. Las salas de Mirador y Lomas de Zamora sirvieron como laboratorios de pruebas, donde se ensayaban todos los protocolos, se probaban los elementos de protección y se aplicaban los procesos definidos; como colocación de barreras entre slots, señalética, adaptación de los espacios comunes de comedor, vestuarios, recepción… así como todos los elementos de comunicación utilizados tanto con los clientes como con los empleados.

Tal y como manifiesta Flavio Tverdovsky, gerente de Capacitación y Desarrollo de Argentina, “esta pandemia nos ha obligado a aprender a plantar cara a esta nueva situación y a todo el caos que ha traído, convirtiendo el trabajo del equipo, la colaboración entre las personas, el aceptar el desafío de asumir nuevas funciones y responsabilidades, el aprender de los errores y no dejarse llevar por el desasosiego, y la capacidad de reinventarse y avanzar, en poderosas armas para sobrellevar la pandemia y salir victoriosos frente a ella. Solo podemos sentirnos orgullosos de ser quienes somos y cómo somos: centrados en nuestros clientes, eficientes, comprometidos con la excelencia, íntegros, transparentes y con actitud innovadora”.


Seguimos sumando por México

Desde el inicio de la pandemia Codere asumió que esta crisis sanitaria solo podemos vencerla si trabajamos unidos y cada uno de nosotros aporta los medios a su alcance para combatirla. Bajo esta filosofía, Codere cedió el Centro Citibanamex y se unió a Sumamos por México, alianza de empresas y fundaciones que proveen financieramente la operación de la Unidad Temporal Covid-19 habilitada en nuestras instalaciones, y que trabaja conjuntamente con la Secretaría de Salud de la Ciudad de México, el Instituto Nacional de Nutrición y la Universidad Nacional Autónoma de México, quienes dirigen, operan y destinan a sus médicos, enfermeras y demás personal para prestar la atención necesaria.

Tal y como afirma Rodrigo González Calvillo, regional manager de Codere México, “nuestra cesión del centro Citibanamex ha marcado una diferencia en la historia de la salud pública del país. Nos sentimos muy orgullosos de haber tomado una posición activa por el bien de nuestra población y haber contribuido a salvar tantas vidas. Hemos tocado, de forma directa e indirecta, a muchas familias en México, cuyos testimonios quedarán grabados por siempre en nuestra memoria y nuestros corazones. Podemos afirmar con orgullo que somos el hospital con mayor número de pacientes dados de alta y que nuestra intervención tiene impacto en los semáforos que se emplean para regular la actividad en el país. Nuestra repercusión ha sido muy por encima de la esperada y estamos muy satisfechos de continuar contribuyendo”.

Fruto del importante esfuerzo realizado, a comienzos de año y tras ocho meses de funcionamiento, ya habían sido atendidos más de 5.300 pacientes, liberadas más de 55.800 días-camas de hospitales que podían ser ocupadas por personas con otras patologías, realizadas más de 201.400 pruebas de laboratorio y radiodiagnóstico, ofrecido más de 6.000 capacitaciones a los sanitarios implicados y entregados casi 700.000 servicios de comida a pacientes y profesionales.

Inmersos en la tercera ola, ha sido necesario ampliar el periodo en el que la unidad temporal permanecerá abierta, y lo hacemos con más fuerza que nunca, redoblando esfuerzos. De este modo, se amplía al 146% la capacidad, pasando de 246 a 607 camas, de las cuales se han ocupado el 80%.

Además, gracias a las empresas que colaboran económicamente, el proyecto ha recibido una aportación superior a 495 millones de pesos (20,5 M€), que se suman a los más de 603 millones de pesos (25,1 M€) recibidos en abril de 2020.

Este esfuerzo tiene como objetivo incrementar el apoyo y aliviar la creciente demanda hospitalaria que se produce, así como ampliar la atención médica temprana, gratuita y de alta calidad y paliar los efectos colaterales derivados de la elevada ocupación de camas en los diferentes hospitales.

Esta pandemia sigue exigiendo de cada uno de nosotros responsabilidad, compromiso y solidaridad, así como que actuemos de forma coordinada y unida para vencer a un enemigo invisible que deja tras de sí mucho sufrimiento, pero que no puede menoscabar nuestra esperanza de victoria.


Seguros frente a la pandemia

La pandemia ha supuesto una auténtica prueba de fuego para nuestra capacidad de reacción y trabajo en equipo, especialmente para aquellas áreas con mayor responsabilidad en la seguridad y bienestar de empleados y clientes, como son las de Prevención de Riesgos Laborales (PRL), Personas, Seguridad, Infraestructuras, Operaciones o Comunicación, entre otras.

Por ello, cuando se originó la crisis sanitaria, los departamentos involucrados comenzaron a trabajar en los distintos ámbitos concernientes, aunque desde la Dirección Corporativa de Personas se convino organizar los esfuerzos, aunar su enfoque y establecer medidas comunes para toda la compañía. De ahí que se identificaran las mejores iniciativas de prevención y se implementasen a nivel global, con flexibilidad en la adaptación a las disposiciones locales de los diferentes países.

Había que actuar urgentemente, así que se pusieron en marcha una serie de mecanismos y sistemas de control internos que, tras varios meses en marcha, han probado su eficacia en la prevención de la expansión del virus entre colaboradores y clientes de la compañía.

Hablamos con Adolfo Gorjón, director de Calidad Operativa del área de Personas y coordinador de las tareas de Prevención de Riesgos Laborales en lo relativo a nuestros recursos humanos, sobre cómo se organizó y adaptó nuestra compañía con premura a esta insólita etapa:

¿Cómo ha sido la organización de las acciones de PRL desde el punto de vista del área de Personas?

Tras la declaración de la pandemia, lo primero que se hizo fue un inventario de los temas esenciales a considerar para afrontar la situación que la compañía estaba pasando en los diferentes países. Dichos temas se agruparon en una estrategia que abordaba tres premisas: la salud y el bienestar, la continuidad del negocio y la comunicación interna.

Cada una de estas premisas se dotó de acciones que permitieran cuidar de la salud de nuestros empleados, y cubrir las principales directrices de los gobiernos de las unidades de negocio de Codere.

Con este fin se creó una biblioteca documental con las distintas disposiciones de los países, de modo que pudiéramos analizarlos y tener así un punto de partida desde el que cubrir cada una de las exigencias locales.

En base a estos documentos se empezó a trabajar en el Protocolo de higiene y salud de la compañía, conjuntamente desde el enfoque de prevención de personas y prevención del negocio (área de Operaciones).

¿Qué incluía este protocolo unificado y cuáles fueron las principales medidas comunes adoptadas?

A la hora de integrar en un documento global todas las necesidades a cubrir, se tomaron de referencia las ideas y mejores prácticas de cada país, que no sólo cumplieran con las distintas normativas, sino que las mejorasen. Una parte importante de este protocolo unificado lo conforman las medidas consideradas “universales” por la OMS, que inevitablemente son las más importantes a tener presentes (protocolos de higiene).

El haber trabajado con cierta agilidad y anticipación en el escenario europeo fue fundamental, a modo de “ensayo”, para luego poder ponerlo rápidamente en marcha en Latinoamérica, ya que al final todos los países tuvieron las mismas necesidades de soporte para hacer frente a la pandemia.

¿Cómo se planteó la vuelta a la actividad de los colaboradores?

La necesidad de prepararnos para el regreso a la actividad, nos obligó a ejecutar y vigilar el estricto cumplimiento de nuestro Protocolo de higiene y salud, fundamental para el retorno seguro de empleados, clientes, etc.

Para cuidar dicho proceso, se han tomado diversas medidas en las unidades de negocio, como la observación de actividades a través de los circuitos cerrados de televisión en algunas estancias, o el establecimiento de medidas sancionadoras ante incumplimientos. Hay que decir que en general, nuestros empleados han mostrado una actitud responsable y colaboradora.

También hay que destacar que como medida de difusión y reforzamiento de nuestro protocolo, se han diseñado cursos online para nuestros colaboradores, que sirven de guía para la aplicación de las medidas establecidas.

Todo lo anterior se complementa con las adecuaciones en instalaciones de oficinas y salas de juego, a las cuales se les ha provisto de señaléticas específicas para los espacios comunes y de trabajo y flujos de circulación siguiendo la normativa básica de prevención ante la Covid-19; además de proporcionar a nuestros empleados los insumos necesarios (geles, mascarillas, lectores de temperatura…) para el cuidado de la higiene en el trabajo.

En esta etapa de retorno, ha sido especialmente clave la labor de seguimiento de los Comités Covid-19 formados por equipos multidisciplinares en cada país, que han permitido tener el pulso de la evolución de la pandemia y su afectación a la compañía, para decidir actuaciones específicas en cada uno de los escenarios: centros de trabajo o salas de juego.

¿Podemos decir que las acciones puestas en marcha han funcionado?

Sin duda, consideramos que los protocolos y medidas adoptadas han funcionado debido a la relativa baja tasa de contagio registrada (desde el mes de marzo a final de año, solo 279 colaboradores han sido positivo) y a la acertada decisión de apoyar el trabajo remoto, manteniendo exclusivamente aquellas funciones presenciales necesarias en los centros de trabajo, lo que ha permitido contener el virus.

Por otra parte, esta experiencia ha puesto a prueba nuestra capacidad como compañía, demostrándonos cuán importante es el trabajo colaborativo de los distintos equipos y países, con la voluntad conjunta de hacer frente al virus coordinadamente y con gran agilidad.

Siempre hay margen de mejora, desde luego, pero la pandemia nos ha preparado para poder afrontar futuras eventualidades.

¿Qué ha sido lo más destacable de este periodo?

Una de las claves en esta crisis ha sido mantener muy viva la comunicación interna con nuestros empleados, y para esto se han habilitado las plataformas Codere en positivo y Espacio en positivo, obteniendo una gran respuesta de la gente con su participación en las diferentes actividades que se han preparado.

Al principio de la crisis, había una importante necesidad de dar apoyo moral y emocional en la distancia, por lo que estas iniciativas ha permitido a las personas “mantener el contacto y sentirse acompañados”, logrando cumplir la función de paliar la incertidumbre que la pandemia generaba respecto al empleo, el futuro del grupo o la salud.

Como he mencionado, las razonablemente bajas cifras de contagio en la compañía, que representan menos de un 3% del total de nuestros colaboradores, ponen de manifiesto dos cuestiones importantes: por un lado, la gran importancia que Codere da a la salud de los empleados (a través del “buen” funcionamiento de las medidas de PRL adoptadas), y por otro, que gracias al trabajo remoto se ha conseguido reducir la exposición de los empleados en espacios de trabajo compartidos, comedores, transportes públicos… lo que ha permitido apoyar la contención de contagios.

¿Qué no olvidaremos de esta crisis?

Sin duda, la actitud de las personas. La crisis que hemos vivido nos ha demostrado que en Codere tenemos personas dispuestas a trabajar en equipo, y que aún en el peor de los escenarios, surgen las ideas, propuestas y acciones para poder ofrecer una respuesta rápida y contundente a las necesidades de la compañía.

Y antes de concluir, quiero hacer una especial mención y reconocimiento a nuestros compañeros, que lamentablemente no han podido superar la Covid-19. Nuestro recuerdo por siempre para: Cristóbal Olaciregui Polanco, de Panamá, Diana Marcela Gómez Gutiérrez, de Colombia, Maheli Sandoval Granados, María Elsa Carreón Sánchez, Filiberto Rojas Carmona, Héctor Sánchez Pineda, Berni Uriel Sánchez Barajas, Iván Esteban Cohetzaltitla y Alejandro Pérez Delgado, de México.

Por todos ellos, debemos seguir esforzándonos en esta tarea de priorizar la seguridad de las personas y no bajar la guardia, siendo especialmente escrupulosos en el seguimiento de los protocolos y en la responsabilidad hacia nosotros y los demás en esta nueva etapa de pandemia en 2021.


Arranca el 2021, lloviendo sobre mojado

Nada más encarar uno de los años más difíciles de la historia, nos sumergimos con inquietud en un 2021 que, en sólo unas semanas, nos ha sorprendido con numerosos contratiempos.

Nadie nace preparado para hacer frente a la adversidad, pero el coronavirus está siendo sin duda una escuela en este sentido, del que debemos extraer aprendizajes para el futuro.

Como dato curioso sobre esto, mencionar que un equipo de investigadores de la Penn State University (Pennsylvania) ha desarrollado un estudio, publicado en la revista Personality and Individual Diferencias, que revela que quienes disfrutan del cine apocalíptico están mentalmente mejor preparados para superar la realidad de la pandemia… ¡y es que la vida real está empezando a superar cualquier ficción!

Más allá de anécdotas, la primera reflexión sería que, durante la pandemia, lejos de atender a las evidencias y aprender de los errores, hemos acabado tropezando constantemente en ellos. Ni las medidas de protección de Wuhan –que se nos antojaban extremas–, los brotes recurrentes de Lombardía, el cierre total de fronteras de Reino Unido ante la nueva cepa, o las nefastas consecuencias del verano, consiguieron hacernos abrir los ojos para reaccionar. Lejos de eso, replicamos, letra a letra, cada uno de las equivocaciones en forma de reuniones masivas en Navidad, descuidando los controles en aeropuertos y colapsando nuevamente las UCIs en una tercera ola de contagios. Otro ejemplo reciente lo tenemos en España, cuando pocos dieron crédito a la previsión del mayor frente de frío de todos los tiempos, hasta que llegó en forma de gran tormenta de nieve “Filomena” y paralizó ciudades enteras, como Madrid.

2020 también nos ha enseñado que para ganar una batalla no hay que perder de vista al enemigo. La saturación informativa (cifras de muertes, contagios e ingresos hospitalarios) nos ha llevado a normalizar la situación, subestimando al virus, a sus numerosas mutaciones o su poder de transmisión, sin sorprendernos casi el que haya llegado hasta el punto más recóndito de la Antártida, o que su capacidad de saltar entre especies haya contagiado hasta los gorilas del zoo de San Diego.

Por si esto fuera poco, la sociedad debe hacer frente al enemigo en casa y pelear su propia guerra contra la “fiebre negacionista”, que amenaza con minar cualquier disciplina preventiva, con especial impacto entre los jóvenes. Porque hasta responsables de gobiernos han restado importancia al peligro, sin sumarse a la consigna de que “toda precaución es poca”, como lamentablemente vimos hacer, en su expresión más temeraria, a Bolsanaro o al propio Trump.

La pandemia nos hace mirar al futuro y poner en valor el desarrollo tecnológico. En medio de este caos, ha sido la tecnología la principal favorecedora de que tomemos cierto respiro. Es previsible que a partir del 2021, con el despliegue 5G, se multipliquen por diez las capacidades de los teléfonos y por mil el número de conexiones entre dispositivos. Para entonces, ya habremos asumido que no existe la vida sin tecnología y que se trata de un despliegue sin retorno.

Este año también será el año de la salud como prioridad absoluta para seguir avanzando o empezar de nuevo. Biden, por ejemplo, ya ha movido pieza con la vuelta de EE.UU. a la OMS o la obligatoriedad del uso de la mascarilla en todo el país. También será el tiempo del pasaporte sanitario, que ya estudian exigir algunas aerolíneas en sus embarques.

Pero, sin duda, el 2020 nos deja el mejor de los aprendizajes posibles; el valor de las pequeñas cosas. Hagamos una reflexión profunda que nos permita madurar lo vivido positivamente. Hagamos la mejor autocritica posible, sigamos sumando y, sobre todo, tengamos los ojos bien abiertos porque 2021 promete traer muchas tormentas.


¡Todo a la ética y la integridad!

En Codere continuamos inmersos en la puesta en marcha de nuestro actualizado Plan de RSC, que da respuesta a las inquietudes de los principales grupos de interés de la compañía, incluyéndonos a los colaboradores, primordial cliente interno.

Os iremos informando de las distintas iniciativas en el marco de esta actuación, como la reciente formación en juego responsable de la que hablamos en el anterior número de esta newsletter, o la reformulación de nuestro Código de ética e integridad, sobre la que profundizamos en esta edición.

Este documento, aprobado por el Consejo de administración el pasado 11 de noviembre, es un pilar esencial de la cultura corporativa que convive en perfecta sintonía con nuestros valores: el cliente en el centro de nuestra estrategia, nuestro foco en la eficiencia para asegurar nuestra viabilidad, equipos comprometidos con la excelencia, trabajo con integridad y transparencia y una actitud innovadora que tiene como palanca la tecnología.

Cada una de las personas que formamos este grupo, debemos contribuir a lograr nuestra misión, a través de un estilo comportamental que refleje de manera consistente nuestros valores. Con este objetivo, se define el Código de ética e integridad, de obligado cumplimiento, que proporciona las normas que deben guiar nuestro comportamiento en el día a día y en nuestra toma de decisiones.

Y para que todos estemos alineados con este objetivo, el equipo de Cumplimiento Corporativo, con el apoyo de los responsables localizados en los distintos países en los que operamos, garantiza no solo la recepción y aceptación de nuestro nuevo Código de ética y de integridad, sino que además vela por que cada empleado de la compañía reciba la formación necesaria para conocer su alcance y actuar en consonancia.

Canal de Denuncias: confidencialidad y anonimato garantizado

Con el objetivo de reforzar el Plan de Cumplimiento de la compañía, se está impulsando además la utilización del Canal de denuncias, una herramienta de comunicación accesible a todos los empleados y proveedores de la compañía, cuyo objeto es facilitarnos el reporte de los comportamientos que incumplan el código, así como cualquier procedimiento, norma interna o legislación que nos aplique.

Este canal es gestionado exclusivamente por el equipo de Cumplimiento, quien garantiza la confidencialidad y tramita las denuncias, dudas o sugerencias que cada empleado quiera reflejar. Con el objetivo de dotar de mayor robustez y una gestión transparente, recientemente se ha aprobado la constitución del Comité de ética, antifraude y cumplimiento penal. Este organismo velará por el buen funcionamiento del canal confidencial de denuncias y por realizar la investigación de los hechos que se informen a través del mismo.

Además, para hacer partícipes a los distintos grupos de interés, el canal permite que los proveedores, presentes o potenciales, puedan también comunicar conductas irregulares o poco apropiadas, que contravengan en el Código de ética e integridad o cualquier otra normativa aplicable.

La garantía del anonimato del empleado, si prefiere realizar su denuncia con carácter anónimo, y la prohibición de adoptar cualquier medida de represalia, son dos condiciones indiscutibles que se vigilarán desde el Comité de ética, antifraude y cumplimiento legal. Esto favorece además que la compañía pueda obtener información a la que hubiera sido casi imposible acceder sin la ayuda de los denunciantes.

Gracias a este canal, se podrán mitigar y resolver las irregularidades con mayor celeridad, reducir las pérdidas potenciales y evitar daños en la reputación de la empresa.

Si quieres conocer nuestro Código de ética e integridad, haz clic

Si quieres consultar cómo ponerte en contacto con el equipo de Cumplimiento y acceder al Canal de denuncias de tu país, puedes hacerlo aquí.


Cuando el juego no es juego, en pandemia

Durante estos meses, el coronavirus ha supuesto un desafío para la sociedad, el sector y también para los usuarios de juegos y azar y entretenimiento con comportamiento problemático.

Si bien el juego de azar no constituye un problema social, como lo muestran los datos de incidencia del juego de riesgo de los distintos mercados –los últimos respecto a España sitúan la tasa en un 0,2% de la población adulta-, sí que es un problema para muchas personas que desarrollan un trastorno compulsivo y por tanto para todos los agentes de la industria que trabajamos por minimizar el posible efecto adverso de nuestra actividad.

El reciente encuentro argentino-español “Pandemia y ludopatía, clínica de una nueva problemática”, impulsado por la psicóloga y divulgadora especializada en ludopatía, Debora Blanca –que participa en el diseño de nuestros programas de juego responsable en Argentina-, junto a expertos vinculados a esta afección, puso de manifiesto que la etapa intensa de confinamiento por Covid ha supuesto una prueba para los pacientes tratados y sus familias.

El necesario refuerzo externo para el jugador compulsivo en periodo Covid

Lo han tenido algo menos complicado aquellos con una red familiar o social. Otros, han visto la soledad añadida a la ansiedad e incertidumbre de esta etapa. Además, durante este periodo las terapias presenciales han tenido que desarrollarse de manera online, y para muchos pacientes ha sido más complicado continuar la disciplina que estas terapias requieren.

Algunos expertos en clínicas de juego compulsivo apuntan que a falta de juego presencial, algunos pacientes se han proyectado compulsivamente hacia otras actividades (deportes, videojuegos, compras online…). Sin embargo, como apuntaba Debora Blanca, “frente al Covid, cada uno ha tenido una afectación diferente según sus circunstancias y de ahí lo importante de seguir trabajando y esforzándose mientras dure este periodo de incertidumbre, para salir fortalecidos y evitar recaídas posteriores”.

Preparar la vuelta a la normalidad es responsabilidad de todos

El periodo Covid ha cerrado salas de juego y restringido aforos durante estos meses. En este tiempo se han creado nuevas normativas y regulaciones en los distintos países. Solo en España, han aumentado en un 37% los autoprohibidos, las clínicas han tenido que adaptar sus terapias al online y las empresas de juego han adaptado su oferta a la nueva realidad, sin dejar de lado sus responsabilidades hacia los jugadores.

La industria del juego supone una gran aportación social en términos de entretenimiento, empleo y enriquecimiento de las arcas públicas, que debe encontrar un desarrollo sostenible y responsable. Sólo en España, da empleo a cerca de 47.200 personas y aporta más de 1.340 millones de euros en impuestos.

Por ello, el sector no debe cejar en su empeño de lograr este equilibro sano, como ocurre en el resto de actividades económicas, y desde Codere seguiremos trabajando para dignificar su posición en la sociedad, implementando las mejores prácticas de juego responsable: defendiendo limitaciones razonables a la publicidad del juego basadas en criterios objetivos; apoyando una regulación ordenada de los nuevos locales de juego; impulsando el “acceso cero” de menores y auto-prohibidos o mediante la formación y sensibilización en torno al juego responsable de empleados, socios y terceros, como se contempla en nuestro Plan de impulso de RSC y juego responsable.

Por su parte, la recuperación para el jugador problemático, requerirá de la adopción de nuevas reglas que le permitan superar las barreras físicas y realizar digitalmente el seguimiento de sus terapias, hasta que la situación permita un mayor acercamiento. Asimismo, deberá esforzarse, tanto él como su entorno, en la adopción de herramientas que le ayuden frente a la ansiedad, asegurando su voluntad de cambio. Este terreno de la problemática personal del entorno del juego no saludable no es ajeno al sector, sino todo lo contrario, “este otro lado del juego”, es responsabilidad de todos.”


Esta Navidad, regalemos responsabilidad

Estas fechas son sinónimo de reencuentros familiares y sociales, de compartir momentos especiales y de mostrar a las personas que más quieres nuestro afecto en forma de regalo.

En un año en el que todo ha cambiado, la Navidad no iba a ser menos. Tenemos ante nosotros el desafío de no contribuir a la propagación de un virus que continúa muy activo. Vivimos en plena pandemia y no está permitido actuar como si no pasara nada. Aunque suene muy estricto, lo mejor sería que este año cada uno celebrara la Navidad en su casa y solo con las personas con las que convive pero, si decidimos ampliar el círculo, cuidarse y cuidar cobran especial relevancia.

Te mostramos las mejores recomendaciones para que puedas disfrutar de estas fechas de un modo muy diferente y sin poner en riesgo a nadie:

Las 3 Ms:

  • Mascarilla: utilízala siempre que estés con desconocidos o si sospechas que alguien puede estar contagiado.
  • Manos higienizadas: lávate frecuentemente las manos con agua y jabón al menos durante 45 segundos.
  • Metros de distancia: evita dar besos y abrazos y mantén una distancia mínima de 1,5 metros.

Las 3 Cs:

  • Lugares cerrados: evita estar en un espacio cerrado. La ventilación frecuente y cruzada es esencial.
  • Lugares concurridos: Huye de las aglomeraciones, tanto en interior como en exterior.
  • Contactos cercanos: No bajes la guardia. Mantén la distancia de seguridad.

Además, de cara a preparar las fiestas, estas son las recomendaciones:

  • Compra tus regalos online o anticípate para evitar aglomeraciones.
  • Si recibes un regalo en tu domicilio, desinféctalo cuando llegue.
  • Si vas a intercambiar regalos, mejor queda en un espacio abierto, con un grupo reducido de personas, protégete con mascarilla y mantén la distancia social.
  • Las comidas de empresa y con amigos, tendrán que esperar. ¿Qué tal un encuentro virtual?
  • Si quieres socializar, queda en un espacio al aire libre. Cambia el hábito de quedar para comer o consumir bebidas por un buen paseo con una agradable conversación.
  • Compórtate en privado con la misma prudencia que en público.
  • Define con anticipación un grupo burbuja permanente y cerrado donde tengas la seguridad de que no hay nadie contagiado. Si reducimos los contactos sociales, el contagio baja. Si nos relajamos, suben. Toca sacrificarse para evitar la propagación.
  • Se recomienda realizarse una prueba de antígenos o de anticuerpos pero, recuerda, la fiabilidad no es del 100%.
  • Si sales de una reunión, no enganches con otra, y con otra, y con otra…

Definir un grupo burbuja estable, garantizar la distancia social recomendada, ventilar de forma frecuente y cruzada, conocer que los invitados no están contagiados y sobreproteger a nuestros mayores y familiares con otras patologías diferentes a la COVID-19, nos ayudará a tener una velada más segura, donde además existen otras novedades:

  • Reduce el tiempo de estancia tanto como puedas. Estar a menos de 2 metros de alguien con COVID-19 por un tiempo acumulado de 15 minutos, aumenta significativamente el riesgo de contagio.
  • Menos personas es más seguro.
  • Asegúrate de que las personas que te acompañan han sabido respetar las normas de prevención (3 M’s y 3 C’s). Aun así, hay que ser precavido.
  • Este año, no se pueden compartir platos, ni chocar nuestras copas para brindar.
  • Si tenemos música, que no esté demasiado alta para no obligarnos a tener que subir el tono de voz.
  • Asegúrate de tener un lugar donde guardar la mascarilla entre usos. Lo recomendable, una bolsa seca y transpirable de papel o tela de malla.

En relación a los viajes, la recomendación sanitaria es no realizarlos, y así evitar estar expuestos a un virus que está en el aire, en las superficies de contacto de las estaciones de tren, autobuses, aeropuertos, transporte público, gasolineras, áreas de descanso… De nada sirve haberse realizado un test y que éste nos dé negativo, si nos exponemos antes de llegar a nuestro destino para reencontrarnos con nuestros seres queridos.

La responsabilidad personal es la clave para disfrutar de unas navidades seguras.


Aquel anuncio que aterrizó nuestra realidad

Estos días, en los corrillos de vecinos, en los núcleos familiares o de amigos y en los grupos de WhatsApp, no se habla de otra cosa: cómo celebrará cada uno la Navidad.

Sin duda, se trata de una decisión totalmente personal, siempre que se tengan en cuenta las recomendaciones básicas de seguridad, pero es cierto que la idea de una celebración conjunta es algo que asusta a muchos, porque el riesgo sigue ahí, aunque quede deslumbrado con las luces, los dulces y el peso de la tradición.

Ni siquiera la OMS las tiene consigo y, desde su papel de moderador social de la crisis, apela a la celebración exclusiva con convivientes. Es decir, aquellos con los que compartimos techo. De hecho, su director general, Tedrod Adhanom, decía recientemente que “estar con la familia y los amigos no vale la pena si les ponemos en riesgo”.

Cada cual busca su argumento “sensato” para dar con la opción de celebración que satisfaga a todos los seres queridos. Pero no nos dejemos arrastrar por la nostalgia, por la necesidad de “hogar” que entrañan estas fechas, por ese calor que parece que necesitamos recuperar tras muchos meses de contención y distancia.

Recordamos aquel estremecedor anuncio en España de la DGT (Dirección General de Tráfico), -tan dada a presentarnos las consecuencias más crudas de un consumo imprudente de alcohol al volante-, con aquel eslogan de 1992 que rezaba: “las imprudencias se pagan, cada vez más”. Y sí, efectivamente, no podemos obviarlo: que la imprudencia de juntarnos, a pesar de las ganas, pero sin las medidas y reflexión necesarias, puede tener consecuencias fatales y llevarnos a una tercera ola de la que algunos no logren escapar.

Tan cerca del fin de la pandemia

Como ya hemos avanzado en otras ocasiones en Codere Actualidad apelamos nuevamente a la sensatez. Virólogos y especialistas apuntan que las PCRs o las pruebas de antígenos previas a los encuentros familiares por sí mismas no suponen un pasaporte de seguridad, si no van acompañados de un periodo de aislamiento previo de unos 10/12 días en los que se minimicen -al máximo- las interacciones con terceros Y esto, unido a las medidas siempre obligatorias que todos bien conocemos. Algunos expertos, apuntan incluso a que en las familias se nombre a un controlador Covid que haga las veces de “Pepito Grillo” y amoneste a los que se relajan durante esos encuentros familiares.

Sea la opción que sea, la que cada núcleo familiar escoja para la celebración de estas fechas, que tenga en cuenta el riesgo al que puede someter a sus mayores por el “disfrute” de una cena en familia (con adolescentes que se han relacionado con amigos, con niños que han acudido a las escuelas o jugado inocentemente en parques atestados de otros niños, con adultos que han ido a sus centros de trabajo o a los centros comerciales y se han relajado, o que han salido más de la cuenta, distrayéndose de la normas, también inocentemente…)

Estamos tan cerca del fin de la pandemia que da pena arriesgarlo todo de golpe en la última jugada del año. Hagamos un último esfuerzo de valorar los riesgos que asumimos y, sobre todo, los que hacemos asumir a los demás. Simplemente pregúntate si vale la pena y recuerda aquel eslogan que nos advertía de las consecuencias fatales de una decisión imprudente.

#Por una Navidad Responsable.


Redoblamos nuestra apuesta por la responsabilidad

En Codere llevamos cuatro décadas trabajando por ofrecer la mejor experiencia de entretenimiento. Por escuchar a nuestros clientes y desarrollar un producto y servicio en base a sus necesidades y aspiraciones. Y por protegerlos, dándoles las máximas garantías y tratando de minimizar cualquier efecto adverso que nuestra actividad pueda tener en la sociedad.

Porque aunque los estudios independientes reflejan tasas de conductas de riesgo que descartan un problema social respecto al juego –la incidencia patológica es mucho menor que la de cualquier otra adicción sin sustancia, como internet, compras o consumo de videojuegos-, lo cierto es que ninguna actividad es completamente inocua y siempre existe un recorrido de mejora, por el que nosotros queremos avanzar.

Además, en el caso de nuestra industria, la sobreexposición por el incremento publicitario de la actividad online, y el discurso mediático y político, han hecho saltar de manera desmedida la alarma social en algunos mercados, lo que hace necesario que trabajemos aún con mayor ahínco en dar luz al sector, para dignificarlo mediante la implementación y comunicación de las mejores prácticas de juego responsable y la difusión de estudios independientes que mediante cifras favorezcan una imagen fidedigna de la industria, que colabore al desarrollo de un marco regulatorio óptimo, que se ajuste y responda a la realidad, y no la los mitos construidos sobre ella.

De esta manera, fruto de nuestra cultura de integridad y transparencia, y de nuestro compromiso perenne con la gestión responsable, en Codere hemos desarrollado un Plan de impulso de responsabilidad social corporativa con el integramos las acciones desarrolladas hasta la fecha y las reforzamos, para dar así óptima respuesta a las principales inquietudes de nuestros grupos de interés a nivel global.

Plan de impulso de Responsabilidad Social Corporativa

Con la prioridad de una dirección responsable y sostenible, y de la creación de valor hacia nuestros grupos de interés, cuando el actual equipo gestor de Codere asumió el liderazgo de la compañía, en el año 2018, impulsó mediante su ya conocido Plan de transformación un cambio desde la base, sobre los pilares de la eficiencia, la integridad, la unión de los equipos en la búsqueda de la excelencia y el desarrollo de una mirada enfocada en el cliente, todo ello apalancado en el desarrollo tecnológico.

Para promover este cambio cultural, se creó paralelamente -entre otros mecanismos-, un Comité de Relaciones Institucionales, liderado por el director general del grupo, Vicente Di Loreto, e integrado por los regional managers de Codere, los COOs de la compañía y los directores de las principales áreas corporativas, con el objetivo de estudiar las principales preocupaciones de nuestros grupos de interés a nivel global respecto a la industria y la compañía, y de establecer respecto a ellas prioridades, posicionamientos y pautas de actuación. Fruto de este análisis es el Plan de impulso de RSC de Codere y su anexo de medidas de juego responsable que ahora presentamos y en cuya implementación estamos ya trabajando.

“Somos una compañía en constante evolución. Llevamos décadas desarrollándonos en diálogo con el mercado, dándole respuesta sobre nuestros pilares de integridad y transparencia. La creación de valor supone un crecimiento sostenible y responsable; la mirada en el cliente, una defensa de sus garantías y la óptima protección de los colectivos vulnerables. Por eso hemos dado este paso más allá de nuestra gestión responsable, con el desarrollo de un plan con el que esperamos mitigar algunas inquietudes sociales respecto a la industria”, explica Vicente Di Loreto.

Inquietudes comunes a nivel global de nuestros grupos de interés

Tras el análisis de las inquietudes de nuestros stakeholders en los mercados en los que operamos, hemos detectado que son las siguientes cuestiones las que demandan más imperiosa respuesta por parte de la industria y la compañía, y hemos establecido ante ellas los siguientes posicionamientos, que defenderemos en nuestra actuación:

Regulación de la publicidad: una deficiente regulación de las comunicaciones comerciales del juego de azar puede derivar en una sobreexposición de la oferta que atente contra la óptima protección de los colectivos vulnerables –especialmente menores de edad- y active una innecesaria alarma social. La compañía defiende limitaciones a la publicidad del juego basadas en criterios objetivos, cualquiera que sea la naturaleza del operador (pública o privada).

Planificación de los locales de juego: nuestro grupo defiende una regulación que ordene la instalación de locales, su tamaño y los tipos de juego que se pueden ofertar -con el objetivo de disminuir de manera racional la incidencia del juego problemático-, siempre que sea sin carácter retroactivo y permitiéndose la renovación de las licencias preexistentes.

Control de acceso al juego: Codere es radical respecto al acceso cero de menores y auto prohibidos, ya sea por medio del canal presencial o del online. Para ello, además del cumplimiento exhaustivo de la regulación vigente, la compañía mantiene una estrecha colaboración con organismos públicos y privados para el impulso de normativas que permitan cumplir cabalmente con este objetivo, en un marco de respeto a la libertad de empresa.

Gestión de los colectivos vulnerables: la compañía se compromete a analizar de forma permanente e implementar medidas de juego responsable, con el objetivo de garantizar la mejor protección a menores de edad y usuarios con comportamiento problemático.

Estas acciones se estructuran en base a cuatro pilares fundamentales, como son la prevención, sensibilización, detección y gestión de comportamientos de riesgo.

El programa de juego responsable de la compañía, incluye iniciativas como la oferta de información sobre juego responsable en nuestros soportes, mecanismos de detección y gestión de casos de riesgo o desarrollo de planes de formación para empleados y campañas de concienciación al público.

Imagen del sector: la desinformación sobre la actividad del juego fomenta la difusión de mitos no sustentados en datos, que deterioran la imagen pública del sector. El discurso mediático y político no hace sino acrecentar esta problemática en varios mercados. Codere entiende que debe dar luz al sector y tratar dignificarlo así, mediante el impulso y difusión de estudios objetivos sobre la industria que reflejen una imagen fiel de la misma.

Pero la responsabilidad de la empresa no se reduce al ámbito externo, sino que se extiende a todos los públicos de la compañía. Por eso, en este Plan de RSC se han priorizado también nuestras inquietudes, las de los colaboradores del grupo, que son:

  • La incertidumbre sobre la estrategia y el futuro de la compañía.
  • Los planes de captación, desarrollo y retención del talento.
  • La conciliación de la vida familiar y laboral.
  • La comunicación interna.
  • La calidad de vida que su desempeño les facilita.

Para mejorar su respuesta en todos estos aspectos, la compañía ha diseñado dentro de este plan, un programa de acción interna basado en los valores de la organización, que afectará al conjunto de miembros de Codere.

Estos pilares son la base de una actuación responsable que hemos de impulsar cada uno de nosotros desde nuestra parcela de responsabilidad, y que ha de reflejarse en cualquier avance venidero de nuestra compañía. Desde Codere Actualidad, iremos informándoos de estos logros conjuntos.


Formación de Juego Responsable: saber para actuar

El plan de RSC con el que Codere redobla su apuesta por la responsabilidad, además de aglutinar las acciones realizadas hasta el momento, las intensifica.

Por eso, en Codere hemos puesto en marcha un plan de formación en juego responsable con el objetivo de dar a conocer a todos los empleados las acciones que realiza nuestra compañía para promover el juego responsable y los protocolos definidos para prevenir, sensibilizar, detectar y gestionar comportamientos de riesgo.

Porque si no es responsable, no es juego. Pero esta partida solo la ganamos en equipo, y para ello es necesario que cada miembro de nuestro grupo conozca y aplique nuestros compromisos, para que de verdad sean patentes en nuestra gestión.

El equipo de Personas ha desarrollado un curso de carácter obligatorio para todos los empleados, de especial relevancia para directores y aquellos que tienen contacto con clientes. Está compuesto por un contenido global común a todas nuestras actividades y una parte específica que atiende a las particularidades de cada operación.

La formación está disponible online, pero también existe una versión adaptada para llevarla a cabo en un taller presencial y que así tengan acceso a ella todos los empleados.

“Se trata de un programa de alcance global, construido con la colaboración de todas las unidades de negocio, que han contribuido a definir los contenidos. El programa dispone de apartados comunes, que nos ayudan a conocer cuáles son los pilares de lo que Codere define como juego responsable, pero también cuenta con contenidos específicos, que ayudan a comprender las particularidades de cada una de las regiones, las características de cada juego o qué mecanismos se pueden poner en marcha para garantizar la protección de los colectivos más vulnerables o con riesgo de juego problemático, en función del canal (online o presencial), así como atender a las especifidades legales de cada país, dado que no existe una legislación única para esta materia”, señala Sergio Gómez, director de los centros de especialidad globales Aprendiendo y Creciendo en Codere.

“Esta formación, que hemos compartido con todos los Comités de Dirección de cada uno de los países, forma parte del plan de RSC de empleados, que trata de dar respuesta a sus inquietudes y además hacerles partícipes de la gestión responsable del grupo, de manera que todos estemos alineados a este objetivo estratégico y colaborando desde nuestra posición a su cumplimiento”, afirma Álvaro de Ansorena, director corporativo de Personas.

Una formación que invita a la reflexión

Este curso ha sido diseñado en torno a cuatro módulos formativos fundamentales, tres de carácter común y un cuarto específico de cada país en los que opera la compañía.

  1. Una parte introductoria, en la que se desgrana el origen de nuestra industria, se define qué entendemos por juego responsable y se ofrece un perfil de jugadores, con especial énfasis en el jugador responsable.
  2. Definición de qué es el juego no responsable, cuándo se convierte en un problema y cómo empieza a ser patológico, opciones contrarias a nuestro propósito.
  3. Codere con el juego responsable, donde se detallan los principios generales de actuación en relación con los clientes, así como en relación con Juego Seguro y los mensajes que compartimos con ellos.
  4. Medidas implantadas en cada país de referencia para abogar por el juego responsable.

Con el objetivo de facilitar el acceso a esta formación de forma permanente, la formación online sobre juego responsable está disponible en la misma plataforma que TransFÓRMATE y Espacio positivo. Además, se realizarán sesiones de formación presencial en las salas para aquellos empleados que no tienen acceso al contenido online y que serán convocados por los equipos de Personas de su país.

De igual modo, dada la relevancia de su contenido y la necesidad de que todas las personas que formamos parte de Codere conozcamos nuestras bases de juego responsable, este curso pasa a formar parte del proceso de onboarding o curso de conocimiento de la compañía para las nuevas incorporaciones.

El empleado, parte esencial del Plan de RSC

Esta formación es una de las acciones que tendrán lugar dentro de la RSC de empleados para hacer que los colaboradores sean parte de nuestra apuesta responsable y que tengan además respuesta a las inquietudes y necesidades detectadas en el análisis realizado por la compañía para la definición del plan.

Dentro de la definición del recién aprobado Plan de Responsabilidad Social Corporativa se han tenido en cuenta las expectativas y necesidades de todos nuestros grupos de interés, entre los que se encuentran nuestros empleados como colectivo prioritario.

Por ese motivo, se ha realizado un capítulo especial de RSC enfocada en los empleados, que compartiremos contigo a través de los diferentes canales de comunicación interna de la compañía durante los próximos meses, porque solo con el conocimiento y compromiso colectivo, seremos capaces de liderar el juego responsable y contribuir a la sostenibilidad de nuestro sector.

Parte de nuestra gestión responsable es la actualización de nuestro código de ética e integridad, del que hablaremos en profundidad en el próximo número de Codere Actualidad, pero que ya puedes consultar aquí, y recordar que para cualquier incumplimiento de esas políticas está activado el canal de denuncias.

¡Accede ya al curso!

Te invitamos a realizar la acción formativa de Juego Responsable. Para poder acceder, recuerda que debes disponer de usuario en la plataforma de TransFÓRMATE y Espacio positivo, e introducir la contraseña con la que estás dado de alta.

Si no la recuerdas, o tienes cualquier duda sobre el acceso, puedes enviar un correo a plantransformate@codere.com

Si no puedes realizar el curso en la modalidad online, no te preocupes. El equipo de Personas de tu país contactará contigo para convocarte a una sesión presencial.

¡Comienza ya tu formación en juego responsable!


Sumamos por México

La unidad temporal hospitalaria construida en nuestro Centro Citibanamex de México ayuda a miles de personas a vencer al coronavirus, con un porcentaje de éxito que convierte a este hospital de campaña en punta de lanza para modelos similares.

Desde el comienzo de esta pandemia en Codere entendimos que una crisis sanitaria del alcance de la que estamos viviendo por el Covid-19, sólo puede vencerse en positivo; con la suma del compromiso, esfuerzo y responsabilidad de cada uno de nosotros.

Así, decidimos poner nuestro granito de arena como compañía aportando nuestras instalaciones del Centro Citibanamex en México -el recinto de congresos exposiciones y convenciones más importante de Latinoamérica- para la construcción de una unidad temporal hospitalaria para pacientes afectados por el coronavirus, con la que ayudar a descongestionar el sistema sanitario del país.

“Recuerdo cuando a principios de marzo, cuando estábamos todos impactados por la crisis y tratando de entender cómo reaccionar ante una situación tan inédita, en Codere empezamos a evaluar dos aspectos que iban más allá de la supervivencia de la compañía, que era nuestro principal foco en ese momento. Uno era tratar de hacer de esta tremenda crisis una oportunidad. Otro, ver cómo podíamos cooperar con los recursos y activos de la compañía a paliar esta crisis en los distintos mercados donde operamos. Dentro de ese espíritu, surgió la idea de la gran ayuda que AMH, la compañía conjunta de Codere y CIE, podría hacer a la sociedad aportando el Centro Citibanamex y con la contribución de las distintas entidades que han participado en este emprendimiento”, explica Vicente Di Loreto, director general de nuestro grupo.

De esta manera, en una apuesta conjunta por la solidaridad de la academia, la iniciativa privada y el gobierno, se creó en este recinto de más de 240.000 metros cuadrados un hospital de campaña, con 580 camas de hospitalización y 34 unidades de terapia intensiva, que se sumaba a los 21 hospitales de la Ciudad de México –el más grande existente hasta ese momento contaba con 180 camas-, en la lucha contra el virus.

Durante este tiempo de actividad, esta unidad temporal ha ayudado a salir adelante a más de 2.200 pacientes y ha valorado el caso de otras 4.000 personas, siendo el hospital de Ciudad de México que más pacientes ha atendido durante la pandemia. Además de una manera muy exitosa, pues su tasa de mortalidad es muy inferior a la de otros hospitales, lo que convierte a este hospital temporal, cuya dirección médica está a cargo de la Secretaría de Salud de la Ciudad de México, en punta de lanza de modelos similares.

La semana pasada, en una presentación online que reunió a directivos y consejeros de nuestra casa con responsables de la unidad hospitalaria para compartir los resultados de este esfuerzo conjunto, Rodrigo González Calvillo, regional manager de México, explicó que “nunca antes en su historia Codere había tenido oportunidad de tomar compromisos sociales tan amplios, en particular en México”.

“Es un proyecto de responsabilidad social corporativa que se da gracias a la suma de esfuerzos. La mayoría de espacios de convenciones que se usaron en el mundo para centros de estas características, eran de titularidad pública. Este es el único caso que conocemos de un espacio privado que se utiliza para estos efectos. Para ello hemos requerido la suma de empresas, asociaciones civiles, fundaciones y liderazgo de gente muy capaz y comprometida. Los resultados son verdaderamente impactantes y juntos hemos salvado muchas vidas. Es un motivo para sentirnos muy orgullosos, porque operar con vidas humanas supone un alto grado de responsabilidad, y hemos sabido hacerlo de manera segura, con los mejores protocolos del mundo”, añadió.

Y es que, aunque estamos viviendo una etapa sin duda complicada para el mundo, la compañía y muchos de nosotros, podemos sentirnos orgullosos como grupo de estar tratando de responder a esta circunstancia con gran conciencia social y colaboración a un mundo más unido y responsable.

Así lo explicó Vicente Di Loreto en este encuentro. “Me llena de orgullo haber sido partícipes de este emprendimiento tan relevante y contributivo a la sociedad local de la que es nuestra principal operación en el mundo”.

Por su parte, el presidente no ejecutivo de Codere, Norman Sorensen, concluyó la reunión reconociendo haberse “quedado enormemente emocionado por este gran esfuerzo” y agradeciendo a cada uno de los partícipes “por su impresionante altruismo y generosidad”.

No te pierdas este video, donde te resumimos las principales intervenciones de este evento online en el que se compartieron los avances de este exitoso proyecto solidario:


No solo contagia, desgasta

Las conclusiones de los estudios se podían prever: son las madres de menores que teletrabajan las que más estrés y carga familiar han soportado estos meses de pandemia. Porque aunque términos como corresponsabilidad en la crianza, reparto igualitario de tareas y soporte social a las familias están tan extendidos como el virus, la realidad sigue siendo que la mujer es el eslabón más sobrecargado y débil de una cadena en la que no cicatriza la brecha.

No lo decimos nosotros, sino una lista innumerable de estudios que añaden que las consecuencias de una situación así continuada en el tiempo no tardarán en llegar y que es de esperar, por tanto, “la nueva ola” del coronavirus, cuando el contexto se agrave por el mayor impacto de la crisis en la economía de los hogares y la aguda sensación de agobio que comenzó a raíz del confinamiento, pueda llegar a cronificarse, llevando incluso a la depresión.

Cuando la carga sobre la mujer se normaliza

Un reciente estudio desarrollado por la Universitat de València (UV) apunta que durante la pandemia, las mujeres, además de sus responsabilidades laborales, han tenido que asumir el seguimiento escolar de sus hijos y, en la mayor parte de los casos, están teniendo que facilitar el teletrabajo a sus parejas, lo que no hace más que añadir ansiedad y estrés a la situación.

Encuestas, como la de la plataforma Yo no renuncio, apuntan que el 80% de las mujeres reconoce haber tenido enormes dificultades para teletrabajar durante este periodo, en gran medida, por la acumulación de actividades en casa y la interrupción de sus hijos. De este modo, la situación de desequilibrio en el hogar ha empeorado en un 13% de los casos, ocasionando a las madres un estado de burnout, con consecuencias físicas y emocionales a largo plazo.

Asimismo, cuando el teletrabajo no es posible en estas circunstancias excepcionales, son las mujeres las más presionadas en el hogar para renunciar a sus empleos, retrocediéndose en los avances conseguidos para reducir la brecha de género. Una situación que, como la propia pandemia, requiere la lucha y colaboración de todos para ponerle fin.

Es tarea de todos poner nuestro granito de arena para que el pequeño gran caos en los hogares -a consecuencia de la pandemia- sea una responsabilidad compartida, evitando el desgaste de la primera línea familiar frente a la crisis.


Cuidar la salud, nuestra mayor responsabilidad

El coronavirus está generando filas interminables de pacientes a las puertas de los centros sanitarios en busca de una prueba PCR, pero está vaciando las consultas de especialistas.

Los pacientes de enfermedades crónicas, especialmente de edades avanzadas, están dejando de acudir a sus citas y revisiones por miedo a un contagio en los centros hospitalarios. En España, han dejado de atenderse del orden del 69% de consultas de afecciones crónicas (respiratorias, coronarias, estomacales, hepáticas, renales, canceres o diabetes), que han sido canceladas o aplazadas durante la pandemia.

Los mayores, los más perjudicados

Las autoridades sanitarias advierten sobre la necesidad de mantener las citas y los controles de seguimiento en este tipo de patologías, especialmente de cara al otoño e invierno, cuando suelen empeorar sus manifestaciones y es fundamental hacer un chequeo más exhaustivo.

Pese a no contar con datos oficiales, los sanitarios de estas especialidades advierten que, desde que se iniciara la pandemia, las muertes por enfermedades cardiovasculares no tratadas se han disparado. En España, estas afecciones representan el 73% de las muertes en el país. Según la SEC (Sociedad Española de Cardiología), la mortalidad hospitalaria por esta causa prácticamente se ha doblado durante la pandemia frente al periodo previo y el número de pacientes atendidos por sospecha de infarto se redujo en torno al 40% en la primera oleada de la pandemia.

Por ello, debemos apelar a la responsabilidad de los pacientes, y recordarles que la salud es lo primero, no solo para poder controlar sus enfermedades sino para poder afrontar un posible contagio de coronavirus con las defensas más fuertes y bajo un seguimiento especializado.

Los sanitarios indican que hay que superar ese “temor” que deja a los pacientes en casa y recuerdan que los hospitales están dotados de “circuitos limpios” para atender a pacientes separadamente de los afectados por Covid y que la experiencia de estos meses hace posible una detección y tratamiento más temprano frente a un posible contagio en pacientes de patologías de riesgo.

Por ello apelamos a la responsabilidad como una prioridad absoluta para todos. Pongamos coto al virus y evitemos mediante la prevención un colapso sanitario que ponga en riesgo la atención a pacientes contagiados y –sobre todo- a pacientes con otras patologías críticas hasta que llegue la primera vacuna.


Cuando cruzamos la línea roja

Al inicio de la pandemia los informativos no dejaban de hablar de la famosa “curva” de contagios. Todos esperábamos el parte oficial atemorizados y cruzábamos los dedos esperando que los datos en rojo remitieran, mientras nos aplicábamos en seguir a rajatabla las recomendaciones sanitarias.

Pero seis meses después hemos sobrepasado el punto de inflexión; volvemos al curso y tenemos más de 23,5 millones de casos y de 811.000 muertos en todo el mundo. No hemos hecho nuestros deberes y nos encontramos con un septiembre de repesca: los datos en rojo duplican las cifras que al comienzo de la crisis nos encerraron en casa y los hospitales ya están listos para una inevitable segunda oleada.

Suspenso en responsabilidad

Hace unos días los medios de comunicación y nosotros mismos hacíamos hincapié en la irresponsabilidad de los más jóvenes en poner freno a la pandemia en verano. Pero definitivamente, en esta vuelta al cole hemos fallado todos; desde los gobiernos -improvisando medidas, pasando la pelota de unos a otros y llegando a tarde a buscar soluciones-, a prácticamente todos y cada uno de los ciudadanos, obviando lo básico de una pandemia: la prudencia.

¿Qué parte del mensaje de la OMS "la pandemia puede ir a peor si los países afectados no se toman en serio la lucha contra el coronavirus” no hemos entendido?, ¿qué peso ha tenido nuestro compromiso contra la pandemia a la hora de planificar cada viaje de verano, cada salida con amigos, cada reunión multitudinaria? Hemos cruzado tantas líneas rojas este verano que volvemos a la casilla de salida sin haber aprendido nada (el virus no entiende de política, ni de vacaciones) y, lo peor, con un suspenso enorme de cara a septiembre.

¿Para cuándo la antigua normalidad?

Aún estamos a tiempo de revertir los efectos de este tirón de orejas planetario. Para Tedros Adhanom Ghebreye, director general de la OMS, “nunca es demasiado tarde para controlar el virus”. Sin embargo, apunta que “no habrá una vuelta a la antigua normalidad en un futuro previsible, pero sí una hoja de ruta que podemos seguir para controlar la enfermedad y poder seguir con nuestras vidas”.

Dejemos de vivir al límite, de saltarnos los protocolos o de no imponerlos; de no ser estrictos, de que quede impune el incumplimiento. Dejemos de poner excusas, de pasar la bola, de pensar que “a mí no”…

En nuestra manos está el futuro que queramos tener en adelante, de intentar aprobar la repesca de septiembre. Tomémonos en serio la pandemia y acabemos con ella antes de que esta nueva normalidad se convierta en el resto de nuestra vida.


Con mascarilla y sin excusas

Ponerse la mascarilla debe ser tan cotidiano como calzarse para salir de casa. Sabemos que nos irrita la piel, que es molesto llevarla mucho rato o que nos agota al respirar -especialmente en verano-… pero cuando hablamos de “seguridad” y “salud”, no hay excusa que valga.

En los últimos meses hemos visto de todo: desde movimientos anti-mascarilla que se concentran para reivindicar su “derecho” a no llevarla por imposición, hasta aquellos que sufren “lapsus temporales” y se la olvidan en casa, en el coche o en el codo... Desde Codere en Positivo ya hemos dado cuenta en cada artículo de lo importante del correcto uso de la mascarilla para evitar la propagación del COVID-19 junto al resto de medidas de prevención. Desde estas páginas desmontamos las cuatro excusas más usadas para no usar mascarilla:

  1. Provocan afecciones en la piel: los dermatólogos admiten que el roce del tejido con la piel y la falta de oxigenación pueden llegar a provocar una afección leve conocida como mascné. Además, el acné tradicional puede llegar a incrementarse por el efecto de la sudoración y la oclusión de los poros, pudiendo provocar la aparición de foliculitis. Sin embargo, podemos prevenir y reducir estos efectos eligiendo correctamente el equipo de protección, especialmente en los casos de pieles sensibles.
  2. Los expertos recomiendan lavar cuidadosamente la cara y aplicar crema hidratante después de usar la mascarilla, evitando productos agresivos (como el peróxido de benzoilo o el retinol) o el uso de maquillaje y extremando la limpieza de las mascarillas. Recuerda que solo se deben usar más de una vez si así lo permite el tejido y que hay que desecharla si está húmeda, no ajusta perfectamente o presenta algún deterioro.

  3. Dan calor y no dejan respirar: sí, el calor hace en ocasiones difícil respirar correctamente con ellas. Los expertos recomiendan no utilizar las mascarillas más de seis horas seguidas y –siempre que sea posible y respetando las normas- respirar profundamente sin ellas cuando estemos en un lugar aislado, para tomar y renovar el aire.
  4. Salvo las personas con distintas afecciones justificadas médicamente, como asfixia, asma, bronquitis, etc., no existen excusas para evitarlas. Por ello es fundamental seguir estrictamente una rutina de mantenimiento; guardarlas tras su uso en un sobre de papel o bolsa transpirable, no ponerla en contacto con otras mascarillas u objetos (especialmente en bolsos, bolsillos…) y no compartirla con otras personas.

  5. No “quedan bien” y molestan: muchos se excusan aludiendo que el uso prolongado de mascarillas pone las orejas de “soplillo”, o que las gomas elásticas dejan marcas en la cara. A día de hoy, existen tantos modelos de mascarillas que casi resulta impensable que no puedas encontrar una que se adapte a tu fisonomía. Además, existen infinidad de alargadores para evitar el roce con orejas y rostro. Escojas el modelo que escojas, por favor revisa que esté homologado y si es de tela, recuerda introducir los filtros de protección especial.
  6. “Se me ha olvidado”: a estas alturas las excusas de “se me ha olvidado”, hacer un breve recado sin ella (aun para bajar la basura), llevarla en el codo o en el bolsillo, dejarla sin querer en el coche o en casa, están totalmente injustificadas y prohibidas.

#No hay excusas. La OMS recuerda que ponerte la mascarilla es tu responsabilidad, por tu seguridad y la de todos.


Los jóvenes, el tendón de Aquiles de los contagios en verano

El fin del confinamiento y la llegada del verano en muchos países han abierto las puertas a una nueva etapa de “libertad” condicionada. A estas alturas, ya estamos cansados de las restricciones, de las normas, de limpiarnos las manos con gel. Este estado de tensión permanente que los psicólogos denominan “distres” (estrés negativo) está dejando huella en casi todos pero, sobre todo, entre los jóvenes. ¿Cómo podemos hacerle frente?

Al inicio de la crisis, el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, se dirigió a los jóvenes con dureza: “Hoy tengo un mensaje para vosotros: no sois invencibles. El coronavirus puede llevarte al hospital durante semanas e incluso matarte. Incluso si no se enferma, las decisiones que elijáis podrían marcar la diferencia entre la vida y la muerte de otra persona”.

En términos generales, durante la primera oleada de la pandemia, los jóvenes dieron muestra de una actitud ejemplar terminando sus estudios desde casa, respetando las normas y los horarios marcados y protegiendo a sus mayores. Sin embargo, la llegada del verano y el disponer de más horas libres han desencadenado actitudes de dejación en las medidas preventivas básicas, que se han traducido en un incremento de contagios.

Las familias, el pilar para concienciar desde casa

Pese a que las autoridades sanitarias repiten una y otra vez que “no le perdamos el miedo al coronavirus y no nos relajemos con las medidas de seguridad”, lamentablemente los datos son contundentes: la edad de las personas contagiadas por coronavirus está bajando en comparación con la situación que se vivía al inicio de la crisis sanitaria. Solo en España, el grupo de jóvenes contagiados de entre 10 y 19 años se ha incrementado un 96% desde finales del pasado mes de mayo. En el caso de los niños menores de 9 años, los casos positivos han crecido un 80%.

Parece que ni las multas disuasorias, ni el miedo al contagio, o la amenaza de nuevas cuarentenas locales están frenando a los más jóvenes, de ahí que la responsabilidad pedagógica con ellos recaiga –inevitablemente– en las familias. Os dejamos algunas recomendaciones para ayudar en esta tarea de “sensibilización”:

  • Las familias, el espejo de los jóvenes: las familias deben ser estrictas con el cumplimiento de las medidas básicas de seguridad dentro y fuera de casa. Estas costumbres deben interiorizarse como “hábitos”, y servir de referente responsable a los más pequeños de la casa.
  • Recordarles constantemente las medidas de prevención en sus encuentros con amigos: distancia de seguridad, llevar mascarilla SIEMPRE (ya que es difícil mantener la distancia en un grupo de jóvenes) y el lavado CONSTANTE de manos. Además de evitar botellones, compartir vasos/cigarrillos, asistencia a fiestas concurridas o actividades en grandes grupos, etc.
  • Apelar a la responsabilidad: mantener una comunicación “adulta” con nuestros hijos para que entiendan que un acto irresponsable puede conllevar que la familia enferme. Asimismo, explicarles los riesgos como posibles “contagiadores involuntarios”.
  • Involucrarles en la lucha contra el virus: la OMS nos recuerda que toda la población debe cumplir las medidas de seguridad. Esto es especialmente crítico entre los jóvenes que tienen más vida social y más contactos a lo largo del día, y que deben sumarse a esta lucha.
  • Redundar en la gravedad de las consecuencias de contagiarse: el segundo semestre del año será especialmente crítico en ausencia de vacuna. Su salud y la de todos es una cuestión de responsabilidad.

COVID-19: Epidemia mundial de bulos

Esta pandemia viene acompañada por una plaga de mentiras, alertas falsas y desinformaciones que, no en pocas ocasiones, son difundidas sin escrúpulos por diferentes líderes mundiales que han hecho gala de un enorme desconocimiento e insensibilidad y que han llevado al mundo a cuestionar su capacidad para gobernar grandes países.

Echa un vistazo a los que más se han repetido desde el mes de marzo hasta ahora:

  1. El MMS o clorito de sodio cura el coronavirus en 24 horas. La verdad es que no está demostrado ni siquiera que contribuya a curarlo en el largo plazo, así que menos aún en apenas un día. La OMS ha aclarado que ninguno de los ensayos clínicos que se están realizando con diferentes fármacos incluyen este compuesto.
  2. Plandemic: The Hidden Agenda Behind Covid-19. Se trata de un video que se hizo viral, en el que una supuesta viróloga habla sobre cómo se gestó la enfermedad, se muestra contraria al uso de mascarillas y especula sobre una oscura finalidad en la vacuna de la gripe. Ninguna de sus afirmaciones se sostienen a nivel científico y así lo ha aclarado la comunidad científica.
  3. La culpa es del 5G. Según el supuesto doctor Cowan, el 5G ha supuesto la electrificación del planeta Tierra y el virus es el resultado de la excreción de una célula intoxicada.
  4. El uso de mascarillas reduce de forma drástica el oxígeno que respiramos. Así lo afirmó un presentador estadounidense que supuestamente medía los niveles de oxígeno en el interior de la mascarilla de su hijo. Ningún estudio refrenda esta hipótesis.
  5. El proyecto de Bill Gates para insertarnos microchips con las vacunas. Ha sido rotundamente desmentido que el empresario financie estudios para colocar microchips o nano bots en humanos y así poder controlar a toda la población.
  6. Si utilizas la mascarilla, solo respiras dióxido de carbono. Las autoridades sanitarias velan por el cumplimiento de una serie de normas que garanticen la idoneidad de su uso. Por ese motivo, las mascarillas no son estancas y permiten el acceso de oxígeno y expulsar el dióxido.
  7. Los termómetros para tomar la temperatura sin contacto, matan las neuronas. Estos termómetros, con forma de pistola, no han mostrado evidencias de causar ningún tipo de daño sobre la persona que los utiliza. Además, la temperatura no tiene que tomarse necesariamente en la frente.
  8. Si bebes mucha agua y haces gárgaras con agua tibia y sal o vinagre, previenes la infección. Nadie ha demostrado que esto sea así. Parece que el distanciamiento social, la higiene de manos y la precaución en nuestras interacciones, son más útiles.
  9. La culpa de la COVID-19 la tiene la vacuna de la gripe. No existe ninguna evidencia científica que lo respalde. Sí existen los estudios contrarios que aseguran que las vacunas anuales de gripe pasan unos rigurosos controles de “búsqueda de virus adventicios” para garantizar que no están dañadas por otros virus.

La verdad es que el origen del coronavirus sigue siendo un enigma, pero hay teorías de conspiración que es mejor descartar…


Bulos y coronavirus: la combinación perfecta

Los términos coronavirus o COVID-19 forman ya parte de nuestra rutina diaria y su uso crece tan rápido como el número de bulos que surgen a su alrededor.

Por muy increíble que parezca, te mostramos el ranking de los diez vinculados con salud que se han repetido de forma más frecuente, obligando a la OMS a tener que desmentirlos.

  1. Pimienta y ajo, previenen la enfermedad: recuerdan que solo el distanciamiento social y la higiene de manos ayudan a protegernos. Si bien es cierto que el ajo ha demostrado tener propiedades antibióticas, en este caso no hay ninguna evidencia de su efectividad.
  2. Las moscas son transmisoras: tampoco sobre esto existen evidencias. Las micro gotas de saliva de una persona infectada o el llevarse las manos a la cara, boca u ojos tras tocar una superficie contaminada, sí son vías de transmisión.
  3. Ingerir lejía o pulverizárnosla en el cuerpo, nos protege: cualquier desinfectante es altamente tóxico y peligroso para el organismo si lo ingerimos, y su contacto causa irritaciones en los ojos y la piel. Son adecuados para limpiar y desinfectar superficies, no nuestro cuerpo.
  4. Las redes 5G transmiten el virus: por increíble que parezca, esta información se ha difundido. Es completamente falso que el virus viaje por las redes móviles o de radio.
  5. Tomar el sol por encima de los 25 grados, nos protege. la experiencia demuestra que en cualquier país, con cualquier temperatura, el virus se transmite de forma indiscriminada.
  6. La Covid-19 infecta de forma crónica: a pesar de ser aún una gran desconocida, lo cierto es que los pacientes han logrado recuperarse y librarse de la infección.
  7. Aguantar la tos 10 segundos implica que estoy curado. Resulta increíble pensar que alguien pueda creerse esto. Los síntomas más comunes de la Covid-19 incluyen tos seca, cansancio y fiebre. Algunas personas pueden desarrollar problemas más graves como la neumonía. La mejor forma de saber si estamos infectados o curados es una prueba de diagnóstico.
  8. Consumir alcohol te protege: no solo no protege del contagio, sino que además nos hace más vulnerables a padecer cualquier enfermedad, al deprimir nuestro sistema inmunológico.
  9. Tomar baños calientes nos protege: la experiencia puede ser muy agradable, pero no tiene nada que ver con hacernos más fuertes frente al virus.
  10. Los secadores de mano son efectivos para evitarlo: al contrario; son focos de gérmenes y es mejor evitarlos. Es mejor lavarnos las manos, secárnoslas con papel y deshacernos de este de forma segura y responsable.

Seguir las recomendaciones que nos repiten de forma insistente las autoridades sanitarias, y hacer uso del sentido común, nos ayudarán a protegernos de una pandemia que parece imparable por el comportamiento irresponsable y desinformado de muchas personas alrededor del mundo.


Consecuencias ambientales del Covid-19

Al inicio de la crisis sanitaria, las medidas de confinamiento adoptadas devolvieron a algunas ciudades un aire más limpio gracias a la reducción del tráfico. Según datos de la Agencia Europea del Medio Ambiente (AEMA), solo durante las tres primeras semanas algunas estaciones de la UE registraron una reducción del 51% en los niveles de dióxido de carbono. En China, el promedio de días sin contaminación se elevó un 21,5% en ese mismo periodo.

Sin embargo, pasada esta etapa inicial, no sólo los vehículos volvieron a llenar las carreteras recuperando casi los niveles anteriores de contaminación, sino que el mundo se ve afrontando otro problema de gran impacto ambiental: el diluvio de desechos contaminados.

Montañas de plásticos y desechos

Durante el pico de la crisis, Wuhan, epicentro del brote, generó 240 toneladas diarias de desechos (seis veces el nivel habitual) y los centros médicos de Tailandia produjeron más de 50 toneladas de residuos infecciosos al día, pese a que su capacidad de incinerar era de 43 toneladas. En España, se registró un aumento de desechos sanitarios del 300% y 350% en Madrid y Cataluña, respectivamente. Este efecto se replicó en el resto de países.

Paralelamente, la pandemia reavivó la demanda de envases de plástico, así como de artículos desechables, como máscaras, guantes y kits de protección. Eso ha arruinado años de avances medioambientales y ha puesto en peligro el cumplimiento de las metas europeas de reciclaje.

Además, priorizar la seguridad ha frenado iniciativas medioambientales consolidadas. Por ejemplo, las superficies comerciales ya no permiten a sus compradores utilizar bolsas o vasos reutilizables por miedo a la transmisión. El resultado es que además de dispararse el residuo plástico, los desechos médicos, mascarillas y otros desperdicios contaminados terminan en vertederos o en el mar, por nuestra falta absoluta de conciencia cívica y ambiental.

Nuestro granito de arena en el tratamiento domiciliario de residuos

Las autoridades sanitarias dan sus recomendaciones en cuanto al proceder con personas contagiadas en los hogares: los residuos del paciente enfermo se han de eliminar en una bolsa de plástico, que debe cerrarse adecuadamente e introducirse en una segunda bolsa de basura, donde además se depositarán los guantes y mascarilla utilizados por el cuidador y se cerrará adecuadamente. Esta bolsa se depositará con el resto de los residuos domésticos.

En hogares sin positivos o cuarentena, separar residuos de vidrio, papel o cartón y orgánicos es sin duda una ayuda para el planeta. Puedes repasar las recomendaciones este vídeo tutorial.

En tiempo de coronavirus, protejámonos y cuidemos del medio ambiente.#La salud de todos está en nuestras manos y la del planeta también


Rebrotes de coronavirus: ¿Qué estamos haciendo mal?

Tras el efímero reencuentro con la nueva normalidad en algunos países como España e Italia, nos damos de bruces con rebrotes del Covid-19 que hacen peligrar la recuperación.

Epidemiólogos del ISGlobal, apuntan que los rebrotes pueden desencadenar una segunda oleada de la pandemia, especialmente devastadora en aquellos países que relajen o no tomen las correspondientes medidas, e indican que si conseguimos reducir la tasa de transmisión en un 30% o un 50% (mediante el uso de mascarillas, higiene de manos y distanciamiento social), podríamos reducir la magnitud de la próxima oleada o evitarla completamente; por ello apuestan por una desescalada gradual.

Vivimos una situación de “falsa seguridad”

El Covid-19 ha vuelto a dar la cara estos días en lugares donde parecía estar remitiendo. Las ganas de normalidad nos han llevado a confiarnos y muchas familias han sacado a sus mayores de las residencias para compartir con ellos actividades fuera, poniéndolos de nuevo en riesgo.

Otros grupos han interpretado ‘a su modo’ la desescalada, disparando de nuevo los contagios: piscinas donde no se respetan aforos, parques atestados de niños, reencuentros con amigos, fiestas multitudinarias, gente en las terrazas sin mantener las distancias, playas o paseos abarrotados…“Impacientes” por naturaleza

El ser humano ha demostrado tener una increíble capacidad para “pasar de página” y recomponerse, sin embargo, en esta ocasión, la impaciencia está nublando nuestro sentido de la responsabilidad y, la normalidad no hace más que alejarse si pisamos el acelerador.

No olvidemos tan pronto las cifras de personas que se quedaron atrás, a los sanitarios que arriesgaron sus vidas, las secuelas que dejará en muchos esta enfermedad, los trastornos del confinamiento en los hogares. No olvidemos tampoco las consecuencias económicas de lo que el Fondo Monetario Internacional ha denominado The Great Lockdown: dificultades de liquidez, caída de demanda por desempleo, pérdida de ingresos, deterioro de expectativas…

No es tiempo de ser impacientes. Recuperemos la sensatez y no perdamos la oportunidad de ganar esta batalla.


Codere Argentina, comprometidos con la sociedad

Las medidas de confinamiento en Argentina comenzaron el pasado 20 de marzo, dejando en una situación especialmente susceptible a las personas en riesgo de exclusión social.

Consciente de ello, y con el objetivo de que nadie se quede atrás, el equipo de Codere Argentina ha donado los alimentos y bebidas disponibles en los stocks de las salas a aquellas familias que más lo necesitan.

Una vez más, la compañía ha actuado en colaboración con las autoridades locales, que han asumido la coordinación y logística, garantizando que todos los productos se entregarán en los comedores sociales de los distintos barrios, así como en otros centros de la zona a través de las Secretarías de Desarrollo Social y Comunitario.

La unidad de negocio sigue fiel así a su compromiso de ayuda y colaboración con las comunidades en las que opera, que se traduce en múltiples iniciativas solidarias a lo largo del año.


Liderazgo en tiempos de COVID-19

No hay programa directivo que ofrezca a los futuros responsables de equipo las claves sobre cómo actuar ante una pandemia, con los mercados paralizados a nivel mundial. Tampoco hay casos de éxito para escenarios como el que vivimos; tan sólo ejemplos de cómo en las crisis, la adaptación y preparación para la oportunidad son capacidades comunes en quienes consiguen sobreponerse. Aceptar que nuestras organizaciones son espacios vivos e inciertos nos obliga a explorar, probar, fallar y retarnos de forma constante.

Los líderes se enfrentan a un nuevo modelo de gestión, en el que pasan de controlar un gran número de variables, a tener que interpretar y crear significados donde no los había. Para ello, deben evolucionar a nivel moral, económico y emocional, concediendo mayor autonomía, protagonismo y reconocimiento a las personas, con el foco puesto en atender las necesidades de los clientes, la seguridad de los empleados y responder a las expectativas de sus demás grupos de interés, pensando en el día en el que se retome la actividad.

Las lecciones que no nos pueden enseñar en las escuelas, las podemos extraer de experiencias militares. A lo largo de la historia, se han dado multitud de conflictos bélicos en los que grandes militares fueron capaces de liderar a sus ejércitos para alcanzar la victoria ante circunstancias desconocidas y traumáticas. Su saber hacer puede servirnos para aprender lecciones que contribuyan a salir fortalecidos de esta nueva situación, en la que sentimos que estamos viviendo bajo una ocupación que ha destruido nuestra libertad de movimiento, amenazado nuestras vidas y deteriorado nuestra economía.

Los generales están acostumbrados a operar bajo grandes presiones e incertidumbre, obligados a tomar multitud de decisiones que, si son erróneas, conllevan consecuencias fatídicas, para lo que requieren gran capacidad de anticipación y de saber aprovechar las ocasiones que se presenten. De su actuación podemos extraer tres ideas principales:

  • Una definición clara de la jerarquía, obligaciones y responsabilidades de cada integrante reduce la confusión y permite una toma de decisiones más eficaz y veloz.
  • Una gestión global, basada en una estrategia integrada en un plan de acción que contemple diferentes escenarios, reducirá el caos y acelerará las decisiones.
  • Las capacidades para motivar a los ejércitos mejorarán las posibilidades de lograr los objetivos.

Además, debemos poner el foco en dos grandes aspectos:

  1. Principios estratégicos: centrarse en una meta, definiendo un objetivo sencillo que todo el mundo comprenda, manteniendo los niveles de resiliencia y adoptando medidas ofensivas para aprovechar las oportunidades. Elevar las capacidades innovadoras y aceptar que será necesario emplear gran cantidad de recursos y energía en ciertas acciones, en detrimento de otras que perderán interés.
  2. Principios de liderazgo: es esencial mantener la moral a través de la firmeza, el coraje, la confianza y la esperanza. Además, se exigirá flexibilidad para motivar a las personas a ser creativas e ingeniosas, animándolas a mostrar mayor iniciativa. De igual modo, más que nunca será necesaria la cohesión de los equipos y el fomento de la cooperación, en base a la confianza mutua, la buena voluntad y la persecución de un objetivo común.
  3. Como los grandes generales, los líderes empresariales pueden empoderar a sus equipos y adaptar sus organizaciones para ser más fuertes, dejando así un legado de liderazgo. Porque solo los momentos más difíciles te permiten mostrar quién eres realmente y te dan la oportunidad de forjar un recuerdo para la historia.


Despedidas en tiempos de Covid

Este periodo que vivimos con inquietud e incertidumbre es también un periodo de profundos cambios y de pérdidas, de nuestras tareas diarias, nuestro trabajo y también de pérdidas de nuestros seres queridos -especialmente los abuelos- que, bien por coronavirus u otras dolencias nos han dejado estos meses.

Para toda la familia, pero especialmente para los más pequeños, se hace complicado afrontar la distancia y las ausencias. Los pequeños son conscientes de que los abuelos han dejado de visitarlos por su cumpleaños, de recogerlos del cole, han dejado de ir a verlos a las residencias o a dar un paseo juntos...

Si la enfermedad se ha producido en este tiempo, no debemos ocultar a los niños lo que está sucediendo con el virus y su impacto en la salud de sus mayores. Además, es importante anticiparles las consecuencias que puede tener.

La sobreinformación del Covid-19 es compleja para los más pequeños, ya que no perciben la magnitud y el alcance que supone, por ello, debemos ayudarles a aterrizar estos datos para que puedan entenderlos.

Una vez sobrevenida la muerte, inevitablemente tendrán que afrontarla. Los expertos recomiendan que se lo comuniquemos cuanto antes y no lo ocultemos, para que todos juntos podamos emprender nuestro duelo en casa.

La muerte no debe ser un ente abstracto para ellos, o una vaga explicación(“se ha quedado dormido”, “nos ha dejado”, “se ha ido”), sino que habrá que explicarles que la muerte se ha producido por una causa física (un fallo del corazón, una enfermedad que ha empeorado..) a consecuencia del virus, lo que les ayudara a comprender.

Por regla general, debemos decirles la verdad tantas veces como lo demanden. Eso sí, los expertos indican que tratemos de resolver sus dudas, pero no dar más información de la que ellos nos pidan, siendo conscientes de las etapas de madurez emocional del niño.

Los más pequeños (menores de 6 años), aun no comprenden el concepto de muerte y es posible que sus emociones varíen constantemente y haya periodos de “olvido”. A partir de los 7 años, empiezan a cuestionarse la posibilidad de la muerte y a entender lo irreversible del concepto, aunque hasta la adolescencia no terminarán de aceptarla. Esto puede provocar que reaccionen con agresividad o afloren miedos (a la oscuridad, a estar solos, a que fallezca otro familiar..). En los adolescentes, la muerte de alguien cercano puede tener un gran impacto y su duelo puede mostrarse silencioso, por lo que debemos estar pendientes y respetar sus tiempos.

Finalmente, la crisis del Covid-19 nos ha privado de ese “último adiós” (sin funerales, sin abrazos..) y eso produce en nosotros un mayor desasosiego, por ello será positivo dedicar un tiempo a recordar y despedir de una manera íntima, cálida y familiar a la persona que ya no está.

La pérdida es y será, sin lugar a dudas, uno de los momentos más intensos que los pequeños afrontarán en sus vidas, pero es un paso necesario en su desarrollo emocional. Debemos acompañarles en este proceso, sin ocultar nuestras propias emociones y permitir que se expresen, ayudándoles a entender la realidad de lo ocurrido.

Lecturas complementarias recomendadas:


¡Guardia alta hasta el final!

Estos días comienza en muchos países lo que se ha denominado “desescalada”, al observarse una estabilización los contagios por coronavirus. Sin embargo, esta nueva etapa de paulatina recuperación de espacios y de acercamiento social no está exenta de riesgos: el virus sigue ahí y aún no tenemos ni la inmunidad, ni una vacuna para hacerle frente, así que la comunidad médica internacional nos recomienda que demos estos primeros pasos con precaución, para evitar nuevos brotes.

Mascarillas SÍ, pero utilizándola adecuadamente

La OMS nos refresca estas recomendaciones para su correcto uso:

  • Antes de ponerte una mascarilla, lávate bien las manos con un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón.
  • Cúbrete la boca y la nariz con la mascarilla y asegúrate de que no queden espacios con tu cara. (En las mascarillas quirúrgicas, el color azul va en la parte exterior; en el resto de mascarillas, es la parte rígida la que va fuera).
  • Evita tocar la mascarilla mientras las usas. Si lo haces, lávate las manos nuevamente.
  • Cambia de mascarilla tan pronto como esté húmeda y no reutilices las de un solo uso. Sigue correctamente las recomendaciones de tiempo de uso.
  • Para quitarte la mascarilla, hazlo siempre desde atrás (no toques la parte delantera). Deséchala inmediatamente y lávate las manos.

Más higiene que nunca

Recuerda que las mascarillas no sustituyen otras formas de protección como lavarse las manos con frecuencia, cubrirse la boca con el codo flexionado al estornudar o toser, mantener la distancia de seguridad con los demás o quedarnos en casa ante el menor signo de contagio. Además, la OMS advierte a los ciudadanos que lavarse las manos con frecuencia proporciona más protección que usar guantes de goma, ya que un uso inadecuado de estos puede incrementar la contaminación de las superficies o del cuerpo involuntariamente.‎

Por ello, no bajemos la guardia ahora, ya que aún quedan meses por delante para vencer a este virus, e incrementemos la precaución es esta etapa para salvaguardar a las personas que nos rodean y evitar rebrotes.

Más información OMS Medidas de protección


Paseos con los niños en la cuarentena

El confinamiento por la cuarentena impide las salidas que no sean de primera necesidad. Los niños no suponen una excepción en la mayoría de los casos, aunque en algunos países, como recientemente en España, se ha permitido que con limitaciones y acompañados de un adulto, los menores de 14 años puedan salir a pasear.

Esta medida ha sido acogida de forma positiva por los padres, que consideran que este confinamiento está afectando al desarrollo físico y emocional de los más pequeños, tal y como afirma un nutrido grupo de pediatras, psicólogos y psiquiatras.

Tras la alegría inicial, no olvidemos extremar las precauciones para que el esfuerzo realizado durante todo este periodo sirva para algo. Os facilitamos tips de cómo hacer estas salidas al aire libre:

Al salir:

  • Cumple los límites horarios y espaciales establecidos: en el caso de España, se podrá salir entre las 9 y las 21h, con un máximo de tres niños por adulto y habrá que pasear a no más de un kilómetro de casa. Los menores de 14 a 18 años podrán salir solos a hacer las gestiones permitidas.
  • Mantén la distancia de seguridad con otros transeúntes (dos metros), y evita parques, zonas infantiles o instalaciones deportivas. Recuerda a tus hijos que no pueden jugar con otros niños ni acercase a ellos, aunque sí pueden llevar juguetes, balones o patinetes.

Al volver a casa:

  • Frotar los zapatos en el felpudo y desinfectarlos.
  • Lavarse muy bien las manos.
  • Desinfectar los juguetes y, si se ha utilizado, el carrito de paseo.
  • Tener preparada ropa de cambio al entrar en el domicilio para quitarnos la de la calle. Guardar la ropa usada en una bolsa y lavarla a más de 60 grados. No sacudirla previamente.

No bajemos la guardia. Sigamos extremando las precauciones porque solo de ese modo lograremos vencer a este virus.


Medidas higiénicas, ¿de verdad lo son?

Con distinto grado de avance, las ciudades comienzan a retomar la actividad e intentar recuperar la normalidad. Lo cierto es que ya nada volverá a ser igual, en particular en lo que a distancia social se refiere y a las medidas higiénicas que deberemos vigilar con especial cuidado.

Entre estas medidas destaca una que genera debate: el uso de guantes. Este vídeo ilustra la opinión de algunos especialistas, que consideran que son más parte del problema que de la solución.


A dos metros

Los expertos advierten que el coronavirus ha llegado a nuestras vidas para quedarse y hasta que adquiramos la inmunidad colectiva con una vacuna, deberemos adaptarnos a las actuales medidas de seguridad y de distanciamiento social.

Un reciente estudio publicado en la revista Science apunta que, al menos, conviviremos con el aislamiento hasta el 2022 y sufriremos algunos brotes recurrentes en los próximos cinco años.

Sea o no finalmente así, lo cierto es que durante un tiempo vamos a tener que ser conscientes de la necesidad de mantener ciertos distanciamientos sociales preventivos, de alrededor de 2 metros en espacios interiores, de 4 metros al andar y de hasta 10 metros corriendo.

Unas distancias que, en culturas de “proximidad” como las de los territorios Codere, en las que el afecto, los gestos y la cercanía forman parte de nuestro ADN, serán alguno de los retos más difíciles del próximo periodo.

Cambiaremos los besos y los abrazos por miradas de cariño, seremos corteses sin dar la mano o nos acostumbraremos al saludo desde la distancia. Esto será transitorio pero necesario.

Busquemos nuevas vías de encontrarnos sin que el miedo al virus o al contagio nos frene. Cuando las autoridades en los distintos paises vayan permitiendo un desconfinamiento paulatino, no deberemos bajar la guardia sino mantener estrictamente las rutinas anteriores y entrenar nuevas destrezas sociales que nos acerquen a los demás.


Cómo actúa el coronavirus en las personas y mascotas








































La facilidad con la que se puede propagar el virus...


Hábitos de prevención en el hogar

A estas alturas de la crisis sanitaria estamos todos ya muy concienciados de la necesidad de extremar las medidas higiénicas para prevenir cualquier contagio. En este vídeo os recordamos las pautas necesarias para protegernos en nuestro hogar, especialmente tras una salida necesaria del hogar por compras, o para pasear a nuestra mascota.

Medidas para acceder a nuestra vivienda, así como pequeños gestos para limpiar nuestra compra o sacar la basura de manera segura. Interiorizar estas recomendaciones puede ayudarnos a mantener al virus lejos de nuestro hogar. Cuídate y cuida a los tuyos. #QuédateEnCasa


Más información sobre COVID-19

La OMS (Organización Mundial de la Salud), pone a disposición de los ciudadanos el siguiente enlace donde podrás encontrar información sobre COVID-19, así como una serie de medidas de protección básicas y material infográfico de cómo lavarse las manos correctamente, gestionar el estrés generado por esta situación, etc.