Teletrabajo


Guía para teletrabajar

Como consecuencia de la amenaza que COVID-19 supone para todos los empleados, y con el objetivo de seguir ejerciendo nuestras funciones desde casa en aquellos casos que es posible, compartimos una GUÍA SOBRE TELETRABAJO Y TECNOLOGÍA EN CODERE que ayudará a los empleados que han optado por realizar “trabajo en casa”.


Claves para teletrabajar en equipo de forma eficaz

Desde hace ya más de un año gran parte de los empleados de la compañía estamos teletrabajando. Lo que al principio fue una solución improvisada, hoy es una costumbre que de cierta manera sobrevivirá a la pandemia. Para ser igualmente eficaces en esta modalidad, además del conocimiento de las herramientas tecnológicas, se requieren dinámicas que mantengan la cohesión, alineación y motivación del equipo.

Es por ello que los responsables han de variar también su manera de liderar para adaptarla al nuevo entorno. Aquellos que están fracasando en la gestión de sus equipos es porque continúan haciendo lo mismo de antes sin tener en cuenta que el contexto es otro.

Para que el teletrabajo sea viable debe existir un ambiente de confianza, que dote de autonomía a los empleados, y una clara definición y comunicación de objetivos, medibles y alcanzables. No se trata de una cuestión de horarios, sino de resultados. El control excesivo demuestra desconfianza hacia el empleado y su nivel de compromiso se verá afectado.

Además, hay que ser sensibles al hecho de que muchos colaboradores han pasado de trabajar rodeados de compañeros a hacerlo solos en sus casas, con el desgaste emocional que esto ocasiona. Otros están teniendo que conciliar sus labores con una mayor carga en el hogar, por la distinta organización del sistema educativo… Por eso, la comunicación cobra un papel esencial a la hora de cohesionar. Es mejor una videollamada a una llamada, la llamada al correo electrónico, y el correo electrónico a la mensajería instantánea.

El teletrabajo exige un enfoque distinto y se hace necesario:

  • Mayor seguimiento: tanto con reuniones diarias como semanales.
  • Más comunicación: conseguir que se siga sintiendo la existencia del equipo. Ofrecer información y apoyo para minimizar la incertidumbre.
  • Gestión de emociones: asegurar que a pesar de la situación, no decae la motivación.
  • Objetivos y prioridades bien fijadas: es importante no perder el objetivo profesional. El teletrabajo puede hacer más complicado para algunos empleados el establecer prioridades o avanzar objetivos por las distracciones que se encuentran en casa, por lo que es importante ofrecer una guía clara sobre cómo ir ejecutando las distintas tareas.

Ladrones de nuestra eficiencia

En nuestro día a día, existen multitud de factores y situaciones que nos roban el tiempo y distraen nuestra atención que, en muchas ocasiones, pasan casi desapercibidos. Como consecuencia de la necesidad de teletrabajar, estos ladrones se han multiplicado y debemos aprender a identificarlos para hacerles frente y que no nos resten eficiencia.

Y es que precisamente la eficiencia es uno de los pilares de nuestra cultura, muy vinculada con la adecuada gestión de estos distractores. Una mala organización de nuestras prioridades, un exceso de reuniones, el envío de correos sin contenido relevante o a destinatarios innecesarios, o una capacidad limitada para concretar mensajes, contribuyen a que en las organizaciones se impongan modelos de trabajo poco productivos.

Por esa razón, en Codere nos hemos propuesto identificar los principales ladrones del tiempo y erradicarlos. Porque solo con la colaboración colectiva seremos capaces de lograr el objetivo común de ser mucho más productivos y eficientes, también en teletrabajo.

Cuando más es menos

La necesidad de realizar teletrabajo ha propiciado que utilicemos con mucha más frecuencia el correo electrónico, las videoconferencias, el teléfono o la mensajería instantánea. En ocasiones no somos suficientemente conscientes de las horas a las que lo hacemos, ni tampoco de la frecuencia. Ahora más que nunca, debemos hacer el esfuerzo de ser rigurosos y concretos a la hora de definir qué necesitamos, cómo y para cuándo.

Algunos de los ladrones en los que debemos fijarnos y combatir son:

Buzones de correo desbordados: antes de enviar un correo, piensa muy bien el mensaje, para que sea breve y concreto. Cuida la redacción y decide la necesidad de enviárselo a más de un receptor para no generar cadenas. No pongas en copia a una persona solo por ponerla. Evalúa si realmente le aporta valor recibir tu correo. Evita los correos sin contenido del tipo, ¡Ok! ¡Gracias! ¡Visto!, y mucho menos aún, envíes esta respuesta copiando a todas las personas que recibieron el correo.

Reuniones ineficaces: antes de convocar una reunión hay que considerar si es realmente necesaria, a qué personas invitamos, compartir con antelación el contenido de la misma y la definición de las tareas para cada uno de los asistentes, así como establecer un tiempo determinado de duración y no excederse.

Además, es obligatorio ser puntual, evitar las distracciones y ceñirse a la agenda de trabajo. Por último, es aconsejable redactar un acta que se comparta con todos los participantes y permita hacer seguimiento de los temas tratados.

Presentaciones de bajo impacto y escaso valor: antes de preparar tu presentación en PowerPoint, valora si eres capaz de transmitir lo que quieres compartir sin apoyarte en unas diapositivas, con un discurso bien elaborado y con argumentaciones sólidas y bien estructuradas. Además, comienza siempre por la conclusión o el resumen del punto al que quieres llegar.

Si decides realizar un PowerPoint, una buena redacción y un mensaje bien definido y concreto nos ayudarán a captar la atención de la audiencia. Para ello, nuestras presentaciones evitarán ser eternas y cargadas de diapositivas. Un buen índice contribuye a definir el contenido y desvelar el objetivo. Además, las imágenes ganan terreno a las palabras y ayudan a visualizar de forma más amigable los conceptos.

Llamadas de teléfono: siempre que sea posible, se recomienda el uso de Whatsapp para compartir de forma inmediata un mensaje o contenido. Una vez más, debemos ser breves y muy claros a la hora de expresarnos. De igual modo, se pueden enviar documentos, pero en este caso hay que velar por atender las normas establecidas por la dirección de Seguridad de la Información. Recuerda que es mejor hacer uso de medios gratuitos y de carácter corporativo, como Teams o Whatsapp, frente a llamadas convencionales.

Además de estos ladrones, existen otros muchos a los que también hay que saber identificar y erradicar:

Desorganización: tareas repetidas, desorientación o dificultades para encontrar las cosas, contribuyen a perder el tiempo.

Distracciones: su impacto en el día a día es más perjudicial de lo que a priori imaginamos. Más allá de la interrupción en sí misma, necesitamos 10 minutos para volver al nivel de concentración previo a la interrupción, por lo que debemos evitarlas a toda costa.

Procrastinación: tomar un café, ir al baño, ponerse a hacer tareas que nada tienen que ver con nuestro trabajo… Cualquier disculpa vale para dejarlo todo para después.

Delegación: una distribución inadecuada de tareas supone una gran pérdida de tiempo, tanto si no eres capaz de delegar como si atribuyes tareas a personas sin capacidad para llevarlas a cabo.

Fijación de objetivos errónea: este es uno de los principales errores que se cometen en las empresas y que generan horas perdidas. Establece objetivos a corto, medio y largo plazo evitar dar vueltas sin rumbo y enfocarse en la consecución de logros.

Mala comunicación: tareas repetidas, malos entendidos, problemas que no llegan a quien debe resolverlos… Una mala comunicación es otro grave problema al que enfrentarse para no perder ni hacer perder el tiempo.

Para todos estos problemas, la planificación es la solución. Organizarse bien es la clave para vencer a los ladrones del tiempo. Para ello, lo primero será saber qué tareas hay que hacer y luego dar a cada una su prioridad, estableciendo un horario para cada actividad y estableciendo una rutina.


Rumbo al blended working

La historia nos ha enseñado que aquellas civilizaciones que se resistieron al cambio desaparecieron y las que se adaptaron al mismo, evolucionaron y dieron origen a nuevas civilizaciones. En la actualidad, estamos atravesando un momento crucial y de profunda transformación a todos los niveles que exigirá de cada uno un importante ejercicio de adaptación.

A lo largo de esta etapa se han forjado mejores equipos, más comprometidos y dispuestos y por ello las compañías tienen la oportunidad que aprovechar estratégicamente este periodo para acompañar a sus colaboradores en este proceso de cambio, a través de la cultura y el liderazgo, explorando las nuevas fórmulas de trabajo ensayadas, que combinan flexibilidad y productividad, y que los especialistas conocen como Blended working.

El Covid-19 ha sido la prueba de fuego para que muchas empresas pusieran a prueba el teletrabajo, especialmente aquellas que tenían un mayor rechazo hacia esta fórmula. Hay que ser conscientes de que los nuevos tiempos traen nuevas experiencias para todos. No es tarea fácil implantar nuevas rutinas que logren este equilibrio, teniendo en cuenta el cuidado máximo de la seguridad de las personas. No existen fórmulas magistrales, sino que cada empresa debe hacer su propio traje a medida, aquel con el que se sienta más cómodo y confortable y que permita su adaptación al cambio respetando los tiempos.

En esta fase de transformación, se apuntan tres ejes a considerar para adaptar la compañía a lo nueva situación:

Nuevas rutinas: En el caso de vuelta a la presencialidad, no debe quedar nada al azar, y la seguridad debe primar por encima de otros factores: orden de llegada, protocolos para las reuniones, organización de la forma de trabajo o disposición de los elementos de uso diario. Hay que considerar los descansos periódicos y al aire libre (manteniendo la distancia de 2 metros) y valorar distintas opciones de jornada para evitar los parones de almuerzos/comidas. En caso de tenerlos, preparar exhaustivamente protocolos para evitar cuellos de botella en horas punta y la bajada de la guardia (gente sin mascarillas, espacios cerrados, distancias, empleo de materiales/utensilios comunes…). El teletrabajo completo o periódico (“trabajo combinado”, “trabajo mixto” o “trabajo flexible) son otras de las fórmulas que pueden contemplarse en aquellos escenarios y puestos que lo permitan, siempre con objeto de mantener y salvaguardar la salud y la seguridad de las personas, evitando exposiciones innecesarias. Estas modalidades también requieren su propia mecánica y rutinas para ser efectivas.

No es solo atender la seguridad, sino transmitirla: Los empleados no pueden ir a su puesto de trabajo sin la sensación de “sentirse seguros”, por ello es necesario atender correctamente las medidas de limpieza y desinfección de cualquier elemento de la empresa, así como la señalización de las zonas seguras y la constante atención a las medidas y demandas en este aspecto.

Escucha activa: Poner foco en las personas, conocer cuál es su situación, cómo han pasado estos meses, cuáles son sus necesidades… es una tarea que debe primar en las agendas de la dirección con objeto de eliminar los obstáculos de la vuelta a la nueva normalidad. El colaborador no debe sentir que todo el esfuerzo del cambio recae sobre él, sino que se trata de un esfuerzo compartido de las dos partes.

Ahí precisamente radica el quid del blended working, la capacidad de adaptarse a un escenario cambiante atendiendo a las necesidades y ritmos de la propia empresa y de cada profesional. Desafortunadamente, la convivencia con el coronavirus y sus efectos será larga y por ello es fundamental testear distintas opciones para encontrar la mejor fórmula que logre el equilibrio perfecto que, sin duda, supondrá una gran ventaja diferencial tanto para empresa como sus colaboradores.


Mucho más que no acercarse a la oficina

Como hemos comentado en anteriores artículos de este apartado, el cambio súbito del trabajo presencial al digital remoto como consecuencia del confinamiento globalizado, está acelerando los pasos y la reflexión sobre la futura organización de la vida laboral.

El hogar ha sido el marco protagonista del desarrollo profesional en los últimos meses y ya son muchos los países que están trabajando en la regulación del trabajo remoto, como es el caso de España, que cierra ya un anteproyecto de ley; Argentina, que aprobó su legislación este verano; o Alemania, donde las previsiones apuntan a que a finales de 2021 entre un 25% y un 30% de los empleados trabajarán desde casa varios días a la semana, según los datos de un reciente estudio de la consultora Global Workplace Analytics.

Además, este estudio estima que las empresas podrían ahorrar hasta 10.000€ al año por cada empleado teletrabajando, por la reducción en el número de metros cuadrados de oficina necesarios, de costes energéticos, etc.

Sumado a estos beneficios, no olvidemos las ventajas medioambientales de esta fórmula, en cuanto disminución de emisiones por desplazamientos, o las que implicaría en cuanto a optimización de la conciliación de la vida profesional y personal del empleado.

Dentro de esta redefinición, tendrán cada vez más importancia los espacios compartidos de trabajo. De hecho, el fenómeno coworking continúa creciendo en países como España y, según algunos estudios, podrían suponer hasta un 30% del mercado total de oficinas en 2030, lo que de paso aumentará nuestras posibilidades de networking.

Y en todo este cambio, los departamentos de TI tendrán gran parte del protagonismo, pues se requerirá un foco especial en tecnologías como la Inteligencia Artificial, el reconocimiento facial, la nube, el Internet de las cosas, machine learning, realidad aumentada, ciberseguridad, plataformas de asistencia remota, etc. Además, esta digitalización también permitirá la aparición de nuevos regímenes de trabajo.

Por tanto, esta pandemia parece que dejará a su paso una mayor automatización de nuestra forma de trabajar, nuevas oportunidades laborales y facilidades para empresas y trabajadores; si bien supone para todos un gran reto tecnológico y de seguridad.


Teletrabajo, eficacia demostrada

El 92,8% de los participantes destacan que la experiencia ha sido positiva y al 80,9% le gustaría continuar

El pasado mes de junio preguntamos a todos los empleados del grupo su opinión sobre el trabajo remoto. La urgencia del momento hizo que algunas medidas se adoptaran de manera improvisada, pero nos sirvió para conocer cómo es trabajar desde casa, qué aspectos positivos se pueden destacar y qué debemos mejorar para que experiencia sea la mejor posible.

Te presentamos los principales resultados, agrupados en tres categorías de análisis, y un apartado especial para la opinión de directivos y mandos intermedios sobre la gestión de equipos.

Adaptación al teletrabajo

Con porcentajes de satisfacción superiores al 90%, los empleados que han participado aseguran:

  • Disponer de buena conexión de internet en su hogar.
  • Contar con un equipo informático adecuado.
  • Tener las aplicaciones suficientes para trabajar en remoto.
  • Poder planificar el trabajo del equipo.
  • Estar motivados hacia el trabajo.
  • Haber diseñado una rutina diaria de tareas y objetivos.

Difusión de la información

También en este apartado se han logrado porcentajes de satisfacción superiores al 90%, lo que indica que se ha realizado un esfuerzo por mantener informados a todos los colaboradores para que pudieran seguir trabajando con la mayor normalidad posible.

  • Los jefes han informado han informado a sus equipos para que estos pudieran organizarse.
  • Los empleados disponían de objetivos claros y precisos.
  • En el caso de haber tenido incidencias, sabían a quién acudir.
  • Comunicación Interna Corporativa se ha impuesto como fuente de información.

Necesidades y uso de la tecnología

Los empleados se muestran satisfechos con a tecnología empleada y los recursos puestos a su disposición con porcentajes que oscilan entre el 80,9 y el 85,9%.

  • Creen que la compañía ha facilitado los recursos tecnológicos necesarios.
  • No ha habido dificultad técnica ni restricciones para acceder a las carpetas compartidas.
  • Disponemos de herramientas colaborativas.
  • Casi el 66% declara la necesidad de recibir formación para sacar mayor partido a las herramientas disponibles.

Equipos directivos y mandos intermedios

Para el 55,3% de los directivos y mandos, esta experiencia de trabajo en remoto ha sido la primera con sus equipos.

  • El 95% no ha tenido dificultades para identificar qué puestos y funciones podían desempeñarse en esta modalidad.
  • El 94% confía en conocer las características personales necesarias para adaptarse al trabajo remoto.
  • El 93% ha procurado mantener reuniones periódicas con su equipo para establecer objetivos y dar seguimiento a sus actividades.
  • El 84% considera que el equipo ha mantenido la productividad, y el 75,9 ha empleado los mismos indicadores antes y después del trabajo remoto.
  • El 72,2 afirma que la comunicación con sus colegas y superiores ha sido más frecuente que en otras ocasiones.

Gracias a todos los que participasteis. Vuestras respuestas guiarán la definición de la Política de trabajo remoto de la compañía que muy pronto compartiremos con vosotros

Datos a destacar:

  • Experiencia positiva: 92,8%
  • Me gustaría continuar: 80,9%

Participación:

  • Directivos y mandos: 45,6%
  • Asistentes, técnicos y Operaciones: 54,4%
  • SSCC: 67,8%
  • Operaciones: 32,2%

El 74,9% de directivos y mandos considera al teletrabajo como una buena opción para su área.

El 66,2% creo que este modelo de trabajo podría mantenerse en el tiempo.

El 10,1% cree que podría realizarse teletrabajo todos los días de la semana, el 32,8% 1 o 2 días por semana, mientras que el 31,5% creen que podría extenderse a 2 o 3 días, y el resto 3 o 4 días.


Venido para quedarse

La crisis sanitaria que estamos viviendo ha provocado que las compañías hayan tenido que adaptarse al teletrabajo en tiempo récord, de manera algo improvisada. Este ejercicio de “adaptación tecnológica forzosa” ha impactado directamente en los trabajadores, que han tenido que transformar su hogar en espacio laboral, cambiar su rutina diaria, así como la forma de relacionarse con sus responsables, compañeros y familia.

Analistas apuntan que en los países donde la cultura del “presencialismo” está muy establecida, aún queda un largo recorrido hasta que se consiga trabajar en un entorno completamente digital, si bien la experiencia de estos meses sin duda supondrá un punto de ignición del cambio.

El binomio trabajo-hogar no ha sido en muchos casos la experiencia satisfactoria que esperábamos, ya que la combinación de trabajo, tareas del hogar, asistencia a las clases de los niños y atención a la pandemia... ha supuesto un gran desgaste personal y emocional para muchos trabajadores.

A pesar de esto, cabe destacar que herramientas como Teams han duplicado -desde que comenzara la pandemia- el número de usuarios activos diarios, hasta contabilizar más de 75 millones a día de hoy. Por ello, podemos decir que si estamos adoptando las tecnologías -aun cuando los entornos no son los más favorables-, en un contexto de nueva “normalidad” se favorecerán positivamente los patrones de trabajo remoto.

De esta forma, en los próximos meses cada compañía deberá afrontar como mejor pueda su nueva normalidad y muchas optarán por realizar inversiones en tecnología que puedan hacer posible el teletrabajo organizado, en aras de una mejor conciliación entre vida laboral y personal para sus empleados y una mayor rentabilidad.

En Codere estamos trabajando en una Política de trabajo remoto, que ya veníamos desarrollando antes de que sucediese esta crisis sanitaria global, que sin duda vamos a poder enriquecer gracias a esta experiencia de trabajo desde casa, aunque se haya dado en estas circunstancias excepcionales. Para poder tener en cuenta vuestra opinión en su desarrollo, hemos creado una encuesta, que no lleva más de cinco minutos responder, que es completamente confidencial y que será sin duda de gran utilidad en esta labor.

Haz clic aquí y participa


¿Aún no conoces Teams?

Es la plataforma que nos permite teletrabajar en equipo y reducir la obligada distancia de la forma más sencilla.

Teams te facilita trabajar en equipo a pesar de la distancia, de una manera ágil y sencilla. Además de permitirnos chatear, realizar videollamadas grupales, compartir documentos y trabajar sobre ellos de forma conjunta, nos ayuda a integrar procesos de nuestro negocio, para simplificarlos y dinamizarlos.

En estos momentos, en los que el teletrabajo se convierte nuestra única alternativa, Teams nos acerca de la forma más sencilla a nuestro equipo:



  • Chatea desde cualquier lugar
  • Comparte tu opinión y agrega tu toque personal. Envía GIF, adhesivos y emojis en un chat grupal o en mensajes individuales.

  • Reúnete con tu equipo
  • Pasa al instante de un chat grupal a una videoconferencia con solo pulsar un botón, pudiendo incluir a miles de participantes en un evento en directo, independientemente de dónde se encuentren.

  • Comparte y encuentra archivos
  • En Teams, puedes archivar, consultar, compartir y editar documentos de Word, presentaciones de PowerPoint y archivos de Excel en tiempo real.

Te facilitamos además esta guía de inicio rápido para poder empezar a utilizar Teams y aprovechar sus diferentes opciones.


Videoconferencias para dummies

El teletrabajo ha puesto a prueba nuestras capacidades digitales. En Codere en positivo te ayudamos a que tus videoconferencias resulten de lo más profesionales:

Preparación previa

  • Arréglate. ¡Que estemos en casa no quiere decir que haya barra libre de informalidad!. En función del tipo de videoconferencia adapta tu vestuario y/o maquillaje.
  • Mejor con luz natural. Date un paseo por las estancias de tu casa y escoge aquella con mejor luz natural. Si resulta escasa, recurre a las luces de interior comprobando que no se crean sombras en el rostro.
  • Utiliza un fondo neutro. Los espacios hablan mucho de nosotros. Cuida el que mostrarás; que resulte ordenado, limpio y tranquilo.
  • Avisa de que estarás reunido: Si vives acompañado, y para evitar interrupciones, cierra la puerta y coloca un cartel avisando de tu conferencia.


    • Detalles técnicos para novatos:

      • Ten la batería cargada o la fuente de alimentación enchufada.
      • Limpia la lente de la cámara. Parece una obviedad, pero ¡casi nadie lo hace!
      • Asegúrate de que la cámara no está inclinada sino perfectamente equilibrada.
      • Silencia las notificaciones y los dispositivos de la estancia para conseguir un efecto “0 ruido”.
      • Si el ancho de banda es justo, te recomendamos detener otros programas que puedan estar usando la conexión en tu dispositivo o usando wifi en otras estancias de la casa (como Netflix, wifi de otros móviles…)
      • Consigue el sonido más limpio posible. Si el sonido no es bueno, utiliza un micrófono o emplea los auriculares con cable.

      3, 2, 1..¡Grabando!:

      • Pon el objetivo de la cámara ligeramente encima de la altura de los ojos: que deje la parte superior de la cabeza en el borde superior de la imagen y que se te vea parte del cuerpo y los brazos.
      • Mirar a la webcam (no a uno mismo). Créenos, el resultado es más natural.
      • ¡Todo a mano! Si necesitas tomar notas o consultar información, trata de contar con una superficie de apoyo y el material que necesites a mano, para evitar levantarte.
      • Procura no distraerse. No juguetees con objetos, el pelo, etc.

      Teletrabajo en tiempos de Covid

      El mundo entero está experimentando durante estas semanas situaciones nunca antes vividas. La falta de previsión y de experiencia previa han llevado, a nivel global, a tener que ir decidiendo procedimientos sobre la marcha para luchar contra la propagación del virus.

      Las empresas se han visto abocadas a reaccionar con celeridad y adoptar las medidas necesarias para que la actividad empresarial continúe en la medida de lo posible, salvaguardando la salud de sus colaboradores. Una de las herramientas implantadas ha sido el teletrabajo, que en algunas compañías como la nuestra, donde no era aún una modalidad vigente, se ha facilitado en unos plazos récord.

      Pero aunque mucho se está hablando sobre la oportunidad que ha supuesto esta grave crisis sanitaria para poner a prueba el teletrabajo en las empresas, lo cierto es que la situación que estamos viviendo, poco tiene que ver con un modelo de teletrabajo al uso.

      En nuestro caso, la compañía tomó rápidamente la decisión de proteger a los empleados y sus familias de esta pandemia y como una de las primeras medias de actuación requirió que, en todos aquellos casos en los que fuera posible, los colaboradores siguieran desempeñando su labor desde casa.

      Pero en este escenario, no todas las condiciones son comunes al teletrabajo planificado: la obligación de permanecer en casa y no poder salir a la calle salvo en contadas excepciones, el miedo al contagio, la preocupación por nuestros familiares, atender a nuestros hijos, la crisis sanitaria, la posibilidad de acceso constante a noticias sobre la evolución de la pandemia, hacen que las circunstancias en las que se desarrolla el teletrabajo en esta etapa, sean excepcionales.

      ¿Cuáles son las principales diferencias?

      Teletrabajo planificado

      • Se implementa por convicción.
      • El objetivo es mejorar la calidad de vida del empleado mejorando la productividad.
      • Es voluntario y reversible para ambos.
      • Es un cambio cultural en la organización, pasando del control horario al control virtual por objetivos.
      • Al tratarse de un cambio cultural se inicia un proceso de evaluación y adaptación de la Empresa considerando todas las variables involucradas.

      Teletrabajo forzoso

      • Se implementa por obligación.
      • El objetivo es evitar el contagio y en lo posible que el colaborador pueda trabajar.
      • Es obligatorio, ya sea por disposición del gobierno o decisión de la empresa.
      • No se evalúan aspectos culturales ni de habilidades, del manager ni del colaborador.
      • No se evaluaron con antelación suficiente qué tareas se podían realizar por teletrabajo, si los empleados disponían de la tecnología necesaria, si desarrolla su tarea en lugar apto o la importancia que adopta el rol de la familia, entre otras condiciones.

      Consejos para teletrabajar

      Llevamos varios días confinados en casa y, en la medida de nuestras posibilidades, debemos seguir desarrollando nuestra actividad laboral. Con este vídeo te damos algunas pautas de gran utilidad para que puedas sacar el máximo rendimiento a tu tiempo.

      La regla de oro del teletrabajo es la organización. Pero estar en casa no significa que descuidemos nuestras rutinas habituales de aseo, comidas o descanso. Todo lo contrario, para poder optimizar nuestro tiempo y sacarle el máximo provecho, debemos planificarnos adecuadamente.

      ¡Aprovecha este tiempo para poner a prueba tu capacidad de teletrabajo!